| Iker Morán.- Un sistema desarrollado en su totalidad para el formato digital. La mayor gama de ópticas adaptadas específicamente a un sensor digital. La única tecnología capaz de proteger al sensor de la suciedad. Lejos de conformarse con este listado de argumentos, Olympus acaba de desvelar una nueva exclusiva: la E-330, la primera réflex digital con la que puede previsualizarse la imagen a través de su pantalla como si de una compacta digital se tratara.
Olympus E-330


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Pese a la sorpresa y la desconfianza iniciales (¿una réflex que permite encuadrar como una compacta?), la verdad es que no hacen falta muchos minutos para acostumbrarse a esta nueva funcionalidad.
Olympus E-330


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Sin olvidar las aplicaciones para las que este sistema puede ser una gran ventaja -fotografía macro y submarina, por ejemplo-, no cabe duda de que los disparos más convencionales disfrutan de un nuevo punto de vista en el panorama SLR. Y todo ello sin prescindir, afortunadamente, del visor réflex tradicional.
Olympus E-330


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Olympus E-330


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QUESABESDE.COM ha tenido la oportunidad de conocer en primera persona el funcionamiento de esta innovadora cámara. Las que siguen son las impresiones más inmediatas surgidas tras esta primera toma de contacto.
Vuelta a la innovación
A primera vista, la E-330 no depara demasiadas sorpresas. La E-300 ya se encargó en su día de acabar con la imagen clásica de una réflex. Gracias al nuevo sistema de espejos de porro se consiguió reducir considerablemente las dimensiones del cuerpo de la cámara al prescindir del característico pentaprisma del visor.
Olympus E-330


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La E-330 hereda esta tecnología y el consiguiente diseño que la caracteriza. Algo que llama la atención, puesto que Olympus parecía decidida a volver a la imagen más tradicional que abandera la reciente E-500.
Olympus E-330


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Cabe pensar, por tanto, que la compañía está dispuesta a mantener abiertas dos líneas de producto en el sector de las cámaras réflex digitales de consumo: una más clásica y otra más innovadora, de la que esta E-330 es el mejor ejemplo.

 La Olympus E-330 (a la izquierda en ambas imágenes), junto a la E-500. |
Comparando ambas cámaras, y pese a sus reducidas dimensiones, la E-330 se muestra entre las manos algo más consistente que la E-500. El reparto de los mandos se realiza de forma desigual entre la parte superior de la cámara y la zona trasera, donde se concentran la inmensa mayoría de ellos, con un tamaño tal vez demasiado pequeño para algunas manos.
Olympus E-330


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La rueda principal -situada en el extremo derecho- dispone del interruptor principal y de la selección de los modos de disparo, entre los que no faltan un buen número de escenas preprogramadas. Comparte espacio con un único dial, al alcance del pulgar, que permite navegar por los menús de control y ajustar la velocidad o el diafragma en el momento del disparo.
Dos sensores
Pero más allá de cualquiera de las especificaciones -incluido el sensor CMOS de 7,5 millones de píxeles efectivos-, es sin duda la previsualización de la imagen a través del monitor la característica más destacada de la nueva E-330.
El sistema empleado por la nueva réflex de Olympus recuerda inevitablemente a aquella Camedia E-20 que, en su día y con objetivo integrado, también ofrecía una curiosa combinación entre visión réflex y monitor LCD.
Olympus E-330


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Olympus E-330


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La E-330 dispone de un mecanismo capaz de duplicar la luz, que penetra por el objetivo en su camino tradicional hacia el visor réflex a través de dos espejos de porro. De este modo, el otro haz de luz es diseccionado hacia el segundo sensor de la cámara, un pequeño captor de 5 millones de píxeles (Live View CCD), cuya única finalidad es proporcionar una imagen en vivo a través del monitor LCD.

 En este gráfico provisto por Olympus puede apreciarse cómo funciona el sistema de doble sensor de la E-330. |
La combinación de estas dos modalidades de visión se realiza a través de un pequeño interruptor situado junto al LCD e identificado como Live View A/B.
La letra A correspondería al modo normal, de tal forma que el usuario puede ver la imagen tanto a través de la pantalla como del ocular. Aunque ambas pueden funcionar simultáneamente, sólo cuando se apaga el LCD se muestran los datos de la toma a través del visor réflex.
Olympus E-330


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La visualización de la escena vista a través del monitor parece no presentar ningún problema, con una excelente velocidad de refresco y adaptación a los cambios luminosos más bruscos.
Olympus E-330


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Si, por el contrario, se selecciona el modo B, el espejo réflex se eleva y, por tanto, se pierde la visión a través del ocular. Parece, por tanto, que en este caso la visión del LCD corresponde con la imagen captada por el sensor principal, puesto que queda roto el circuito de luz que alimenta el segundo sensor.
Olympus E-330


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En este caso, únicamente se puede utilizar el enfoque manual. Como principal ventaja, se ofrece una opción de magnificación de 10x que, en tomas de macrofotografía, puede ser de gran ayuda. Tampoco hay que olvidarse -tal y como se recomienda al activarla- de cerrar la trampilla del ocular al trabajar con este modo.
Pantalla abatible
Ante estas características tan especiales, la pantalla se convierte en uno de los elementos fundamentales de la E-330, más aún al tratarse del único monitor de la cámara y -por tanto- del centro neurálgico para controlar todas las opciones.
Olympus E-330


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Olympus E-330


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Con una diagonal de 2,5 pulgadas, la pantalla está montada sobre un mecanismo abatible que permite inclinarla hasta 45 grados en horizontal y 90 en vertical. Esta función (otra reminiscencia heredada de la E-20) demuestra su utilidad tanto en aquellas situaciones que requieran un encuadre alejado del punto de vista natural del usuario, como en aquellas capturas de macrofotografía.
Olympus E-330


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Olympus E-330


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También en las situaciones de mucha luminosidad, cuando la tecnología HyperCristal que luce el monitor se quede corta, esta movilidad puede resultar útil si se desea prescindir del visor réflex tradicional.
Opciones familiares
Más allá de las opciones innovadoras, la E-330 es una réflex digital que comparte con sus compañeras de gama la inmensa mayoría de características y prestaciones.
Olympus E-330


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No hay que olvidar tampoco que, como miembro del sistema Cuatro Tercios, la nueva SLR de Olympus luce el ya de sobra conocido filtro SSWF, el único mecanismo que a día de hoy ha demostrado su eficacia para impedir que la suciedad penetre en el sensor durante el cambio de ópticas.
Olympus E-330


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Por lo demás, tanto las principales opciones como los menús de configuración suponen una adaptación de lo que la E-500 ya ofrece. Así, el rango de sensibilidades se mantiene en los mismos parámetros: de 100 a 400 ISO, alcanzando los 1600 ISO cuando se activa el modo extendido, con valores enteros de 1/3 EV.
Olympus E-330


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Ahora habrá que esperar a la llegada de un modelo definitivo para comprobar si la E-330 aporta alguna mejora en cuanto a la calidad general de las imágenes y a la respuesta de la cámara cuando se emplean altas sensibilidades. El cuerpo probado aún no corresponde a un modelo de producción, por lo que las muestras obtenidas no pueden hacerse públicas.
Olympus E-330


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Al igual que otros modelos de Olympus, la E-330 aboga por conservar el formato TIFF, del que muchas otras marcas ya han prescindido. Le acompañan los más habituales RAW y JPEG, este último con tres grados de compresión, cuya grabación puede ser simultánea.
Olympus E-330


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Hay también pocas sorpresas en cuanto al soporte de memoria: las tarjetas CompactFlash y las xD-Picture Card, abanderadas por la firma, comparten espacio en la ranura situada en uno de los laterales de la cámara.
Olympus E-330


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La velocidad de disparo en ráfaga, por su parte, es de 3 fotogramas por segundo. No obstante, la unidad probada alcanzaba sin ningún problema los 4 disparos por segundo, incluso en calidad RAW.
Olympus E-330


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Según comentaron a QUESABESDE.COM los responsables de la marca, la cámara tiene que ser capaz de mantener esta cadencia de disparo hasta agotar la capacidad de la tarjeta. El cuerpo del que hemos dispuesto, sin embargo, aún no era capaz de soportar esta prestación.
Buenas sensaciones
Evidentemente, ninguna de estas prestaciones -ni todas las enumeradas en la tabla de especificaciones- puede empañar esa función de previsualización que posiblemente hará de la Olympus E-330 uno de los estrenos más sonados del año.
Olympus E-330


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Su llegada al mercado será todo un acontecimiento, en el que no faltarán fervientes defensores y detractores. Lo que por ahora está claro es que la última réflex de Olympus no dejará indiferente a nadie.
Olympus E-330


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De momento, el primer contacto no depara sino una buena sensación en cuanto a sus opciones y manejabilidad. Habrá que esperar para comprobar si los resultados finales y la relación calidad-precio están a la altura de los aires de innovación con los que llega. Si es así, la E-330 confirmaría que es posible ofrecer un nuevo -y efectista- valor añadido sin sacrificar ninguna de las prestaciones que caracterizan a las SLR digitales.

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