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Con texto fotográfico

"No saben qué es el cáncer" Olivier Laban-Mattei

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Foto: Olivier Laban-Mattei
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ENE 2015
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

De un viaje documental -acompañado por su hijo de once años- al encargo de una exposición para la última edición de Visa pour l'Image. Éste fue el periplo que llevó al francés Olivier Laban-Mattei a desmontar el mito del nuevo El Dorado mongol. El fotoperiodista se centró en los problemas medioambientales y de salud del país centroasiático, que en Ulán Bator están íntimamente ligados con la climatología adversa y la minería. Entre sus propósitos, que su trabajo tenga repercusión y visibilidad en Mongolia.

Olivier Laban-Mattei

Comencé este proyecto hace dos años, y no sabía que iba a convertirse en algo tan grande. Viajé con mi hijo a Mongolia, que por entonces tenía once años. Decidimos ir juntos ahí porque ninguno de los dos sabíamos nada de ese país y queríamos confrontar nuestros puntos de vista sobre un pueblo que está cambiando muchísimo con la exploración minera y la revolución económica y también social.

Cuando volvimos me di cuenta de que [el proyecto] era mucho más potente y grande de lo que imaginaba. A partir de ahí fui varias veces a Mongolia, hasta que decidí establecerme allí hace un año. El reportaje era un encargo de Visa pour l'Image sobre problemas medioambientales, así que hice la historia pensando en la exposición [que pudo verse el pasado mes de septiembre en el mencionado festival].

Estamos hablando de un país bastante desconocido. Por eso creo que era importante mostrar cómo es Mongolia más allá del imaginario común de libertad y de caballos en grandes praderas verdes que hemos visto en las postales. Mongolia no es así. En muchos medios de comunicación se dice que es el nuevo El Dorado, porque gracias al boom de la minería ha entrado dinero a espuertas. Pero mucha gente no tiene ni siquiera agua corriente y hay graves problemas de salud.

"En Mongolia solo hay un centro hospitalario donde pueden atender a gente con cáncer, y entre el 70% y el 80% de los pacientes que acuden a él están ya en fase terminal"

Ulán Bator es la segunda ciudad más contaminada del mundo. Eso pasa porque durante el invierno se llega a temperaturas de 40 grados centígrados bajo cero y los habitantes que viven en los suburbios usan carbón para calentarse. Nos dimos cuenta de que la población no sabe nada de las enfermedades causadas por la polución.

Mongolia tiene tres millones de habitantes, la mitad de los cuales viven en la capital, lo que implica una grandísima densidad de población. Pero por culpa de la contaminación la mayoría de los trabajadores tienen problemas de pecho y corazón. Si lo miras desde el punto de vista económico, ¿cómo va a crecer un país con estas tasas tan elevadas de enfermedades?

En esta foto puedes ver a un cirujano que está enseñando el tumor que había extirpado del cuello de un miembro de esta familia. Les está explicando lo que es un tumor porque no saben qué es el cáncer. Ésa es una labor que debería hacer el Estado, y también explicar cómo hay que actuar en estos casos.

En Mongolia solo hay un centro hospitalario donde pueden atender a gente con cáncer, y entre el 70% y el 80% de los pacientes que acuden a él están ya en fase terminal. La falta de prevención es un inconveniente, porque el sistema sanitario es muy precario.

Generalmente al principio es sencillo conocer a los mongoles, pero su cultura es muy extraña porque son muy curiosos. Quieren conocerte porque les encanta el contacto, pero al cabo de dos o tres días se aburren. Yo estoy allí para trabajar en profundidad, y eso es muy complicado; tienes que explicarles que necesitas documentar durante más tiempo, y hay que insistir mucho hasta que lo consigues.

Con este doctor fue más fácil porque lo entendió muy bien y acordamos estar una semana en el hospital, así que la gente se acostumbró a vernos por allí. Luego está el tema de cada persona, porque siempre te están analizando y juzgando. Tienes que demostrarles que eres una buena persona, que quieres algo bueno para Mongolia. No les gusta cuando fotografías los aspectos negativos del país. Así que, además, había que explicarles que si fotografías estas cosas es para cambiarlas, para mejorarlas, no para vender fotos sensacionalistas.

"Todo el país está siendo devorado por la contaminación. Si se tomasen las decisiones políticas apropiadas, estos problemas podrían revertirse"

Durante el invierno nos centramos en el tema de la salud, y en primavera y verano trabajamos en los problemas medioambientales y en la relación que hay entre las minas y los nativos y pastores nómadas, que están perdiendo las tierras y el agua por culpa de la desertización que se está dando.

Todo el país está siendo devorado por la contaminación. Si se tomasen las decisiones políticas apropiadas, estos problemas podrían revertirse, pero la mayoría de los políticos solo se preocupan por enriquecerse. Y pasa lo mismo con los dueños de las minas. Todo es cuestión de dinero.

Buscaba una atmósfera distinta de la que podemos ver en las postales, para dar una visión diferente del país. Y como estaba trabajando en temas medioambientales pensé que era interesante mostrar que por culpa de la contaminación había muy mala visibilidad, así que me levantaba muy pronto por la mañana para fotografiar el humo. Por todo eso creo que el blanco y negro me daba esa atmósfera y reflejaba las emociones que sentía allí y que hubiera sido difícil mostrar en color.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
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