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¿Qué diferencias hay entre los objetivos de cine y foto?

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SEP 2016

Aunque en los últimos tiempos se ha insistido mucho en que la frontera entre el vídeo y la fotografía se había difuminado hasta casi desaparecer, lo cierto es que en muchos aspectos ambos medios aún discurren por caminos prácticamente independientes. Las trascendentes y numerosas diferencias que existen entre los objetivos diseñados para realizar instantáneas y los que se usan en los rodajes de cine constituyen uno de los ejemplos más paradigmáticos de las singularidades de cada una de estas disciplinas.

Una Blackmagic URSA armada con una óptica de cine de Schneider-Kreuznach.

Aprovechando el anuncio por parte de Sigma del lanzamiento de su primera gama de ópticas cinematográficas, en Quesabesde hemos querido arrojar algo de luz sobre este asunto desgranando las diferencias fundamentales entre una óptica para cine y un objetivo fotográfico.

Necesidades exclusivas

¿Es posible grabar una película con objetivos fotográficos comunes? Por supuesto que sí, y de hecho es muy común en los últimos tiempos, especialmente desde la popularización de las cámaras de fotos con sensor grande y óptica intercambiable. La cuestión no es si un simple objetivo fotográfico es o no es válido hacer para cine, sino más bien qué necesidades exclusivas de un rodaje debe cubrir una óptica cinematográfica para poder ser considera como tal.

Los objetivos para cine cuentan con carcasas estandarizadas para facilitar el cambio de óptica sin tener que reconfigurar todos los filtros, el parasol, el mando de foco y demás accesorios

Una de las primeras diferencias la encontramos en el apartado del diseño y la construcción. Para enfocar o cambiar de focal, en fotografía solemos someter al objetivo a un desplazamiento de barrilete, creciendo o decreciendo la longitud de la óptica en función del uso. Esto en cine es absolutamente contraproducente, puesto que es habitual el uso de grandes portafiltros y parasoles (o matte-boxes) que se montan en la parte frontal de la óptica.

Así mismo todos los objetivos de cine de una marca en concreto deberían contar con una carcasa estandarizada y el mismo diámetro de filtro, lo que significa también que los anillos de enfoque y zoom estén en la misma posición. De esta manera, durante los numerosos cambios de óptica que se producen en un rodaje no será necesario reconfigurar accesorios tan habituales como el follow focus. Y es que en un rodaje es capital evitar cualquier pérdida de tiempo.

Precisión absoluta

No es que en fotografía no sea necesario, pero lo cierto es que en cine la fiabilidad y la precisión de las ópticas deben ser a prueba de bombas. De ello depende en gran medida el éxito y la fluidez de un rodaje. Los objetivos cinematográficos suelen carecer de motores de zoom, estabilizadores de imagen o simplemente de autoenfoque, puesto que cualquiera de estas prestaciones puede alterar su comportamiento.

De la misma forma, las marcas de foco o de apertura del diafragma en el barril del objetivo deben ser grandes, perfectamente legibles y absolutamente precisas, puesto que un foquista de cine en ocasiones depende únicamente de ellas para realizar su trabajo. Cualquier margen de error en las mediciones puede suponer tener que repetir una toma.

La recién presentada gama de ópticas para cine de focal fija de Sigma

Esto también afecta a las características del anillo de enfoque, que en cine debe ser muy grande para ofrecer mayor precisión en el recorrido, además de tremendamente suave y uniforme. Los fabricantes de ópticas de cine también intentan evitar en la medida de lo posible la llamada respiración del objetivo, que consiste en una ligera variación de la distancia focal a la hora de ajustar el foco.

El anillo debe contar además con superficies dentadas estandarizadas para poder manejarlos con mandos de foco o follow focus, una carencia que en los objetivos para fotografía se intenta suplir con anillos de plástico o bridas con resultados más bien decepcionantes.

Y es que las transiciones entre plano focal son uno de los recursos estéticos y narrativos más socorridos del cine, y es esencial poder realizar ese recorrido con suavidad y precisión de cirujano, sin que se noten saltos o movimientos visibles que puedan afear el plano.

Los anillos de foco y diafragma de los objetivos para cine cuentan con un recorrido muy amplio y un tacto suave y preciso

Todo lo que se le exige al anillo del enfoque se aplica también los anillos para el zoom y el diafragma. Este último además debe ser continuo, a diferencia del habitual ajuste por pasos –o por clics- de los objetivos fotográficos. Algunas cámaras de fotos, como las de la saga Sony Cyber-shot DSC-RX10, ofrecen esta opción en un claro guiño a los amantes del vídeo.

Muchos se habrán dado cuenta, por cierto, de que los objetivos de cine se refieren a la luminosidad con el llamado número T, a diferencia del fotográfico F. Y es que el número T no solo se refiere a la apertura del diafragma, sino que también mide de forma precisa la pérdida de intensidad de la luz para cada paso, y este valor es exacto para todas las ópticas de una misma gama. Esto garantiza el mismo comportamiento ante la luz de dos o más objetivos configurados con la misma apertura, lo que facilita muchísimo el trabajo del director de fotografía.

Exactamente por el mismo motivo todas las ópticas de una misma gama buscan garantizar al máximo la paridad en el cromatismo y otros valores de la imagen.

El precio se dispara

Teniendo en cuenta lo expuesto hasta ahora no es de extrañar que los objetivos para cine tengan, por regla general, unos precios tan elevados. Y es que las exigencias de calidad, construcción y precisión son en este caso muy elevadas. Y no porque los cineastas sean más sibaritas que los fotógrafos, sino por la propia naturaleza del medio cinematográfico.

Algunas firmas como Samyang han lanzado su propia gama de ópticas cinematográficas con precios muy ajustados.

Bien es cierto que algunas firmas como Samyang o SLR Magic se han lanzado a hacer objetivos para cine con precios bastante más ajustados, y aunque puedan dar un buen rendimiento en algún trabajo en concreto, es probable que no cumplan muchas de las características expuestas en este artículo.

En todo caso, lo más habitual con las ópticas de cine es recurrir a un servicio de alquiler. Es también la forma de asegurarnos que estén limpias, calibradas y en perfecto estado de revista.

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