Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Dossier

NOPO: artesanía fotográfica en el siglo XXI

9
6
MAY 2014
Eduardo Parra   |  Madrid

27 de abril, día mundial de la fotografía estenopeica (hasta para eso hay una fecha marcada en el calendario). A medio camino entre lo clásico y lo viejo, las denominadas cámaras pinhole cuentan aún con un puñado de seguidores que ven en estos artilugios la fotografía en su estado más puro.

En esencia las cámaras estenopeicas no son más que un chasis agujereado para dejar entrar en él un hilo de luz. Pero como en toda tecnología, por muy simple que ésta sea, siempre se puede ir un paso más allá.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Toño Cañadas, creador de las NOPO, trabajando en su taller.

“Yo creo que ahora no es mal momento para emprender.” Así se presenta Toño Cañadas, el creador de NOPO, una nueva marca de cámaras estenopeicas artesanales que pretende asomarse al mercado con la timidez del escritor que tira de pluma en un mundo de ordenadores.

Aunque aún está por confirmarse la forma en que se comercializarán, sí se sabe que se pondrán a la venta dos cámaras fabricadas casi íntegramente en madera: la Pinhole 135 y la PAN135. Las dos primeras representantes de una familia que, si las cosas van como deben, no tardará en crecer.

Ambas emplean carretes estándares de 35 milímetros, pero con la primera obtendremos un fotograma de 24 x 36 milímetros y con la segunda una foto panorámica a partir de un negativo de 24 x 65 milímetros, en la línea de la mítica Hasselblad XPan.

Serrín

Toño Cañadas nos recibe en su estudio. O mejor dicho, el estudio donde trabaja de prestado. Desde luego no parece una oficina de diseño ni un despacho de una firma comercial. Huele a serrín. Una gran mesa sembrada de cámaras a medio terminar ocupa el centro de la pintoresca estancia principal. Herramientas que más bien parecen de ebanista y piezas de futuras pinhole se reparten el resto de huecos.

Hay un ordenador, pero sólo lo descubrimos tras rebuscar un buen rato con la mirada. Si no fuera por ese vestigio del mundo digital, parecería que hemos cruzado un umbral para viajar cincuenta años atrás en el tiempo.

nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Cañadas realiza con una fresadora el estenopo en una placa de latón.

Cañadas habla pero no deja de trabajar. Tiene una cámara entre las manos y se afana por rematar algunos detalles mientras nos resume su biografía: “Yo soy fotógrafo aficionado y realizador de vídeo, y también coleccionista de cámaras. Además, vengo de Bellas Artes. Me planteo hacer algo para mí porque siempre había trabajado en proyectos de otros.”

Aproximadamente hace año y medio se le ocurrió aventurarse con este proyecto: “La idea era realizar toda una línea de cámaras de 35 milímetros, medio formato y tal vez algo de placas pequeñitas. De momento llevo dos modelos de 35 milímetros, que bastante me han costado...”

nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Es vital que el pinhole esté perfectamente centrado y que todas las piezas, como la rosca para el filtro que Cañadas está pegando en esta imagen, no se desprendan.

El ensamblaje de una cámara NOPO apenas si tarda un par de horas. Cañadas cree poder fabricar un máximo de quince cámaras a la semana

La idea no es nueva: hay múltiples cámaras pinhole que ya se comercializan, como las ONDU o las Dirkoma. Otras suelen ser piezas curiosas que apenas si ocupan un par de líneas en el anecdotario particular de algún fotógrafo manitas. Como sucede con otros proyectos del universo pinhole, las cámaras de Cañadas no son sólo máquinas para hacer fotos: son perfectas piezas de exposición y colección.

“Descubro una cámara que me encanta. Empiezas a hacer una, la modificas… Al final he hecho la cámara que a mí me gusta, la que yo me compraría.” Cañadas se levanta de la silla y nos muestra modelos previos a las NOPO que finalmente se comercializarán: “Hay detalles como el filtro que me parecieron una buena idea y los fui incluyendo. También probé muchas formas de cargar el chasis o cerrar la cámara fácilmente. Y puse imanes, que es algo que ya había visto en otras cámaras.”

Innovar

Y es que es difícil innovar cuando el producto que pretendes vender tiene casi 200 años de existencia. “Todo está inventado”, reconoce Cañadas, aunque es cierto que sus modelos llevan -por así decirlo- lo mejor de las estenopeicas. Así, por ejemplo, las NOPO incorporan una rosca para filtros de 52 milímetros, posiblemente el filtro más común y asequible, y un ingenioso sistema de obturación que no es más que una lámina que tapa que descubre el pinhole propiamente dicho.

“La tendencia es la rapidez, pero existe una necesidad”, nos cuenta Cañadas al explicar los pilares en los que se sustenta el posible éxito de su cámara. “Hay un grupo de personas que quieren dar un paso atrás y volver a un lugar de experimentación más auténtico. He descubierto que hay gente, profesionales incluso, que si les das la oportunidad de hacer una foto más calmada pero también más intensa, agarran esa oportunidad. Es como hacer lo que hace Instagram pero de verdad. La fotografía analógica es algo que se ha estabilizado y se está volviendo a poner de moda: hay mercado y sitios para revelar.”

nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Por ahora NOPO cuenta con dos modelos: la Pinhole 135 y la Pinhole PAN135 (un poco más alargada).

En pleno siglo XXI es un poco chocante ofrecer una cámara que no sea digital, pero lo es más aún cuando esa cámara requiere un cuidado bastante particular. En fotografía estenopeica el proceso no es tan simple como llegar y disparar; al no tener mecanismos tradicionales, ni exposímetro, ni un diafragma de valor variable, cada foto requiere una cierta preparación. Aunque Cañadas no cree que éste sea un factor determinante ni siquiera para los neófitos.

“Seas profesional o aficionado, esta cámara es para tu tiempo libre. Es un hobby. Una de las cosas que he descubierto en esa investigación de las cámaras pinhole es que se podían hacer muy sencillas. En estas cámaras metes el carrete, lo colocas y te pones a disparar, y cuando acabas rebobinas y listo. Con estas cámaras te llevas un manual y en cinco minutos estás haciendo fotos. Incluso no tienes problemas con los tiempos porque hay tablas que están muy definidas para esto”, nos ilustra el creador de las NOPO.

0,24 milímetros

Artesanales y sencillas, pero no por ello toscas. Las NOPO, como todas las cámaras estenopeicas, tienen un funcionamiento muy sencillo. Por su parte delantera dejan pasar la luz a través de un pequeño -pequeñísimo- orificio horadado con una fresadora -nada de cortes láser- en una chapa de latón.

En concreto hablamos de un agujero (o estenopo) de 0,24 milímetros que ofrece un diafragma aproximado de f130 (teniendo en cuenta que las focales son de 30 y 35 milímetros para las Pinhole 135 y PAN135, respectivamente, con un margen de un milímetro de más o de menos debido al uso de la madera).

El pequeño estenopo, realizado con una fresadora en una chapa de latón, tiene un diámetro de 0,24 milímetros. Se escanea y se mide píxel a píxel en la pantalla del ordenador para cerciorarse de que es perfectamente circular y que mide exactamente lo que tiene que medir

nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Una vez realizado el pinhole, se escanea y se mide píxel a píxel en la pantalla del ordenador para cerciorarse de que es perfectamente circular y que mide exactamente lo que tiene que medir. Y ahí prácticamente comienza y acaba el uso de la tecnología digital en el proceso de fabricación de estas cámaras.

“El frame [el soporte para la película] lo encargo”, reconoce Cañadas. “Se trata de un par de piezas que tienen que cortar con láser. Pero las otras están hechas a mano después de mucho ensayo y error. El tiempo que realmente pierdo es porque fallo en alguna pieza por no tener la maquinaria adecuada.” El ensamblaje de una cámara NOPO apenas si tarda un par de horas, pero al tratarse de madera puede haber alguna variación de tiempo. Cañadas cree poder fabricar un máximo de quince cámaras a la semana.

Foto: NOPO
Varias fotos hechas con cámaras NOPO.

El futuro de estas cámaras es prometedor, aunque aún no está escrito. Cañadas se da por satisfecho (“a falta de algún pequeño detalle”) con el modelo final, que acaricia entre las manos, y pone la vista ahora en el formato de 6 x 6 en esta singladura por un mar desconocido hasta ahora para él.

En este viaje reconoce navegar solo. Es consciente de que su modelo de negocio es pequeño, pero no teme crecer ni cierra la puerta a otros compañeros de viaje. “No me importa cambiar o modificar mi idea. No creo que esto fuera venderse. Venderse sería empezar a fabricar la cámara en China.”

nopo cámaras estenopeicas
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Después de visitar su pequeño taller anexo a la particular sala de montaje de cámaras que tiene en pleno centro de Madrid, atacamos con la pregunta final, inevitable frente a la inminente comercialización de las NOPO. ¿Cuánto?

Cañadas reconoce sentirse incómodo a la hora de poner precio a su creación, especialmente porque probablemente tenga que asumir que éste cambiará en función de los distribuidores que encuentre. Aunque finalmente se atreve con una estimación: “Alrededor de 150 euros.” Y la rosca para trípode viene de serie.

Fuentes y más información
9
Comentarios
Cargando comentarios