| Iker Morán.-
Tras un largo peregrinaje que nos llevó a conocer la E-400 en Hamburgo, allá por el mes de agosto, y verla luego lucir palmito en la feria germana de Photokina, llega por fin a manos de QUESABESDE.COM un modelo de producción final de la más joven de las réflex digitales de Olympus.
Olympus E-400


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Unos pocos días tomando fotos con el modelo e indagando en sus menús permiten analizar algunas de las características más notables de la nueva SLR. Pese a que sus aportaciones técnicas no rompan moldes como lo hicieron algunas de sus compañeras, la apuesta por la reducción de tamaño y, sobre todo, el salto a los 10 megapíxeles en un sensor de tamaño Cuatro Tercios son datos a tener muy en cuenta.
Autonomía justa
Ya hemos hablado largo y tendido sobre la ergonomía y las sensaciones que transmite la E-400 entre las manos. También hemos relatado el sentimiento inicial de desconfianza que en un primer momento puede suscitar la cámara, y el inmediatamente posterior descubrimiento de las bondades que reportan tanta ligereza y tan reducidas dimensiones.
Olympus E-400


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Unos días con la cámara y la versión miniaturizada del Zuiko 14-45 mm f3.5-5.6 permiten corroborar este extremo sin ningún tipo de duda. También sirve para percatarse de que, pese al pequeño tamaño de la batería, la E-400 dispone de autonomía suficiente para sobrevivir un par de días, incluso con una boda repleta de disparos y destellos de flash de por medio.
Ajustar y enfocar
Llama la atención el buen rendimiento que demuestra el nuevo objetivo, el Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6, a la hora de enfocar en condiciones de luminosidad aceptable. De hecho, basta con probarlo al lado del Zuiko 14-45 mm original para descubrir el buen trabajo realizado en cuanto al sonido del mecanismo.
Olympus E-400


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El anillo de enfoque manual, de giro libre, también resulta extremadamente cómodo de utilizar. Un dato que, unido al buen rendimiento general de la óptica (sobre todo, si recordamos la relación calidad-precio) y la mínima incidencia de las aberraciones o el viñeteo en angular (el ligero oscurecimiento de los diafragmas más abiertos queda casi solventado a f5.6), nos podría hacer mirar para otro lado al ver la montura de plástico de la óptica.
Olympus E-400


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Sin embargo, cuando la luz es más débil el sistema de enfoque de la E-400 muestra algunas carencias, soportables si recordamos que se trata de una SLR de gama baja. Mucho más molesto que estas vacilaciones del autofoco es el trabajo que el flash realiza como luz de ayuda al enfoque.
Olympus E-400


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Sus destellos repetidos, además de molestos, resultan poco eficaces. Indagando en el menú de opciones y configuración de la cámara, hemos sido incapaces de encontrar una opción que se encargue de desconectar esta función, tal y como se ofrece, por ejemplo, en la E-500.
Olympus E-400


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La única posibilidad es anular el levantamiento automático del flash -escondido bajo la misteriosa función "auto aparición"-, con lo que conseguimos cancelar la luz de ayuda si en la toma no se quiere usar el flash integrado. No obstante, si como nos ha ocurrido la escasa luz nos obliga a emplear el flash de la cámara, éste deberá estar necesariamente elevado; en ese caso, volverá a ser inevitable que se accione la luz de ayuda.
Olympus E-400


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Aprovechando este paseo por los menús, también nos hemos dado cuenta de que varias de las opciones ofrecidas en la E-500 han desaparecido en la E-400. Algo que no es de recibo ni justificable en aras de la sencillez, sobre todo si tenemos en cuenta que la E-400 no se plantea como un modelo de gama inferior o más barato que la E-500, sino como la sucesora de aquella.
Más resolución, la misma sensibilidad
La galería de muestras tomadas empleando los 10 megapíxeles que ofrece el nuevo CCD permite hablar de un buen rendimiento de la cámara. Las imágenes se muestran repletas de detalle y con un rango dinámico que no ha sido sacrificado con el aumento de la resolución del sensor. Un sensor, recordemos, cuyas dimensiones no pueden salirse de los cánones del estándar Cuatro Tercios.
De todos modos, habrá que esperar a realizar un análisis más exhaustivo con imágenes en formato RAW para comprobar si algunas de las zonas quemadas en las altas luces de ciertas muestras podrían salvarse al procesar este formato.
Muestras: 10 megapíxeles
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con una Olympus E-400 y el objetivo Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6:
La saturación y el tono de las imágenes también parecen muy atractivos -incluso en tomas nocturnas empleando el flash incorporado, que en ocasiones se queda corto-, aunque algunas veces se echa de menos algo más de nitidez.
Muestras: sensibilidades
© QUESABESDE.COM
Pero, sin duda, la prueba de fuego es someter esos 10 megapíxeles a la presión de ir elevando la sensibilidad, hasta alcanzar un máximo de 1600 ISO. Es en este punto donde la E-400 demuestra que, pese a no ser evidentemente el modelo menos ruidoso del mercado, su nuevo procesador es capaz de defenderse con dignidad disparando a 800 e incluso 1600 ISO, si la luz no es muy escasa.
Si enfrentamos la cámara a un escenario nocturno con un horizonte al fondo, el ruido a 800 y 1600 ISO es muy evidente. Sin embargo, la opción de reducción del ruido, pese a no conseguir hacer milagros, sí es capaz de arañar a la imagen un punto de nitidez -y de procesamiento, tal vez muy evidente- que puede llegar a ser atractivo.
Evolución respecto a la E-500
El siguiente paso de nuestra rápida prueba consiste en colocar a la E-400 frente a su predecesora, la E-500. Más allá de las evidentes diferencias ergonómicas y de los cambios mencionados en el sistema de enfoque del objetivo, el mayor tamaño y luminosidad del visor y la mejora en la agilidad del sistema de limpieza son dos datos que hay que destacar.

 Las Olympus E-400 (izquierda) y E-500. |
Comparando muestras casi idénticas tomadas con ambos modelos, las diferencias que pueden apreciarse a simple vista son bastante sutiles. Tal vez un balance de blancos automático mejorado y, además, que los 2 megapíxeles añadidos a la E-400 aportan algo más de detalle en algunas zonas y un interesante plus de nitidez (aunque esto quizá se deba al procesamiento).
Muestras: E-400, 10 MP
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Las capturas se han realizado con una Olympus E-400 y el objetivo Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6:
Muestras: E-500, 8 MP
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Las capturas se han realizado con una Olympus E-500 y el objetivo Zuiko 14-45 mm f3.5-5.6:
Si improvisamos un bodegón que no ande muy sobrado de luz y sometemos a la E-400 y a su predecesora a la misma prueba, nos encontraremos con que se repite la misma tónica, aunque el tema de la nitidez se va acentuando según aumenta la sensibilidad.
Muestras: E-400, ISO
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado a 10 megapíxeles con una Olympus E-400 y el objetivo Zuiko 14-42 mm f3.5-5.6:
Muestras: E-500, ISO
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado a 8 megapíxeles con una Olympus E-500 y el objetivo Zuiko 14-45 mm f3.5-5.6:
Más complicado es establecer diferencias respecto al ruido. Si a 400 ISO la E-400 consigue algo más de detalle y textura a costa de un ruido -tal vez- sutilmente superior, a 800 y 1600 ISO logra marcar unos niveles de ruido que están a la altura e incluso mejoran los de la E-500. Se aprecia también una mayor nitidez.

 La E-400, al fondo, se erige como sucesora de la E-500. |
No obstante, los cambios son bastante sutiles en cuanto a la incidencia del ruido. Si tenemos en cuenta que la E-400 ha conseguido incrustar 2 millones de fotodiodos más en el mismo espacio, quizás haya que asumir este dato como una buena noticia.
Horizonte navideño
La E-400 se asoma a los escaparates justo cuando ya se empiezan a perfilar los primeros pasos de la campaña navideña, que tanta importancia tiene para las marcas del sector.
Olympus E-400


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Orientada -más incluso que la E-400- a un público novel en la fotografía réflex, la nueva SLR del E-System tal vez permita a Olympus ampliar el público objetivo que hasta ahora había oteado con desconfianza el segmento de las ópticas intercambiables.
Olympus E-400


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Lo que de momento está claro es que a nivel técnico la E-400 tiene argumentos de sobra para convencer por prestaciones, calidad -incluso el tema del ruido no parece ser preocupante- y diseño. Aunque el tamaño será -como siempre- una cuestión controvertida que admita tanto halagos como críticas, estamos casi convencidos de que acabará convirtiéndose en un valor añadido de la cámara.

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