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Sergi Monsegur.-
Con un ritmo que produce cierto vértigo (recordemos que la E-PL2 se presentó este año), Olympus ha puesto al día toda su gama Pen con tres nuevos modelos. Junto a la E-P3 (buque insignia de la familia) y la diminuta E-PM1, esta E-PL3 busca su propio espacio en un catálogo de cámaras sin espejo cada vez más poblado.
Olympus E-PL3


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No se trata, por tanto, de una simple renovación de la E-PL2, sino de un intento de reubicar esta gama, hacer hincapié en el diseño y la facilidad de uso -palabras clave para esta categoría de cámaras- y por supuesto mejorar las prestaciones.
Nuevo diseño
Basta echarle un vistazo a la cámara para darse cuenta de que los cambios respecto a la E-PL2 (y no digamos ya la E-PL1) son notables. Con esta maniobra de Olympus, esta Pen Lite ha ganado con un diseño algo más refinado y contemporáneo.
Olympus E-PL3


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Pero no es sólo una cuestión estética. Entre las manos, notamos que donde antes había plástico ahora hay un cuerpo metálico que transmite una excelente sensación y puede presumir de muy buenos acabados.
Olympus E-PL3


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Con el rediseño y la reducción de tamaño se ha perdido capacidad de sujeción en la parte frontal. Por suerte, la zona trasera dispone de una pequeña prominencia para apoyar el dedo pulgar que aporta algo de seguridad al sujetar la cámara. No obstante, hay que reconocer que en esta asignatura la E-PL3 no puede competir con su antecesora.
Olympus E-PL3


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Otro de los cambios más notables afecta a la pantalla. Aunque se mantienen las 3 pulgadas y los 460.000 puntos de resolución, la E-PL3 estrena un monitor abatible. Es cierto que es bastante fino y no afecta en exceso a las dimensiones de la cámara, pero comparado con los que monta Sony en sus NEX el grosor es considerable.
Olympus E-PL3


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Olympus es toda una veterana en esto de las pantallas móviles (¿alguien se acuerda de aquella E-330 adelantada a su tiempo?), y ni que decir tiene que este LCD abatible es de gran ayuda para realizar tomas desde posiciones elevadas o bajas. Bienvenido sea.
Olympus E-PL3


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Un cambio que nos ha convencido menos es la desaparición del flash integrado, que sí tenía su espacio en la E-PL2. Olympus opta ahora por una solución como la de Sony, e incluye de serie un pequeño flash externo al que ha bautizado como FL-LM1. De tipo "clip-in", la colocación de este accesorio impide usar la zapata y el conector electrónico, con lo que es imposible usar al mismo tiempo el visor extraíble.
Olympus E-PL3


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Disponible por separado y denominado VF-3, este visor electrónico provee una solución intermedia de precio más asequible respecto al ya veterano VF-2. La resolución cae ligeramente por debajo del millón de pixeles y su aspecto externo deja ciertamente algo que desear si lo comparamos con el modelo más costoso. Aun así, su calidad de imagen es muy decente, al menos más que la ofrecida por Panasonic o Samsung en accesorios similares.
Personalización extrema
Gracias al dial trasero -el único, por cierto- es fácil trabajar en modos semiautomáticos: basta con girar la rueda para jugar con el diafragma o la velocidad. En modo manual las cosas se complican, pero es posible ajustar los parámetros con los cuatro pulsadores que incluye este dial, cuyas funciones pueden configurarse a través del menú de personalización. Aunque de buen tacto, el dial resultará demasiado pequeño para quienes tengan las manos grandes.
Olympus E-PL3


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Es de agradecer a Olympus que sea posible personalizar cada uno de los mandos casi hasta extremos insospechados. Así, es posible configurar el botón de grabación de vídeo, el de función ("Fn") o la citada cruceta trasera. Para ello, basta acceder al "Menú personalizado" y navegar por sus interminables y numerosas opciones.
Olympus E-PL3


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Nos ha sorprendido también gratamente -tal como vimos en el modelo anterior- el enfoque automático centrado en el ojo del retratado. Puede parecer una tontería, pero facilita muchos las cosas y nos ahorra que enfoquemos accidentalmente a la nariz o la oreja, sobre todo si trabajamos con focales largas y ópticas muy luminosas.
Olympus E-PL3


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La batería es un caso aparte. Una vez cargada al máximo nos ha durado poco más de 100 o 150 disparos, un registro a todas luces insuficiente. Peor aún ha sido su comportamiento en cuanto a la indicación de carga restante: muy errático y de escasa ayuda.
Olympus E-PL3


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Nos ha sorprendido también constatar que, cada vez que se extrae la batería para cargarla, se pierde la información relativa a la fecha y la hora. Esperemos que se trate sólo de un fallo puntual de la unidad probada, unas de las primeras que aterrizó en España.
M.Zuiko 45 mm f1.8
Si ya nos sorprendió el nuevo M.Zuiko 12 mm f2, el buen sabor de boca se mantiene con el también reciente M.Zuiko 45mm f1.8, uno de los objetivos con los que hemos podido probar la E-PL3. Más aún si tenemos en cuenta su comedido precio.
Olympus E-PL3


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Con un tamaño parecido al citado angular de 12 milímetros, su construcción es más ligera y menos contundente. Algo que estamos dispuestos a aceptar visto el ajustado precio y, sobre todo, sus excelentes resultados. Sin duda, estamos ante una óptica que los usuarios del sistema Micro Cuatro Tercios aficionados al retrato no deberían perderse.
M.Zuiko 45 mm f1.8


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En el centro de la imagen muestra un buen comportamiento hasta f5.6, siendo a partir de esa cifra cuando ya se empieza a apreciar una pérdida de nitidez constante fruto de la difracción. En las esquinas el mejor resultado lo obtendremos a f4, si bien al ser una óptica pensada para jugar con la profundidad de campo y aislar el sujeto del fondo, probablemente esto nos importe bien poco.

 Fotografías realizadas con una Olympus E-PL3 y un objetivo M.Zuiko 45 mm f1.8 con diferentes aperturas de diafragma. Haz clic en la imagen para ver los recortes a tamaño real. |
Respecto a las aberraciones cromáticas, el viñeteo y la distorsión han destacado en nuestras pruebas por unos valores muy contenidos, probablemente como consecuencia de la corrección óptica automática. En todo caso, es éste un compromiso que deberemos aceptar si lo que deseamos es cargar con poco peso en el cuello.

 Fotografías realizadas con una Olympus E-PL3 y un objetivo M.Zuiko 45 mm f1.8 con diferentes aperturas de diafragma. |
Tampoco decepciona el objetivo que acompaña de serie a la E-PL3, el M.Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6 II R, una suerte de diminuto y ligero zoom estándar que, como única pega, llega con bayoneta de plástico. Muy interesante es su distancia mínima de enfoque de 25 centímetros, así como sus dimensiones y su diseño retráctil.
Esta nueva versión, la tercera en muy poco espacio de tiempo, incorpora una "R" al final de su nomenclatura, lo cual supone -al menos según reza Olympus- que gracias al nuevo procesador de imagen TruePic VI consigue una velocidad de enfoque mejorada.
Olympus E-PL3


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La verdad es que no hemos podido constatar ninguna diferencia palpable frente la versión II del mismo objetivo, dotado también de tecnología MSC de la casa. En cualquier caso, si hay algo que la E-PL3 y sus compañeras de generación han mejorado respecto a los modelos anteriores, es la velocidad de enfoque, que se sitúa por fin a la altura de sus más directas competidoras. Por fin podemos decir que esta Olympus no tiene mucho que envidiar en velocidad de enfoque a las réflex más sencillas del mercado.
Olympus E-PL3


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El estabilizador integrado es sin duda una gran ventaja frente a las cámaras de Panasonic, inscritas en este mismo estándar Micro Cuatro Tercios. Quizás no sea tan efectivo como un estabilizador óptico, pero es ciertamente operativo con cualquier óptica que se le coloque, incluso recurriendo a un adaptador para aprovechar objetivos Cuatro Tercios, más veteranos o de otras monturas. Además, esto permite fabricar ópticas más pequeñas, ligeras y baratas, que al fin y al cabo es lo que se persigue con este tipo de sistemas.
Tres generaciones, un mismo sensor
Incomprensiblemente, ha vuelto a suceder. Por si el archiconocido sensor CMOS de 12 megapíxeles de Panasonic no se había utilizado ya suficiente, Olympus repite. Y por partida triple, porque sus tres nuevas Pen se sirven de este mismo captor.
Muestras: sensibilidad
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Quienes trabajen en RAW no descubrirán apenas cambios en la calidad de imagen con respecto a la generación anterior de esta saga, pero tal y como ya comentamos al analizar la E-P3, el nuevo procesador sí se deja notar cuando revisamos los archivos JPEG capturados. Una vez más, Olympus consigue rematar unos archivos capaces de exprimir al máximo el potencial de este veterano sensor, tanto en detalle como color.
Muestras: 12 MP
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Las fotografías se han realizado con una Olympus E-PL3 y los objetivos M.Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6 II R, M.Zuiko 45 mm f2.8 y M.Zuiko 12 mm f2:
Muestras: RAW
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Las fotografías se han realizado con una Olympus E-PL3 y los objetivos M.Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6 II R, M.Zuiko 45 mm f2.8 y M.Zuiko 12 mm f2. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo original en formato RAW:
La sensibilidad parte de 200 ISO y se atreve ahora con un valor de 12.800 ISO. De la mano del citado procesador TruePic VI, y exactamente igual que ocurría con la E-P3, hemos percibido cierta mejora en el control del ruido y la conservación de detalle al trabajar con sensibilidades medias y altas. Pese a ello, a partir de 1.600 ISO la calidad de imagen se degrada considerablemente.
Muestras: filtros artísticos
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También hay que tener en cuenta que esa sensibilidad mínima de 200 ISO y la obturación máxima de 1/4.000 de segundo puede limitarnos con objetivos muy luminosos. Por eso es aconsejable hacerse con un filtro de densidad neutra que reduzca la entrada de luz y amplíe así las opciones de exposición.
Ahora a 1080i
Además del enfoque y -más sutilmente- la calidad de imagen, el procesador TruePic VI también es el responsable de que la E-PL3 se atreva por fin con los clips de vídeo a 1080i. El tamaño de cuadro de 1920 x 1080 se acompaña del uso del códec AVCHD o Motion JPEG, si se trabaja a resoluciones menores. Aun grabando en modo entrelazado, el alto flujo de datos entrega unas imágenes de gran calidad, con buena fluidez y un contraste excelente.
Olympus E-PL3


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Como ya ocurría en generaciones anteriores, la E-PL3 ofrece cierto grado de control manual en la grabación de vídeo, aunque todos los cambios habrá que hacerlos antes de comenzar el rodaje.
Entre sus prestaciones no faltan un micrófono estéreo incorporado y ubicado a ambos lados de la zapata y un sistema de enfoque continuo que se defiende bastante bien. Aunque no cuenta con conector para usar un micrófono, el accesorio SEMA-1 (que se conecta a la zapata y al puerto electrónico) se encarga de ofrecer esta opción.
Vídeo
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Secuencias de vídeo grabadas con una Olympus E-PL3 en formato AVCHD con un tamaño de cuadro de 1920 x 1080 píxeles y 30 fotogramas entrelazados por segundo:
Si bien es posible ajustar manualmente tanto el diafragma como la velocidad, cualquier modificación de estos parámetros sólo puede realizarse antes de la grabación.
¿Más de lo mismo?
Quienes estuvieran esperando un nuevo sensor (tal vez ese de 16 megapíxeles que usa Panasonic en su Lumix DMC-G3) se sentirán un poco decepcionados. En realidad, la historia es la misma que ya contamos al probar la E-P3, aunque también es cierto que al usuario interesado en esta gama intermedia, aquel que anda buscando una cámara resultona y que dé buenos resultados, posiblemente no le preocupen demasiado estos detalles.
Sus mejorados archivos JPEG muestran de nuevo su valía para quienes no quieran tener que complicarse la vida disparando en RAW. En realidad, todo lo que en su momento dijimos al hablar de la calidad de imagen de la E-P3 es perfectamente trasladable a este modelo.
Olympus E-PL3


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Son de agradecer asimismo la mejorada construcción de la cámara y la incorporación de una pantalla abatible. Y tampoco hay que olvidar el vídeo, que incluso nos ha parecido más decente que el que vimos en su hermana mayor, la E-P3. Al menos de la unidad que pudimos probar hace ya meses, que mostraba un comportamiento bastante extraño a la hora de grabar secuencias.
Otro buen argumento es su precio, situado ahora mismo en torno a los 500 euros y que probablemente baje de este umbral de cara a la campaña navideña.
Con sus primas lejanas de Panasonic pegando fuerte en lo que respecta a calidad (Lumix DMC-G3) y tamaño (Lumix DMC-GF3) y Sony haciendo lo propio son las renovadas NEX, no es fácil encontrarle un hueco a esta E-PL3. Con las prestaciones o la lupa en la mano, algunos de estos modelos se impondrían a la Olympus sin grandes problemas.
Olympus E-PL3


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No obstante, su consistente diseño, la gama de ópticas disponible, la calidad del zoom de serie, el estabilizador integrado o el buen aspecto que destilan sus imágenes en JPEG configuran un buen puñado de argumentos. En realidad, los mismos que Olympus lleva años reivindicando. Hay cosas que, con o sin espejo, no cambian tanto.
Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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