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RéFLEX DE BOLSILLO

Olympus E-400: toma de contacto

 
3
OCT 2006

La más pequeña y joven de las réflex de Olympus ya ha pasado por la clausurada Photokina para celebrar en público su puesta de largo. Mucho más sosegada que otros modelos de la compañía, la E-400 toma el relevo de la E-500 y se convierte en el nuevo anzuelo de la marca para atraer nuevos usuarios al E-System y -por extensión- al estándar Cuatro Tercios. Diminuta a primera vista, entre las manos consigue seducir.

Aunque no fueron pocos -entre ellos este medio- quienes convirtieron el molde de la futura sustituta de la E-1 en protagonista del stand de Olympus en Photokina 2006 a lo largo de la semana pasada, el guión previsto centraba la atención en la recién llegada E-400.

Desvelada hace apenas dos semanas, QUESABESDE.COM ya tuvo oportunidad de conocerla pocos días antes de ir a la feria germana, aunque fue la semana pasada en Colonia cuando lució en todo su esplendor para deleite de miles de curiosos.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La E-400 fue una de las protagonistas del stand de Olympus durante la semana pasada en Colonia, donde se celebró la feria Photokina 2006.

En aquella ocasión se trataba de un modelo de preproducción con el que no era posible obtener muestras de calidad para valorar el rendimiento del nuevo CCD de 10 megapíxeles empleado. Con similar situación nos topamos en el stand de la compañía, por lo que aún habrá que esperar unas semanas para ver los primeros resultados obtenidos con esta máquina.

De momento, sí es posible realizar unas primeras valoraciones sobre el diseño y las sensaciones que esta pequeña réflex digital transmite entre las manos.

Diseño OM
Aunque Olympus nos tiene acostumbrados a romper ciertas normas a la hora de diseñar modelos réflex -tanto en el exterior como en las prestaciones- la nueva E-400 se decanta definitivamente por un estilo más sobrio y recatado. Tradicional, tal vez sea la palabra.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Más aún si nos vienen a la cabeza las imágenes de aquellas OM de película que -no lo olvidemos- mantuvieron a Olympus entre los nombres más destacados de la fotografía réflex. El diseño de la E.400 parece rendir homenaje a aquel linaje, aprovechando esas formas para concebir la SLR más pequeña y ligera del mercado.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Como tantas otras veces, la aceptación de este diseño será únicamente una cuestión de gustos. Puede que la sorpresa y un cierto tono de decepción al verla por vez primera -sobre todo entre quienes tienen predilección por los cuerpos de gama profesional- se solucione con la cámara entre las manos o intentando entender su idiosincrasia.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

En cualquier caso, la ergonomía sí se ve necesariamente afectada por las nuevas circunstancias. La empuñadura casi desaparece y el agarre en la zona inferior requiere acostumbrarse a ciertos parecidos con las compactas más voluminosas.

Texturas
Aunque la reducción de peso y dimensiones podrían llevar a pensar en un modelo menos consistente, sorprende encontrarse con una E-400 que, en realidad, tiene una apariencia más seria que su predecesora, la E-500.

Es sin duda la textura conferida al cuerpo la gran responsable de este cambio. Si en la E-500 el plástico no disimulaba su naturaleza, la E-400 lidia con este tema armada de una superficie más rugosa que aumenta el atractivo exterior de la cámara.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Reacciones más subjetivas suscita el desplazamiento de la montura hacia el centro de la cámara. Si bien supone un excelente remate para esos guiños clásicos con los que juega le E-400, tampoco faltarán los que vean en la nueva configuración una traición a la característica posición que el objetivo ha tenido hasta ahora en las réflex del E-System de Olympus.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La E-400 llegó acompañada por los compactos Zuiko 14-42 mm (colocado en la cámara) y 40-150 mm (a la izquierda).

Menos afortunada es la sustitución de las bayonetas metálicas de los objetivos Zuiko por el plástico en las dos nuevas versiones compactas. Adornadas con un aro azul, se trata de ópticas que Olympus ha presentado con este cuerpo

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Los nuevos Zuiko 14-42 mm (en la imagen superior) y 40-150 mm.

Eso sí, lo que es innegable es que, colocados en la E-400, pocos conjuntos podrán competir con la ligereza y tamaño de los Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6 y 40-150 mm f4-5.6. Todo ello sin sacrificar una aceptable manejabilidad, en la que el tamaño de los anillos del zoom y del enfoque se mantienen en unos márgenes muy razonables.

Visor mejorado
El clásico pentaprisma de cristal, convertido en una auténtica especie en peligro de extinción, evidentemente tampoco hace acto de presencia en esta E-400. En su lugar, un pentaespejo (los sistemas de porro quedan reservados para las E-300 y E-330) es el encargado de ocupar su puesto.

Si uno de los aspectos que más críticas recibió de la E-500 fue la escasa luminosidad y tamaño del visor, parece que Olympus ha tomado buena nota con la E-400.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

A través del ocular del renovado modelo se puede apreciar un incremento de sus dimensiones y una mejora en lo que respecta a la luminosidad. Si comparada con la E-500 este último dato podría calificarse de ligera mejora, en el caso de la E-330 la diferencia es notable.

Donde sí se ha aplicado la teoría de la reducción es en el compartimento de la batería, localizado en la base del cuerpo. En lugar de las baterías empleadas hasta ahora en las SLR de la compañía, la E-400 opta por una más plana, cuya inserción y extracción de la cámara va un poco ajustada de espacio.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Respecto a las tarjetas de memoria, la E-400 reserva a este cometido todo el lateral de su cuerpo, con una doble solución que compatibiliza el uso de las típicas CompactFlash -o Microdive- con las xD-Picture Card que abanderan Olympus y Fujifilm.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Menos discreta es la conexión USB de la cámara; cubierta tras un protector, se sitúa en la parte trasera del cuerpo.

Sin accesos directos
Como único monitor de la cámara, la pantalla de 2,5 pulgadas se convierte en el principal punto de control del modelo. Liberada de las tareas de previsualización de la E-330, en este caso sólo le corresponde la revisión de las imágenes y el ajuste de las funciones.

Para esta segunda misión, la E-400 prescinde de los prácticos accesos directos que lucía la E-500. Por tanto, para modificar la sensibilidad, el balance de blancos o la modalidad de enfoque y medición hay que hacerlo a través de la pantalla principal (presionando el botón "OK"), en la que se muestran todas las opciones seleccionadas.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Una vez allí, tanto el dial posterior como la rueda de control permiten navegar por las opciones para ajustar los valores deseados para la toma. Al presionar el botón de disparo para activar el autofoco, la pantalla se desconecta automáticamente, y parte de la información -como siempre, no toda la deseable- pasa al visor.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Tanto el disparo en ráfaga como el funcionamiento del autofoco responden con precisión a lo que cabe esperar de un modelo de estas características. El sonido de la obturación es algo más suave que el de la E-500 y notablemente más discreto que el de la E-330.

Moda otoño-invierno
Pasado el escaparate de Photokina y desveladas la inmensa mayoría de novedades que llegarán al mercado durante este otoño e invierno, a la E-400 sólo le falta demostrar su valía en el escaparate y sobre el terreno.

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

A la espera de tener las primeras unidades de producción final, esta toma de contacto en dos tiempos sí ha servido para superar cierto recelo inicial que las réflex más pequeñas pueden provocar. Y es que la E-400 sabe vender sus encantos entre las manos, siempre que no haya dudas sobre la función que Olympus le ha reservado: usuarios recién llegados al panorama réflex digital, viajeros ligeros de equipaje...

Olympus E-400
Olympus E-400
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La E-400 no es tan original como otros modelos de la gama, pero a su modo sabe jugar la baza del diseño y del tamaño para colarse en un sector de mercado que aún podría estar por explotar y que la E-500 ya tanteaba.

Mientras en el horizonte del próximo año ya esperamos impacientes la llegada de alguna réflex de gama profesional, esta E-400 puede servir a la compañía -ahora que se avecinan tiempos de mayor competencia- para reforzar su posición.

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