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Las postales perdidas del tío Matt

Nueva York: ¿el centro del mundo?

 
29
SEP 2010

Coronada por muchos como capital del mundo, Nueva York mantiene el pie en el acelerador, moviéndose a un ritmo endiablado sin preocuparse por quién pueda seguirla. Su centro neurálgico, la archiconocida Manhattan, ha sido tan fotografiada y filmada que es imposible no sentirla familiar, aunque sea la primera vez que se pisa. Aunque eso no evita que la experiencia esté llena de sorpresas.

Hay que conceder que la Gran Manzana sabe venderse. Sabe explotar su aire cosmopolita para atraer a todo tipo de gente. Al fin y al cabo, es el epicentro, aseguran, de la tierra de las oportunidades. Da igual de dónde y cómo seas o qué intereses tengas. Éste es tu lugar. Aquí hay hueco para ti. Y lo mejor de todo: no estarás solo.

Downtown, el distrito financiero, visto desde Brooklyn momentos antes de anochecer. | Foto: Ignacio Izquierdo

Siempre encontraremos a más gente como nosotros. Y es que es imposible sentirse diferente en un lugar donde ser diferente es la norma. Y la mezcla es explosiva. Bienvenidos a la Babel moderna, en cuyas calles se pueden escuchar alrededor de 170 idiomas diferentes, donde no hay una nacionalidad predominante. Nueva York está hecha de retales. Ahí está su fuerza.

Gente, gente y más gente. Taxis, taxis y más taxis. Tiendas, tiendas y más tiendas. Edificios, edificios y más edificios. ¡Bienvenidos a Nueva York! | Foto: Ignacio Izquierdo
Foto: Ignacio Izquierdo
Paseando por la "tranquila" Broadway.

Las imágenes de Manhattan nos muestran una isla plagada de rascacielos, gente de negocios, dinero fluyendo, Wall Street... Una ciudad que se ve mirando hacia arriba, con el Empire State Building, el Rockefeller Center o el edificio Chrysler. Sin embargo, esto es sólo parcialmente cierto en las zonas de trabajo. Las residenciales, los guetos culturales y sociales de las diferentes etnias, son mucho más manejables (entendiendo esta palabra con la obligatoria relatividad que una megaurbe conlleva).

Los parques de Chinatown llenos de gente jugando a cartas, ajedrez chino y similares... Nos transportan directamente a cualquier "hutong" de Pekín. | Foto: Ignacio Izquierdo

Chinatown, Little Italy y Koreatown son algunos ejemplos de sobra conocidos. Ahí cada cual tiene su lugar. Curioso para una ciudad en la que todos viven mezclados, pero no revueltos.

La ciudad que nunca duerme a nuestros pies desde la cima del Rockefeller Center. | Foto: Ignacio Izquierdo
Foto: Ignacio Izquierdo
El festival lumínico de Times Square, una locura de pantallas murales que rivalizan perfectamente con las de Shibuya o Shinjuku en Tokio.

Pero Manhattan no es sino una parte del gigante. Queens, Brooklyn, el Bronx y Staten Island conforman esta ciudad de más de ocho millones de habitantes que la convierten en inabarcable. Así que, sin pararme a pensar si era un error o no, sólo visité ese inmenso decorado de cine que es Manhattan.

El memorable edificio Chrysler surgiendo entre rascacielos. | Foto: Ignacio Izquierdo

Y no sólo porque haya sido invadida por extraterrestres, devorada por tsunamis, atacada por dinosaurios y cientos de desgracias más según los guiones de Hollywood, sino porque a lo largo de un mismo día puedes cruzarte con cuatro o cinco rodajes de películas, series, anuncios o vaya usted a saber qué. No se puede pasar por aquí. Rodaje en marcha. Sentimos las molestias, y tal, pero ya saben ustedes que viven en un escenario.

Los característicos bloques de viviendas cosidas por escaleras de emergencia en el Soho y Midtown. | Foto: Ignacio Izquierdo
Foto: Ignacio Izquierdo
Perritos calientes, hamburguesas, pan salado y refrescos. Lo justo para un tentempié que nos dé la energía suficiente para seguir.

En su lucha por alzarse con el glorioso (o eso dicen) título de ciudad más importante del mundo, hay unos cuantos frentes abiertos, siendo los más importantes el mundo financiero, el cultural y el de la moda. No hay grandes disimulos. El dinero fluye por todas partes en un intercambio continuo de dólares, independientemente de cuál sea su cantidad.

Una de las nuevas joyas de la ciudad: The High Line Park, un paso elevado de vías de tren reconvertido en parque para pasear. | Foto: Ignacio Izquierdo

Culturalmente, la ciudad bulle con artistas que llegan atraídos por un nombre. Exponer o crear en Nueva York, se quiera o no, es un muy pero que muy atractivo aliciente para el currículum. Algo similar a lo que sucede con el mundo de la moda. Todas las grandes marcas quieren tomar la ciudad, marcar tendencias, cambiar el armario de millones de personas, ser un referente a nivel mundial. Nueva York es una marca. Nueva York vende.

Los inviernos gélidos se contrarrestan con veranos achicharrantes. Es hora de invadir las fuentes en pos de rebajar las altas temperaturas. | Foto: Ignacio Izquierdo

El contrapunto está en el precio a pagar. Una ciudad enloquecida que te envejece, que te quita poco a poco la vida mientras la sacrificas en pos de hacer una fortuna. Muy pocos son los que se imaginan asentándose en esta olla en ebullición. Es más un vamos y jugamos. Y ganemos o perdamos, nos retiramos. Y paradójicamente, el imán de masas se convierte en un centro de paso.

Como si fuera una película, el Empire State Building no deja de aparecer por todas partes. | Foto: Ignacio Izquierdo

Esto asegura que nueva energía vaya llegando diariamente, y con ella nuevas tendencias, nuevas ideas... El sistema se retroalimenta, como una máquina perfecta para estar siempre a la última.

Cine al aire libre, acompañado de "picnic" y... ¡uy! El Empire State Building se nos ha vuelto a colar... | Foto: Ignacio Izquierdo

Mucho ha cambiado, en los últimos cuatro siglos, desde que los primeros colonizadores, holandeses ellos, se asentaran en la que llamaron Nueva Ámsterdam. La perdieron en favor de los ingleses, que renombraron el lugar como Nueva York. Toda una premonición que ya indicaba que la ciudad viviría reinventándose cada poco.

Foto: Ignacio Izquierdo
Un partido de béisbol, más que un deporte para los neoyorquinos. | Foto: Ignacio Izquierdo

Y así ha sido, lo haya querido o no. Escenario principal de muchos de los acontecimientos más importantes del último siglo (con un atentado terrorista masivo entre ellos), Nueva York sigue luchando por adaptarse, amoldando a todos en un mismo lugar. Parece complicado, ¿verdad?, pero basta con imaginárselo y creérselo. It's easy if you try.

Foto: Ignacio Izquierdo

Ignacio Izquierdo explica que "comenzó recorriendo el mundo sin ser consciente de ello mientras seguía a su padre y su trabajo". Ahora, ha decidido dar la vuelta al mundo e inmortalizar el periplo con su buen ojo fotográfico. Su viaje se puede seguir en su blog, "Crónicas de una cámara", y en QUESABESDE.COM.

Los artículos de la serie "Las postales perdidas del tío Matt" (en homenaje al personaje de la serie "Fraggle Rock") se publican normalmente el tercer miércoles de cada mes.

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