| Iker Morán.-
Tras las primeras muestras obtenidas con un modelo final de la Olympus E-510, llega ahora el momento de poner a prueba su funcionamiento frente a la que, tecnológicamente, bien podría considerarse su predecesora.

 Las Olympus E-330 y E-510, esta última con un Zuiko 14-54 mm f2.8-3.5 en la imagen inferior. |
La E-330 puso la primera piedra de la tecnología Live View, que parece ya definitivamente afianzada en el catálogo de Olympus y que estará presente -cómo no- en la futura réflex de gama profesional de la compañía.
Olympus E-330 y E-510


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Precisamente pensando en la resolución de este futurible modelo, resulta interesante comprobar el comportamiento del nuevo Live MOS de la E-510 frente al de la veterana E-330. 8 millones de puntos contra 10 megapíxeles, repartidos en un área idéntica de 17,3 x 13 milímetros.
Live MOS
Aunque poco queda en la nueva E-510 de las peculiares líneas de diseño de la E-330 (heredadas de la rompedora E-300), lo cierto es que tecnológicamente no pueden negar su consanguinidad.
Olympus E-330 y E-510


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Basándose en un mismo tipo de sensor Live MOS, la E-330 incorporaba un segundo captor encargado de alimentar la imagen de la pantalla en el denominado modo A. La E-510 prescinde de esta complicada arquitectura, y tal y como ya hiciera la Panasonic Lumix DMC-L1, ofrece un solo modo de previsualización a partir de la señal del sensor Live MOS.
Olympus E-330 y E-510


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Un mecanismo, por cierto, similar al de la Canon EOS-1D Mark III, aunque en este caso se mantiene el enfoque automático por más que se esté trabajando con el Live View activado.
Olympus E-510 y E-330


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Aunque quienes se hayan acostumbrado a trabajar con la E-330 seguramente percibirán estas novedades como un paso atrás -por no hablar ya de la pantalla basculante-, lo cierto es que el diseño, la ergonomía y el visor de la E-510 sí han salido ganando con el cambio.
Ruido contenido
Como decíamos, la gestión del ruido a altas sensibilidades -dada la mayor concentración de fotodiodos- y la previsible reducción de su tamaño es uno de los aspectos centrales a valorar en la E-510. Ya vimos, no obstante, que sus 800 ISO eran más presentables, y que incluso los 1600 ISO podían resultar utilizables.
Olympus E-510 y E-330


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Pero, ¿se ha producido un avance respecto a los 8 megapíxeles que ofrecía la E-330? Para poder responder a esta cuestión, QUESABESDE.COM ha realizado varias secuencias variando el ajuste de sensibilidad, con y sin el filtro de ruido.
Olympus E-510 y E-330


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La percepción general, sobre todo hasta 400 ISO, es que los resultados son bastante similares en cuanto a ruido, con algo más de detalle y nitidez en las fotografías captadas por la E-510.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
Dependerá de si se quiere ver la botella medio llena o medio vacía, pero aumentar la resolución en 2 millones de píxeles sin que el ruido aumente podría considerarse -de entrada- una buena noticia.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
Observando las imágenes con más detenimiento, se percibe que, sin activar la reducción de ruido, a 400 ISO el artefacto ya comienza a ser visible en algunas zonas, pero con un aspecto algo diferente. Mientras la E-330 presenta rasgos de ruido cromático, la E-510 resuelve este tema con una textura del ruido -si se permite la comparación- más cercana al clásico grano de la película.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
No obstante, vuelve a quedar claro que el rabioso enfoque que aplica la E-510 durante el procesamiento sirve tanto para elevar la nitidez a unas cotas muy altas como para sacar ruido de zonas que, en otros casos, podrían resistir más.
Muestras: sensibilidad
© QUESABESDE.COM
Como era de esperar, si trabajamos con menos luz y activamos los sistemas de reducción de ruido en ambos modelos, los niveles de detalle y nitidez se resienten. De nuevo, los resultados son bastante parecidos a sensibilidades bajas y medias.

 La E-330 (con la pantalla azul), junto a la E-510. |
A 800 ISO, el sistema de reducción de ruido de la E-330 se muestra menos agresivo con el detalle -la diferencia es apenas perceptible-, mientras que a 1600 ISO es la E-510 la que consigue un nivel de ruido ligeramente más bajo y, como decíamos, con una textura más delicada.
Procesamiento y nitidez
Más allá de la sensibilidad, las tomas realizadas permiten afianzar la sensación que transmiten las imágenes con valores ISO elevados. La E-510 consigue extraer algo más de detalle de las escenas -los 2 megapíxeles de más se dejan notar- y marca distancias especialmente respecto a la nitidez.
Olympus E-330 y E-510


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Usando el mismo objetivo Zuiko 14-54 mm f2.8-3.5 y procesando con Olympus Master 2.0 las tomas originales en RAW, la más joven de las SLR de Olympus se impone claramente en este campo frente a la E-330.
Olympus E-510 y E-330


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El rango dinámico, también sensible a la relación entre resolución y tamaño del sensor, no parece verse afectado por los cambios. Aunque las zonas sobreexpuestas se dejan ver con más contundencia en la E-510, lo cierto es que, observando la imagen con lupa, la cámara consigue conservar algo más de información en los blancos más quemados.
Muestras: máxima resolución
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Olympus E-510 y un objetivo Zuiko 14-54 mm f2.8-3.5, en formato RAW y exportadas a JPEG con Olympus Master 2.0:
No obstante, el excesivo enfoque que aplica por defecto la cámara vuelve a mostrarse como uno de sus rasgos más evidentes, tal y como ya hemos percibido en los casos anteriores o incluso comparándola con otras SLR digitales.
Muestras: máxima resolución
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Olympus E-330 y un objetivo Zuiko 14-54 mm f2.8-3.5, en formato RAW y exportadas a JPEG con Olympus Master 2.0:
Si la nitidez sale beneficiada de esta pauta, también ciertos problemas -como las aberraciones cromáticas o la incipiente presencia de ruido en el cielo o el agua- se pueden llegar a percibir ampliando la imagen más allá del 100%.
Olympus E-510 y E-330


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La solución, de todos modos, bien podría pasar por revelar el RAW reduciendo la nitidez (en las pruebas realizadas, un ajuste de -2 seguía conservando un nivel de enfoque más que suficiente) o rebajarlo en la propia cámara para intentar ralentizar así la aparición del ruido.
Un paso adelante
El Live MOS llega a su mayoría de edad con buena parte de los deberes hechos. Es cierto que sus particulares condiciones de tamaño impiden que, por ahora, un sensor Cuatro Tercios pueda situarse entre los menos ruidosos del mercado, y que Olympus deberá ponerse las pilas en esta materia de cara a futuros estrenos en el catálogo profesional.
Olympus E-330 y E-510


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De todos modos, parece claro que el avance en resolución frente a los 8 megapíxeles no ha conllevado un empeoramiento de la respuesta a altas sensibilidades o respecto al rango dinámico.
Cierto que el avance no puede calificarse de revolucionario, pero sí es un prometedor paso adelante.

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