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UNA SEGUNDA VIDA PARA LAS VIEJAS GLORIAS óPTICAS

Cámaras sin espejo y objetivos antiguos: una combinación con muchas posibilidades  

21
JUN 2011

Aunque desde hace muchos años existen convertidores para utilizar con casi cualquier cámara objetivos de lo más variados e incluso de otras épocas, en muchos casos había que lidiar con incompatibilidades insalvables. La aparición de los nuevos sistemas de cámaras sin espejo ha acabado con muchos de estos problemas, creando una legión de aficionados que adaptan viejas ópticas o buscan auténticas gangas en el mercado de segunda mano para ampliar el equipo y las posibilidades de estas nuevas cámaras. Unas cámaras que, curiosamente, vuelven ahora la mirada al pasado.

Primero tímidamente, pero cada vez con más fuerza, la combinación de cuerpos de cámaras sin espejo con ópticas ajenas al sistema está demostrando ser uno de los argumentos más atractivos para los usuarios experimentados o curiosos que se acercan a este tipo de cámaras.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
El mercado de ópticas de segunda mano permite acceder a piezas de reputada calidad a precios muy interesantes.

Incluso algunas firmas no han dudado en subirse a este tren. Así, además de sugerir el uso de objetivos propios de bayonetas anteriores (Cuatro Tercios y OM, en el caso de las Olympus Micro Cuatro Tercios, por ejemplo) en las últimas ferias del sector Sony no ha dudado en lucir sus NEX junto a ópticas Voigtländer, entre otras.

¿A qué se debe este auge? Muy sencillo: la corta distancia que hay entre la montura y el sensor de estas cámaras permite montar prácticamente cualquier objetivo fabricado en la ya larga historia de la fotografía, incluyendo los de aquellas bayonetas de marcas o sistemas que han ido desapareciendo con los años.

Pasado y presente. Una Olympus Pen FT con un Zuiko 100 mm f3.5 y una Panasonic Lumix GMC-G1 con un Zuiko 38 mm f1.8. | Foto: Jose Félix

En nuestro caso, una Panasonic Lumix DMC-G2 junto a un par de ópticas con bayoneta de rosca M42 y un adaptador Kipon cedidos por Casanova Foto nos han servido para dar nuestros primeros pasos en este fascinante mundo.

Distintos sistemas, diferentes características
A finales de 2008 se puso a la venta la primera cámara de estas características, la Panasonic Lumix DMC-G1, que inauguraba el sistema Micro Cuatro Tercios y que, meses más tarde, sería secundada por la Olympus E-P1. Evidentemente, la intención principal de los fabricantes no era la de proporcionar cámaras que permitiesen utilizar mediante adaptador cualquier clase de objetivo, pero pasado el tiempo se ha visto que esta motivación ha llevado a muchos aficionados a hacerse con una de ellas, máxime cuando en la actualidad se encuentran algunos modelos por poco mas de 300 euros.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Panasonic y Olympus, con modelos como esta E-P2, fueron las primeras en apostar por un sistema digital de objetivos intercambiables sin espejo réflex.

No fue hasta mediados de 2010 cuando desembarcaron en los escaparates las Sony NEX, que inauguraban otro sistema dentro de este nuevo segmento. Meses después, Samsung fue la última en sumarse a la fiesta con su sistema NX.

Los tres sistemas y los cuatro fabricantes que ahora mismo compiten en este mercado tienen características que los diferencian y que, bajo el punto de vista del fotógrafo que busca montar un objetivo manual de montura C, por ejemplo, pueden hacer que se decante por uno u otro.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La NEX-5 (arriba) inauguró el sistema NEX de Sony. El tercer protocolo que actualmente apuesta por prescindir del espejo réflex lo encabeza Samsung con modelos como la NX10.

Panasonic y Olympus comparten el sistema Micro Cuatro Tercios y sensores con una multiplicación focal de 2x. Entre las ventajas de la primera cabe destacar su sistema de ampliación de imagen -muy útil para el enfoque manual- y el visor electrónico incorporado en algunos modelos.

En lo que respecta a Olympus, por ahora no hay ningún modelo con visor integrado, pero cuenta con una gran baza: estabilizador mecánico incorporado en el cuerpo. También dispone del práctico sistema de lupa en pantalla para ampliar una zona de la imagen y comprobar el enfoque.

En el caso de las NEX de Sony y las Samsung NX, el factor de multiplicación focal se reduce a 1,5x, y además el mayor tamaño del sensor proporciona en general mejores resultados con sensibilidades altas. Aunque las citadas NX no han sido las últimas en llegar, es cierto que la disponibilidad de adaptadores para esta montura es todavía algo escasa.
¿Y qué objetivos se pueden usar?
A día de hoy es posible encontrar adaptadores para prácticamente cualquier tipo de montura, aunque las cámaras Micro Cuatro Tercios juegan con cierta ventaja por llevar algo más de tiempo en el mercado. Ello repercute en una mayor variedad de productos y la consiguiente facilidad para encontrarlos.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Trío formado por un Canon FD 50 mm f1.8 y un Tokina RMC 17 mm f3.5 (dos de los objetivos recomendados en la tabla inferior) y un Pentax Takumar 105 mm f2.8.

Gracias a estos adaptadores podremos utilizar, por ejemplo, objetivos de rosca M42, M39, Contax G, Konica AR, Canon FD... incluso los pequeños y en ocasiones baratos objetivos de montura C para cámaras de videovigilancia y cine.

Dentro de este segmento de objetivos con montura C destacan los fabricados por Pentax, como la mayoría de los Cosmicar. De todos modos, hay que ir con cuidado con esta montura, porque algunos objetivos no cubren toda la superficie del sensor.

Foto: Jose Félix
Un precioso Canon Serenar 100 mm f4 montado en una Panasonic Lumix DMC-GH1 (arriba), y la Lumix DMC-GF1 con un Sigma Super Wide 24 mm f2.8. | Foto: Jose Félix

La lista de ópticas es, por tanto, inmensa. Y lo mismo ocurre con el precio, que puede ir desde los cero euros -por así decirlo- si recuperamos ese viejo objetivo perdido en algún cajón hasta miles de euros si nos encaprichamos con la óptica que diseñó el doctor Oskar Barnack para sus primeras Leica de objetivos intercambiables, allá por los años 30 del siglo pasado.

A modo de simple sugerencia, hemos recopilado una lista con algunas ópticas manuales de calidad correcta, precio comedido (entre 50 y 175 euros) y que pueden encontrarse sin demasiadas dificultades en el mercado de ocasión:

Foto: Quesabesde
Tabla orientativa elaborada por QUESABESDE.COM.

Quienes anden a la caza de gangas y objetivos a precios aún más bajos también pueden echar un vistazo a las ópticas comúnmente utilizadas en las cámaras de carrete con focales de 38, 50 y 135 milímetros o atreverse con fabricantes de la época, como Vivitar, Hanimex, Porst, Revuenon, Pentacon, o Beroflex, entre otros.

Un poco de bricolaje
Para extraer lo mejor de algunos objetivos y con un poco de maña, es posible hacer que el aro de diafragmas sea funcional (en aquellas unidades en las que este mecanismo se activa por palancas o pulsadores) mediante el uso de arandelas o topes entre la parte posterior de la óptica y la parte interna del adaptador.

La "camisa" puede colocarse directamente en la bayoenta de la cámara; en este caso, una SLR. | Foto: Jose Félix

Así mismo, muchos aficionados les ponen a los objetivos antiguos -concretamente, en su parte posterior- una especie de tapa opaca con un orificio central. Se evita de este modo que entre luz parásita, que ciega al sensor, y se deja pasar sólo el haz de luz necesario.

Foto: Jose Félix
Diferentes fases del "encamisado" -realizado en este caso sobre el adaptador- para impedir que entre luz parásita. | Foto: Jose Félix

Este fenómeno es muy habitual en aquellos objetivos que tienen una lente posterior enorme que sobrepasa en mucho el tamaño del sensor, sobre todo los que son de luminosidad alta, como por ejemplo el clásico 50 mm f1.4. Esta técnica, conocida como "encamisado", incluso ha generado la creación de grupos de aficionados en Flickr que la utilizan para optimizar sus objetivos.

Manos a la obra
De todos modos, dejaremos el tema de los encamisados para los más expertos y nos centraremos en algo más sencillo: la citada Panasonic G2 y un adaptador Kipon para rosca M42, mediante el cual utilizaremos un Cosina 20 mm f3.8 y un precioso Pentax Takumar 105 mm f2.8.

En ambos casos, es posible utilizar el anillo de diafragmas, pudiendo seleccionar así la apertura deseada al trabajar en los modos programa (P), con prioridad al diafragma (A) y manual (M).

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Un Pentax Takumar de 105 milímetros y f2.8 y el adaptador Kipon, necesario para utilizar objetivos con bayoneta de rosca M42 como éste en cámaras Micro Cuatro Tercios.

Para el enfoque manual utilizamos la ya mencionada función de ampliación en pantalla. Además, en el caso de la G2 resulta bastante cómodo, puesto que gracias al LCD táctil basta con posar el dedo sobre el monitor para que, si estamos trabajando con enfoque manual, se active esta lupa.

Otra opción sería emular al gran Joan Colom y seguir sus consejos en lo que respecta a fotografía callejera: diafragma a f8, un ajuste medio o alto de sensibilidad, prioridad a la abertura y enfoque fijado en 3 metros. De esta forma, y con un poco de suerte, tendremos fotos bien expuestas y dentro de foco.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Las cosas se complican algo más si utilizamos un objetivo de focal larga. Tal es caso del Takumar de 105 milímetros probado, que en la G2 se convierte en un 210 milímetros. En este caso, la velocidad mínima que hemos podido utilizar a pulso es de 1/250 de segundo para evitar que las imágenes queden trepidadas.

Como el objetivo es muy luminoso (f2.8) la profundidad de campo es mínima con ese diafragma, y hace imprescindible el uso de la citada lupa de ayuda al enfoque manual para ajustar bien el foco.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)
Arriba: el conjunto formado por la Panasonic G2 y este Pentax Takumar (adaptador mediante). En la imagen inferior: comprobamos también qué tal le sienta a esta Lumix un viejo Cosina manual de 20 milímetros y f3.8.

Tras unos días, y una vez le cogemos el truco al conjunto, en realidad este tipo de ópticas manuales sólo requieren un poco más de atención a la hora de trabajar. Un precio que muchos estamos dispuestos a pagar a cambio de recuperar ese tacto inigualable de un objetivo bien construido y con una relación calidad-precio difícil de igualar.

Los resultados
Acostumbrados a buscarles las cosquillas a los objetivos que pasan por nuestras manos, hay que cambiar el chip para acercarnos a estas veteranas piezas. Y es que no se les debería pedir lo mismo en cuanto a calidad a unas ópticas diseñadas y fabricadas hace casi 50 años que a los objetivos más recientes y optimizados -en teoría- para los captores digitales.

Pese a ello, hay que reconocer que los resultados nos han sorprendido muy gratamente: en la mayoría de casos, las fotos que hemos tomado con estas ópticas antiguas son prácticamente indistinguibles de las que podemos realizar con objetivos actuales de gama media. Y con una clara ventaja en cuanto a precio y luminosidad a favor de los primeros, claro.

Muestras: Cosina 20 mm f3.8
Las fotografías se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-G2 y un objetivo Cosina 20 mm f3.8. Imágenes tomadas en formato RAW y procesadas con Adobe Camera Raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo cosina 20 mm f3.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo cosina 20 mm f3.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo cosina 20 mm f3.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo cosina 20 mm f3.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo cosina 20 mm f3.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo cosina 20 mm f3.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
Muestras: Pentax Takumar 105 mm f2.8
Las fotografías se han realizado con una Panasonic Lumix DMC-G2 y un objetivo Pentax Takumar 105 mm f2.8. Imágenes tomadas en formato RAW y procesadas con Adobe Camera Raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo pentax takumar 105 mm f2.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo pentax takumar 105 mm f2.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo pentax takumar 105 mm f2.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo pentax takumar 105 mm f2.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo pentax takumar 105 mm f2.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las fotografías se han realizado con una panasonic lumix dmc-g2 y un objetivo pentax takumar 105 mm f2.8. imágenes tomadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
Tan sólo cuando hay presente una fuente de luz intensa notamos la diferencia, seguramente a causa de la ausencia de recubrimientos antirreflejos en los objetivos más veteranos.

Cierto que en esas situaciones el Cosina y el Takumar quedan deslumbrados, pero por lo demás cumplen a la perfección. Nos atreveríamos a decir incluso que en el caso del Takumar la definición es como mínimo igual que en los objetivos de hoy en día.

El futuro
Realmente es una experiencia muy recomendable echar la vista atrás y recuperar estos viejos objetivos. No sólo ya por una cuestión de precio o calidad, sino también porque invitan a un tipo de fotografía más relajada en la que hay que pensar las fotos antes de disparar. Todo lo contrario que en esta era de automatismos, centésimas de segundos y ráfagas interminables.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aunque los dos objetivos que hemos seleccionado para la ocasión se han comportado realmente bien, son sólo una diminuta muestra de lo que puede encontrase. Los hay más caros y mejores, claro: un Carl Zeis para Contax-Yashica MM o un Leica seguro que tienen un rendimiento excepcional, pero nuestra propuesta está pensada para todos los bolsillos. A partir de ahí, y dependiendo del presupuesto, vía libre para experimentar.

En todo caso, es siempre un placer volver a recuperar antiguas sensaciones utilizando nuevas tecnologías. Al fin y al cabo, de eso se trata.

QUESABESDE.COM agradece la colaboración a Jose Félix, del grupo "Encamisados" de Flickr, por el asesoramiento técnico y las fotografías cedidas.

Fe de erratas: contrariamente a lo que se indicaba en el texto, el sistema NX de Samsung es en realidad anterior a las Sony NEX. Ya se han realizado las correcciones pertinentes.

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