Crónica

OjodePez Photo Meeting Barcelona 2013: mucho más que la guerra

 
28
JUN 2013
Iker Morán   |  Barcelona

El periodista nunca debe ser el protagonista de la historia, advierte Ramón Lobo. No parece un aviso menor teniendo en cuenta que durante tres días reporteros y fotógrafos se dan cita en Barcelona para hablar de fotografía documental, de periodismo, de la profesión e inevitablemente también de ellos mismos en el OjodePez Photo Meeting 2013.

Las imágenes que vais a ver provocan dolor, alerta Jamen Nachtwey antes de comenzar su charla. Pero ese dolor es infinitamente menor al de quienes aparecen en las fotografías, remacha. Tampoco parece una advertencia que deba ser ignorada viniendo de uno de los mayores exponentes del fotoperiodismo durante las últimas décadas y testigo como pocos del horror y la guerra.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Lleno en el patio del Palau de La Virreina con motivo de la tercera edición del OjodePez Photo Meeting Barcelona.

Pero pese a las alertas sobre el riesgo de acabar mirándose el ombligo que siempre se producen en los encuentros profesionales y sobre la crudeza de las imágenes de una cita que se presenta con el título de "¡Es la guerra!", el encuentro que organizan La Fábrica y La Virreina Centre de la Imatge está revalidando su categoría de cita anual indiscutible con la fotografía documental.

El panel de ponentes es realmente espectacular: Samuel Aranda, Gervasio Sánchez, Ramón Lobo, Bernat Armangué, Ángela Rodicio... y el mismísimo Nachtwey. Uno de los asistentes nos confiesa que ha venido desde Madrid sólo para escucharle, y a falta de un Robert Capa vivo para poder contárselo dentro de unos años a sus hijos.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
James Nachtwey, plato fuerte del encuentro de este año.

Mires donde mires ves a alguien que ha ganado algún World Press Photo, bromea alguien en el patio central de La Virreina señalando a Emilio Morenatti, que también anda por ahí. O Fernando Moleres. A la lista de ponentes se suman los fotógrafos (Franco Pagetti, Rena Effendi, Jon Levy...) que durante estos días revisan los porfolios de quienes han querido aprovechar este evento para mostrar su trabajo.

Calificar a Nachtwey como la estrella del cartel al más puro estilo de festival musical veraniego puede sonar ridículo. Más cuando quienes le han tratado de cerca nos aseguran que no hay ni rastro de divinidad en el que sin duda es uno de los fotorreporteros vivos más reconocidos. Pero no decirlo sería absurdo al ver la cola que se formó para acceder a la conferencia abierta celebrada el pasado miércoles por la tarde.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Bernat Armangué habla de su foto más conocida. En la imagen inferior, Armangué comparte protagonismo con Ramón Lobo y Ángela Rodicio.

¿Una cola para ver fotografías y escuchar a un reportero? ¿Para asomarse a las puertas del infierno, tal y como define el propio autor algunas de sus instantáneas más duras? Exacto. Tal vez sea que la fotografía documental sigue interesando y que lo que falla son los canales y el negocio alrededor de ella.

El protagonista del documental "War Photographer" desgrana con voz tranquila las guerras recorridas durante los últimos 40 años. Todas se parecen demasiado. En ellas sólo cambia el rostro de las víctimas.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
El público atiende a una de las charlas. En la tercera fila y con los dedos tapándose los labios, Samuel Aranda, penúltimo ganador de los premios World Press Photo.

"Que alguien esté sufriendo no significa que no tenga dignidad", recuerda por si alguien se atreve a cuestionar la legitimidad de retratar ciertos horrores. Durante 90 minutos el público guarda un silencio absoluto, sólo roto por el obturador imaginario que retumba con cada foto. Qué hacer con la rabia, se pregunta en alto Nachtwey. Canalizarla y reconvertirla en energía. Porque con las fotos -defiende- se pueden cambiar las cosas. Aunque sólo sea un poco.

"Que alguien esté sufriendo no significa que no tenga dignidad", recuerda James Nachtwey por si alguien cuestiona la legitimidad de retratar ciertos horrores

Al día siguiente el encuentro con este veterano reportero es más cercano. Más tiempo para preguntas y consejos. La clave tal vez sea algo tan sencillo como "ser un puente emocional entre lo que he vivido y el espectador". Algo así debió de pensar él día que, después de cuatro años trabajando en un pequeño diario de Nuevo México, decidió dejarlo todo y a la mañana siguiente se fue a Nueva York dispuesto a convertirse en un fotógrafo de guerra.

Yo no me definiría como fotógrafo de guerra, advierte Bernat Armangué. Una dosis de realismo y de día a día de un reportero que lleva años trabajando para Associated Press, cubriendo conflictos pero también la rutina -a veces absurda- en Israel y Palestina.

Muchas no, pero algunas de sus instantáneas consiguen arrancar una sonrisa: un niño vestido de payaso entre decenas de judíos ultraortodoxos o una pausa musical en una manifestación demasiado larga con enfrentamientos entre palestinos y el ejército israelí. La realidad es a veces extraña y surrealista, recuerda mientras muestra aristas desconocidas del conflicto: la pelea entre cristianos ortodoxos de diferentes ramas en una iglesia, o ultraortodoxos judíos contrarios al Estado de Israel quemando una bandera.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Comenta Armangué una de sus fotos más recientes y conocidas, premiada con un World Press Photo: "Este oficio se trata de contar la vida de personas, y parece que ese día lo conseguimos."

Contar historias es lo que hacen colectivos como Ruido Photo, Pandora (a medio camino entre colectivo y agencia) o Calle 35 (defensores de la fotografía de calle como la raíz del documentalismo). Muestran sus trabajos como prueba de que más allá del debate sobre la crisis del oficio se hacen más y mejores reportajes que nunca.

Una crisis que se ha llevado por delante a más de 10.000 periodistas en España, apunta Ramón Lobo durante la primera jornada de OjodePez Photo Meeting. A su lado, Armangué y Ángela Rodicio, veterana reportera de televisión y una voz muy familiar de Informe Semanal y los informativos de TVE. De cuando todavía se podían ver, claro.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
En la imagen superior, Fernando Moleres con una cerveza en la mano mientras otro de los grandes nombres del fotoperiodismo español, Emilio Morenatti, conversa en un segundo plano. En la imagen inferior, Franco Pagetti y Gervasio Sánchez. (Fotos de Ivan Sánchez.)

Pero basta de llorar, propone Lobo, recientemente despedido de El País por uno de esos genios que hacen periodismo de despacho y junta de accionistas. El objetivo no puede ser esperar que alguien nos contrate con un sueldo basura para copiar notas de prensa, insiste.

Es posible que Gervasio Sánchez se apunte a este lema, aunque algo nos dice que su verbo tranquilo pero afilado e imparable a la hora de repartir estopa irá un poco más allá. La buena noticia es que quienes estén hoy por Barcelona podrán escucharle de forma gratuita en la charla abierta que da a las ocho de la tarde.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

"La guerra no es un espectáculo." Éste es el nombre de su conferencia, así que mejor abstenerse quienes crean en la épica y la adrenalina como pilares del fotoperiodismo de conflictos. Esto es la guerra, pero es mucho más que guerra.

Quienes se animen a acercarse pueden aprovechar para visitar alguna de las exposiciones de Circuit 2013 (OjodePez Photo Meeting también se integra dentro de este festival), que están inundando de fotografía el verano barcelonés. Puede que incluso alguien se tope con Nachtwey por la calle. Eso sí, nos cuentan quienes le han acompañado por la ciudad durante estos días que no ha sacado ninguna foto.

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