• Canon Pixma MP990: análisis
  • Samsung Wave S8500: análisis
Prueba de producto
MAEMO EN EXTINCIóN

Nokia N900: análisis

 
9
JUN 2010

Un teléfono con muchos complejos de ordenador de bolsillo. El Nokia N900 recogió hace cosa de medio año el relevo de las viejas Internet Tablets de la firma finlandesa, con el añadido de las funciones telefónicas ausentes en predecesores como el N810 o el N800. Una exótica mezcla que da como resultado un smartphone muy potente y con un sistema operativo, Maemo 5, que hace enrojecer de vergüenza a lo acostumbrado en Symbian. Sería de sobra el mejor teléfono nunca hecho por Nokia, si no fuese por su tosco diseño y sobre todo su autonomía, menos fiable que un paraguas del todo a cien.

Los desarrolladores del N900 no dejan de mejorarlo con nuevos arreglos y apaños (en apenas un mes, hemos tenido que instalarle dos revisiones generales de software, además de una veintena de actualizaciones específicas para aplicaciones sueltas). Pero, paradójicamente, Nokia le ha puesto un límite muy significativo: no se le podrá instalar MeeGo, futuro sistema operativo fruto de una alianza con Intel para unificar sus dos plataformas basadas en Linux, esto es, la propia Maemo y Moblin.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Esto empaña un poco el porvenir del N900, y más ahora que nos vamos acostumbrando a smartphones "a prueba de futuro", en los que se renueva continuamente su software para aprovechar cada vez mejor su inalterable hardware.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No obstante, el usuario "tecnófilo" no debería descartar el N900 como una posible compra (se puede adquirir libre por unos 530 euros, y en España ya lo financian Vodafone y Movistar), pues a pesar de sus varios inconvenientes, es una pieza única en muchos sentidos.

Un auténtico tocho
El N900 es un gran teléfono, sí, pero lo cortés no quita lo valiente: las primeras sensaciones que transmite el diseño del N900 no son muy halagüeñas. Sus cifras hablan por sí solas: 110,9 x 59,8 x 18 milímetros (el grosor sube a 19,5 milímetros en la parte de la cámara) y 181 gramos. Su peso y volumen se hacen sentir de forma notoria en el bolsillo y en las manos, y el grosor es especialmente elevado. Podríamos poner dos iPhones uno encima de otro, por ejemplo, y a su lado el N900 ocuparía casi la misma altura.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lógicamente, esta vuelta al pasado de los teléfonos-ladrillo no es gratuita, ya que el N900 lleva un teclado QWERTY desplegable en la parte inferior. Aun así, su grosor supera claramente al de otros móviles de formato similar, como sin ir más lejos el Nokia N97. A diferencia de este último, por cierto, la pantalla no queda ligeramente inclinada cuando sacamos el teclado, por lo que perdemos algo de ergonomía.

El teclado, precisamente, está dispuesto en tres filas de botones bien juntitos y tampoco resulta tan cómodo ni rápido de usar como el del N97. Pero no deja de ser un teclado físico, mucho más amigable que cualquier QWERTY virtual en pantalla.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La cara frontal del teléfono no dispone de ningún control, aparte de la pantalla, que está rodeada de un marco de tacto metálico que contrasta con el resto de la carcasa, de plástico negro.

Como es habitual, por el perímetro del terminal se reparten varios controles y conexiones. Empezando por arriba (que no por el lateral, pues como veremos más adelante casi toda la interfaz del N900 se visualiza en posición apaisada), donde encontramos un control de volumen (que también regula el zoom al visualizar imágenes), el típico botón de Nokia para encender, apagar y cambiar el perfil de uso y el disparador de la cámara.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En los laterales (ahora sí), tenemos dos altavoces estéreo: uno a la izquierda, acompañado por un puerto micro-USB (para recarga y transferencia), y el otro a la derecha, debajo del cual hay una pestaña para bloquear y desbloquear la pantalla, la salida AV de 3,5 milímetros y, justo en la esquina inferior, un "stylus" o lápiz óptico insertado en su correspondiente hueco.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En la parte trasera tenemos la cámara, exquisitamente protegida por una tapa deslizante. Si la desplazamos hacia un lado, la cámara entra en funcionamiento, incluso aunque tengamos la pantalla del N900 apagada. Como curiosidad, apuntar que el conjunto formado por la cámara y su tapa está rodeado por una pata desplegable que sirve para dejar el equipo apoyado sobre una superficie plana, al estilo de un marco digital.

Pantalla "semi-resistiva"
Nokia está empezando por fin a incluir pantallas "capacitivas" en sus móviles táctiles, pero por desgracia ése no es el caso del N900, cuya pantalla de 3,5 pulgadas y 800 x 480 píxeles de resolución emplea tecnología resistiva. Habrá quien prefiera esta última, pero sinceramente, usar una pantalla de este tipo es como conducir un coche sin dirección asistida, por buscar una analogía. Y no sólo porque no tengamos opciones multitáctiles, sino porque hay que afinar mucho más la puntería al pulsar, y hacerlo ejerciendo más presión.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ahora bien, la del N900 no es el tipo de pantalla resistiva a la que Nokia nos tenía acostumbrados. No es una de ésas que prácticamente tenemos que aporrear con los dedos, y que responden a nuestras pulsaciones con vibraciones exageradas que hacen que tiemble hasta la carcasa del teléfono. Por contra, requiere toques más suaves que la del N97 o el Nokia 5800, y la respuesta "háptica" es bastante más sutil, con vibraciones muy leves y efectos sonoros de refuerzo muy contenidos, a veces casi imperceptibles.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con esto no queremos decir que la pantalla sea infalible. Es probable que activemos algún icono sin querer o que haya que pulsar un par de veces para cerrar una ventana, y de hecho, en algunas situaciones lo más conveniente será recurrir a la mayor precisión que brinda el "stylus". Pero en términos generales, estamos ante un pantalla resistiva más sensible de lo normal. Algo muy de agradecer, y más teniendo en cuenta lo elaborado de la interfaz gráfica de usuario de este N900, como veremos a continuación.

Esto es Maemo y lo demás son tonterías
La interfaz del N900 rompe con lo habitual desde el principio. Baste decir que, en su práctica totalidad, los menús y las pantallas de Maemo 5 se visualizan siempre en vertical. En otras palabras, la mayor parte del tiempo tendremos que sostener el teléfono tumbado, pues casi todo se ve en formato apaisado.

El acelerómetro sirve para autorrotar la visualización sólo cuando entramos en aplicaciones concretas, como la galería de imágenes o (gracias al último firmware 1.2) el navegador web. Este sensor de movimiento también actúa cuando estamos en la vista principal de la interfaz: al girar el equipo, se lanza automáticamente la aplicación "Teléfono", que pone a nuestra disposición enlaces al teclado numérico y la lista de contactos, además de mostrarnos las últimas llamadas emitidas y recibidas.

Lógicamente, todos los menús que pueden aprovechar el acelerómetro vuelven automáticamente a modo apaisado si desplegamos el teclado, con la excepción de la galería de imágenes.

Un teclado que, por cierto, es uno de los motivos por los que decimos que el N900 tiene complejo de ordenador. Al disponer de tecla "Ctrl", podemos usar algunos de los mismos atajos de teclado que también funcionan en un PC. Por ejemplo, nos sirven las combinaciones "Ctrl + C" y "Ctrl + V" para copiar y pegar texto. O también atajos propios, como la combinación "Ctrl + Shift + P", que nos ha permitido realizar las capturas de pantalla que os ofrecemos a lo largo de este análisis.

Foto: Quesabesde

Foto: Quesabesde
Un ejemplo de cómo personalizar dos de las cuatro pantallas principales de Maemo 5 en el Nokia N900.

Resueltos los atajos de teclado y las pocas ocasiones en que sujetaremos el N900 del mismo modo que cualquier otro teléfono, nos metemos de lleno en sus cuatro pantallas principales. Como en Android, las podemos desplazar lateralmente, aunque sin límites en esta ocasión, pues forman una ruleta continua que se une por ambos lados. Y ninguna de ellas es más principal o importante que otra. De hecho, si bloqueamos el equipo, al volver a desbloquearlo veremos la última pantalla que visitamos.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Quesabesde
Pantalla rellena con iconos sencillos (accesos directos) y el subprograma "Ovi by Nokia" en la parte inferior (una sencilla barra de accesos directos a los servicios de Ovi).

Estas cuatro pantallas principales proporcionan espacio para que coloquemos a nuestro libre albedrío un buen número de elementos: desde sencillos iconos que dan acceso a aplicaciones hasta widgets de tamaño medio, denominados subprogramas. Algunos de estos, como el del lector RSS o el del reproductor de música, permiten cierto nivel de uso sin necesidad de acceder a la aplicación que esconden detrás.

Foto: Quesabesde
Los tres tipos de subprogramas de Maemo 5 ejemplificados: a la izquierda, el lector de RSS (con el que podemos interactuar actualizando los "feeds" o deslizándolos verticalmente), y a la derecha, otros puramente informativos (el de Facebook da acceso a la aplicación completa; los otros dos sólo informan).

La mayoría de los widgets, en cualquier caso, son meramente informativos. Incluso de forma literal, pues algunos ni siquiera lanzan una aplicación cuando los pulsamos. Es el caso de los subprogramas Personal Data Plan Monitor (muestra el tráfico de datos generado en conexiones a Internet) y System Info Widget (informa del porcentaje de uso de la CPU y del consumo de RAM, como el administrador de tareas de Windows), por poner un par de ejemplos.

Foto: Quesabesde
Ejemplos de Favoritos y Contactos en una pantalla principal de Maemo 5.

Tampoco faltan elementos tan clásicos como los Favoritos, que enlazan directamente con una página web, y los Contactos, que hacen lo propio con un número de la agenda telefónica para facilitar el inicio de una llamada o de la redacción de un mensaje. En conclusión, lo que viene siendo habitual en todo sistema operativo medianamente avanzado. La gran peculiaridad de Maemo, aparte del formato siempre apaisado, está en la forma de recolocar todos estos elementos.

Foto: Quesabesde

Foto: Quesabesde
Ejemplos de la interfaz que nos propone Maemo 5 para administrar las pantallas principales del N900.

Para quitar elementos hay que mantener una pulsación en pantalla, gesto con el que los iconos y widgets presentes quedarán marcados con una X en una esquina. Si la pulsamos con el dedo (o más recomendablemente con el "stylus" por temas de precisión), el elemento desaparece. Manteniendo esta misma vista, pulsamos la pestaña superior "Menú de Escritorio" para añadir nuevos elementos desde un menú que los administra por categorías, además de dejarnos cambiar la imagen o el tema de fondo.

Luego podemos mover todos los elementos e incluso traspasarlos de una pantalla principal a otra, "sacándolos" por uno de los extremos laterales. Por ahora, nada que no hayamos visto en otras interfaces de usuario. Ahora bien, si hace poco analizábamos el HTC Legend y hablábamos de las celdas para distribuir los widgets en las pantallas principales, en el caso del N900 no tenemos celdas ni ningún otro tipo de ordenamiento predeterminado para colocar los elementos.

Foto: Quesabesde
Un exagerado ejemplo de cómo colocar multitud de elementos en una pantalla de Maemo 5.

Y lo decimos literalmente, pues unos widgets pueden incluso tapar a otros. El único límite, por así decirlo, lo marcan las propias dimensiones de la pantalla. Lógicamente, recurrir a personalizaciones como la de la captura superior es una locura. Pero este sistema para administrar las pantallas principales también tiene ventajas, ya que uno puede ordenarlo todo prácticamente como le plazca, comprimiendo los iconos de forma exagerada, si fuera necesario.

Foto: Quesabesde
La pestaña informativa para consultar el estado de carga de la batería, configurar el reloj y las alarmas o cambiar de perfil, entre otras opciones.

Saliéndonos de las pantallas principales, encontramos en primer lugar una pestaña que aglutina información sobre el estado de las conexiones Bluetooth y de Internet, la carga de la batería o el perfil seleccionado, entre otros. Se accede a ella pinchando en la zona del reloj en la parte superior izquierda de la pantalla. Justo en la esquina tenemos también un icono en forma de cuadrícula, mediante el cual accedemos a la lista que muestra todas las aplicaciones y funciones disponibles en el teléfono.

Foto: Quesabesde

Foto: Quesabesde
El menú resumido con todas las aplicaciones de Maemo 5 en el N900, editable para reordenar sus disposición en la cuadrícula.

Es éste un atajo útil para buscar algo que no tengamos agregado a ninguna de las pantallas principales, y que también incluye cierto grado de personalización: dejando pulsado un icono cualquiera, podemos reubicarlo en un lugar distinto de la cuadrícula.

Y por último, tenemos la vista multitarea, uno de los elementos más útiles de la interfaz de este N900, ya que nos permite consultar en todo momento qué funciones tenemos activas o cuáles olvidamos cerrar.

Foto: Quesabesde
Vista multitarea de Maemo 5 en el N900.

Cada vez que abramos una aplicación tendremos una X para cerrarla en la esquina derecha y un icono con dos rectángulos superpuestos en la esquina izquierda. Pulsando este último accedemos a la vista multitarea, que deja la aplicación activa pero visualizada en miniatura, junto con todas aquellas que también estén funcionando aparte. Podemos salir de esta vista cuando queramos y seguir usando el teléfono, y volver a ella pulsando el mismo icono anteriormente citado, que aparecerá sobreimpresionado en la esquina de las pantallas principales.

Como observamos en la captura superior, podemos dejar un buen número de aplicaciones trabajando de fondo. No parece haber un límite, aunque a medida que abrimos más, el rendimiento del terminal va bajando. No obstante, el N900 no parece darse ni por enterado hasta que sobrepasamos las 10 ó 12 aplicaciones simultáneas, momento en el que empieza a pedir algo de tregua. El mérito de esto hay que atribuírselo en parte a Maemo, pero también a algunos de los componentes internos.

¿De verdad es esto un Nokia?
Un poco como pasa con las pantallas "capacitivas", el gigante finlandés de la telefonía comienza a preocuparse por presentar máquinas con una potencia a la altura de sus competidores. Y en este N900 eso se nota desde que lo encendemos por vez primera. Tanto la interfaz como cada programa o aplicación se mueven con una soltura que está años luz por delante de la experiencia Symbian del N97, el otro buque insignia de Nokia (hasta que se lance el N8, claro).

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y esto se consigue sin usar el procesador más potente del mercado, pues el N900 se queda con un ARM Cortex A8 a 600 MHz. El do de pecho de su equipamiento lo dan, por un lado, un chipset PowerVR SGX530 con aceleración gráfica 3D, y por el otro, la memoria, compuesta por 256 de RAM y 768 MB de memoria virtual para aplicaciones, causa directa de lo bien que se desenvuelve el equipo con la multitarea. La jugada se redondea con el currículum habitual de los N Series en almacenamiento y posibilidades inalámbricas.

Los 32 GB integrados del N900 para almacenar archivos hacen prácticamente inservible la ranura para tarjetas microSD Card, que de todas formas también está presente y acepta modelos de hasta 16 GB. No falta tampoco el binomio de conexiones Wi-Fi y HSDPA, esta última además en su versión de 10 Mbps de subida y 2 Mbps de bajada. La mejora en la bajada es la más perceptible, pues hemos comprobado que, en la práctica, el teléfono sube datos a una media aproximada de 1,2 Mb.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La conexión Bluetooth viene en versión 2.1, perfil A2DP incluido. La vertiente inalámbrica peor aprovechada es sin duda el chip GPS integrado, ya que la versión de Ovi Maps que podemos usar en el N900 es más limitada de lo habitual, además de no incluir la navegación gratuita que Nokia introdujo a principios de año en muchos de sus terminales. El desempeño es bastante correcto al emitir y recibir llamadas, incluyendo la opción de realizar videollamadas con resolución VGA (640 x 480 píxeles).

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
¿Y qué hay de los documentos de oficina? Pues lo habitual en todo smartphone que no sea Windows Mobile: visualización gratuita y edición de pago. En este caso, la suite Documents To Go Viewer Edition nos permitirá leer textos en Word, hojas de cálculo de Excel y presentaciones de PowerPoint. También nos deja modificarlos o crear nuevos documentos, pero sólo durante un periodo de pruebas, finalizado el cual deberemos pagar para adquirir la versión "premium".
Internet de escritorio en un móvil
Aunque el N900 es un dispositivo privilegiado para disfrutar de navegadores web como Firefox for Mobile, lo cierto es que el que trae preinstalado deja ya bastante buen sabor de boca. Y no por aspectos como la velocidad de carga o la fluidez de manejo, sino porque carga las páginas como si de un navegador de escritorio se tratase. Tanto es así que a menudo pasa olímpicamente de las versiones pensadas para móviles, excepto en casos puntuales, como la portada del buscador de Google.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
El navegador de Maemo mostrando las páginas principales de YouTube y Facebook (en éste ya está disponible el chat integrado gracias al último firmware 1.2).

Ése es el motivo por el que el N900 no tiene casi aplicaciones propiamente dichas para redes sociales y otros sitios populares, pues el navegador web de Maemo los muestra como si los estuviésemos visitando desde un PC o un Mac. No hay más que entrar a Facebook o YouTube para darse cuenta del detallismo con que se muestran este tipo de páginas, incluyendo por supuesto soporte Flash, tanto para vídeos integrados de YouTube como para animaciones e incluso juegos del estilo de FarmVille.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
La portada de QUESABESDE.COM vista en apaisado con el navegador web de Maemo, primero completamente "limpia" y luego con la barra de direcciones y otros sistemas de control disponibles.

Lástima que la soltura gráfica y la precisión al interpretar nuestros gestos no estén a la altura del conjunto. La pantalla no deja de ser resistiva, y curiosidades como el zoom gestual (consistente en dibujar círculos en uno u otro sentido para acercarnos o alejarnos) resultan algo engorrosas y no brindan un nivel de calibración tan alto como nos hubiese gustado. Más interesante resulta el modo "ratón", que nos permite seleccionar texto paseando el dedo por los caracteres deseados (el copiado y pegado se hacen aparte desde el teclado, como comentamos antes).

Foto: Quesabesde
Nuestra portada en apaisado tal y como se muestra por defecto y con el zoom regulado para leer mejor las últimas noticias.

Siguiendo la tendencia de otros navegadores para equipos de bolsillo, Maemo Browser incorpora opciones "modernas" como la búsqueda de texto dentro de una página. No sucede lo mismo con las pestañas, y tampoco exactamente con el concepto habitual de ventanas. Donde otros navegadores permiten previsualizar sólo las páginas web abiertas, el N900 las incluye en la vista multitarea del sistema, pudiendo convivir con otras tareas como un SMS sin leer o la cámara reposando en "stand by".

En cuanto al correo electrónico, el cliente que trae el N900 es exhaustivo en la compatibilidad y de sencilla configuración. Sólo hay que elegir el proveedor del servicio (Mail for Exchange, Nokia Messaging, Gmail, Hotmail, Ovi Mail, etcétera) e introducir la dirección y su contraseña. A partir de aquí, el teléfono se las arregla por su cuenta para finiquitar la configuración y que el Push Email comience a trabajar.

¿Y qué hay de las aplicaciones? Pues no podemos comparar todavía el panorama de Maemo en este aspecto con el de Android Market (y mucho menos con la App Store del iPhone), pero la cantidad y calidad de las aplicaciones es más aceptable que en la Ovi Store para Symbian. El mayor inconveniente puede estar en la "desfragmentación", si se nos permite el término. El problema no lo crea la convivencia de varias versiones del sistema operativo, como pasa en Android, sino la presencia de varias fuentes de aplicaciones distintas que, además, se canibalizan entre sí.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
El administrador de aplicaciones del N900 nos permite explorar las descargas disponibles por categorías, así como descargar más catálogos de aplicaciones de distinta procedencia.

Para empezar, tenemos unas 40 aplicaciones gratuitas en la Ovi Store. Y buena parte de ellas se repiten en Maemo Select, servicio especial que contiene una selección de 50 aplicaciones también gratuitas procedentes de Ovi y de Maemo Extras, donde se están rozando ya las 300 aplicaciones. Hay una cuarta vía en el administrador de aplicaciones del terminal, desde donde podemos descargar varios centenares de aplicaciones ordenadas por categorías.

Y para rematar la faena, el usuario avanzado también tiene a su disposición aplicaciones beta en sitios como Maemo Testing. Entre pitos y flautas, el listado total de aplicaciones va engordando, pero uno se ve obligado a consultar varias fuentes y a menudo se encuentra con descargas repetidas en varias de ellas. No vendría mal poner un poco de orden en todo esto, aunque parece que tanto Nokia como Maemo tienen otros asuntos más importantes de los que ocuparse (sí, lo decimos por la llegada de MeeGo).

Exhaustivamente multimedia
Aunque sea único dentro del catálogo de Nokia, el N900 no deja de ser un Nseries. Una familia que siempre se ha caracterizado por incidir mucho en el equipamiento multimedia, y no estamos ante una excepción. La lista de prestaciones empieza con una cámara de 5 megapíxeles con una lente Carl Zeiss (su luminosidad es de f2.8-5.6) y un par de flashes LED. Una fórmula que apenas ha variado desde leyendas del sector como el Nokia N95, y que años después sigue consiguiendo resultados muy decentes para lo habitual en los móviles.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como peculiaridad, hemos notado que la cámara del N900 tiene un autofoco algo lento y que los controles manuales son algo más reducidos que en otros dispositivos de prestaciones fotográficas similares, pues sólo podemos personalizar completamente la exposición y la sensibilidad (hasta 400 ISO). De entre los ajustes predeterminados, cabe destacar la sorprendente nitidez -algunas veces- del modo macro, sin llegar en cualquier caso al nivel de una cámara compacta equipada con una óptica decente.

Muestras: Nokia N900
Fotografías realizadas con un Nokia N900
fotografías realizadas con un nokia n900
fotografías realizadas con un nokia n900
fotografías realizadas con un nokia n900
Cuando peores resultados arroja el N900 es al emplear el flash, potente pero muy sucio, lejos de la pureza cromática que proporciona un buen flash de xenón.

Con los vídeos podemos estar contentos al menos durante las horas diurnas. El N900 ofrece la opción de grabar en formato panorámico (800 x 480 píxeles) o en la clásica resolución VGA, manteniendo en ambos casos una tasa media de 25 fotogramas por segundo (fps) y el formato MP4.

Foto: Quesabesde
Pantalla principal del reproductor multimedia del N900.

Pasando a la reproducción, cabe destacar la buena calidad al reproducir vídeo gracias a la aceleración gráfica del equipo. Además, tenemos una compatibilidad algo más amplia que lo habitual en los Nseries, pudiendo reproducir los formatos 3GP, MP4, WMV y AVI, codificados con H.263, H.264, MPEG-4 y hasta XviD. Los vídeos pueden mostrarse en pantalla a 800 x 480 píxeles con 25 fps, subiendo la tasa a 30 fps con vídeos en resolución VGA.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Quesabesde
Interfaz de la reproducción musical del N900, con las habituales carátulas de los álbumes.

En el apartado musical (MP3, AAC, WMA, WAV), podemos disfrutar de una calidad de sonido muy digna, incluso cuando recurrimos a los altavoces estéreo. En la caja vienen además unos auriculares estéreo, de ésos que emplean una membrana gomosa y plegada hacia atrás que se introduce parcialmente en el oído. Se conectan a la salida universal de 3,5 milímetros, que sirve además como salida para el televisor gracias a un cable con conectores RCA que también suministra el fabricante.

Resulta extraño que el N900 no traiga instalada una aplicación nativa para sintonizar la radio FM. Y más teniendo en cuenta que el terminal sí lleva radio por Internet y un transmisor FM, muy útil para escuchar la música almacenada a través de los altavoces del coche. La única solución consiste en instalar una aplicación desarrollada por terceros para sintonizar las emisoras, por desgracia plagada de inconvenientes. Para empezar, es necesario tener activado el Bluetooth para que funcione, con las consecuencias que ello conlleva en el consumo de la batería.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, el Bluetooth tiende a desactivarse solo y por las buenas, obligándonos a reiniciar la aplicación para poder seguir escuchando la radio. Por si esto fuera poco, no se capta la información RDS y la interfaz es tremendamente engorrosa. Uno ni siquiera puede sintonizar manualmente un dial para que la radio lo capte, y tampoco se descargan estaciones predeterminadas para facilitarnos las cosas. Un parche muy mal puesto, y que Nokia podría haber evitado poniendo ella misma un sintonizador.

En cuanto a los videojuegos, lo cierto es que la gran mayoría de los que tiene disponibles este N900 son muy sencillos, aunque hemos encontrado algunos títulos en 3D que dejan claro el potencial gráfico que posee este teléfono. Eso sí, nos hemos quedado con las ganas de probar algunos de los nuevos lanzamientos anunciados junto con la salida del firmware 1.2, pues en la Ovi Store no hemos llegado a ver todavía ninguna de las novedades prometidas.

Autonomía de pena
Cuando un móvil incluye dentro de su caja una batería externa de emergencia, como pasa con este N900, mala señal. Ya durante las primeras tomas de contacto uno se percata de la sorprendente velocidad con la que el equipo se va comiendo su batería de 1320 mAh. Por desgracia, en demasiadas ocasiones tendremos que conectarlo al cargador un par de veces por jornada.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un ejemplo: con el teléfono cargado al máximo, descargamos e instalamos los 113 MB que ocupa la última versión del firmware, proceso que duró algo más de 20 minutos. Luego dejamos el terminal en un escritorio, y sin que éste hiciese absolutamente nada (la conexión de datos estaba activa, pero aún no estaba configurado el Push Email), la batería se agotó en unas ocho horas.

Lógicamente, la autonomía da para más con un uso cotidiano y medianamente avanzado (un volumen común de llamadas, Push Email activo y algo de música con auriculares, por ejemplo), pero raramente llegará a las 24 horas de duración, quedándose la mayoría de las veces entre 16 y 18 horas. Recurriendo a medidas desesperadas, como desactivar el 3G, podemos estirar la autonomía hasta un día y medio, pero la verdad es que es un auténtico desperdicio tener un N900 que sólo pueda operar en 2G.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Estamos ya más que acostumbrados a autonomías muy apuradas en el ámbito de los smartphones, pero el caso del N900 ya es especialmente exagerado. Es, sencillamente, su talón de Aquiles.

No apto para todos los públicos
El Nokia N900 no es un superventas. Ni pretende serlo. Su combinación de software y hardware hacen de él toda una rareza dentro del catalogo de Nokia. Para lo bueno y para lo malo, pues aunque presente una apuesta enormemente válida de cara a la experiencia de usuario, también es la oveja negra de la familia en algo tan importante como la autonomía.

Nokia N900
Nokia N900
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Posee bastantes elementos de atracción capaces de encandilar a toda clase de compradores potenciales, pero sus fallos son difícilmente tolerables para el usuario de a pie. Hacerse con él es, en definitiva, como darse un capricho. Un antojo que suele apetecerle a esos "tecnófilos" a los que les gusta tener un equipo realmente distinto a todo lo que hay en el mercado, con sus pros y sus contras.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

Etiquetas
Productos relacionados (1)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar