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TáCTIL Y A PRECIO DE SALDO

Nokia Asha 311: análisis

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SEP 2012

¿Por qué comprar un terminal de gama alta si a la hora de la verdad uno se conforma con que sea táctil, tenga WhatsApp y permita echarse alguna partida de Angry Birds de vez en cuando? Precisamente a quienes se hagan esta pregunta va destinado el Nokia Asha 311. Por supuesto, está a años luz de proporcionar la experiencia de uso de un buen smartphone, pero si uno sólo quiere comunicarse por llamadas y mensajería y no le interesan demasiado las aplicaciones de terceros, es una opción bastante económica: en España lo promociona algún que otro periódico, e incluso en modalidad de prepago puede encontrarse por menos de 100 euros.

Si algo caracteriza a los Nokia Asha es que no se les puede considerar smartphones con todas las de la ley. Aun cuando este Asha 311 -presentado el pasado mes de junio- está un poco por encima de la media habitual en esta línea de terminales asequibles, no deja de emplear un software bastante limitado en comparación con los sistemas operativos imperantes y un hardware que no se permite lujos, como por ejemplo el GPS integrado. Algo parecido a lo que sucedía hace un par de años con modelos como el Nokia X3 Touch and Type.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Debates nominales aparte, hay usuarios que todavía están interesados en la idea de un móvil que tenga pantalla táctil pero que sea barato. Aunque puede que este tipo de público no sea precisamente el más tecnófilo, eso sí, conviene tener muy presente en qué parcelas flojea más este Asha 311 (para evitar posteriores arrepentimientos) y en cuáles puede dar perfectamente la talla.

Es lo que parece

La carta de presentación de todo teléfono móvil es siempre su diseño, y el de este modelo de Nokia no engaña. Parece justamente lo que es: un terminal económico. Su carcasa de plástico brillante, convenientemente curvada en la parte trasera para facilitar su sujeción con una sola mano, no presenta ningún detalle especial, más allá de una barra inferior de aspecto plateado que rodea a todo el equipo e integra los clásicos botones verde y rojo.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como suele ser habitual en este tipo de teléfonos, Nokia lo ofrece en varios colores distintos: además de la versión negra probada para este análisis, está disponible en azul, marrón y rosa. Y también se cumple la norma de la ligereza (pesa 95 gramos) y el aspecto algo achatado pero cómodo de transportar en el bolsillo, pues sus 12,9 milímetros de grosor vienen acompañados de una altura y una anchura bastante inferiores a las de otros modelos táctiles más avanzados.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Para manipular tanto la tarjeta telefónica como la de memoria hay que retirar primero la tapa trasera y luego la batería. Cabe mencionar que las dos ranuras correspondientes recurren a un sistema que a algunos usuarios les resultará algo engorroso. Hablamos de las típicas láminas metálicas que están fijadas a las tripas del equipo mediante bisagras, por lo que hay que levantarlas, deslizar las tarjetas en su interior, bajarlas y desplazarlas levemente para que queden bien fijas.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como contrapartida, también habrá usuarios a los que les agradará que el Asha 311 emplee el formato SIM para la tarjeta telefónica, ahorrando la necesidad de duplicarla o recortarla para adaptarla al estándar micro-SIM. También es de agradecer que Nokia incluya de serie una tarjeta microSD de 2 GB, pues el teléfono tiene menos de 100 MB de espacio libre en su almacenamiento interno.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque el cargador de pared recurra al clásico conector de 2 milímetros de Nokia, por cierto, la batería también puede recargarse al conectar el Asha 311 al ordenador mediante el puerto micro-USB. Este último, además, posee la función USB On-the-Go para explorar el contenido de lápices de memoria. Lo malo es que la caja del producto no incluye ni el clásico cable micro-USB ni el adaptador para esta última función.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es en definitiva un diseño sencillo y sin alardes, que otorga todo el protagonismo a la pantalla táctil de 3 pulgadas (a la que no le falta la cobertura Gorilla Glass) y se sostiene de forma bastante cómoda en la mano. Considerarlo soso o con poca personalidad ya es algo que depende del gusto de cada usuario.

Progresa adecuadamente

Teniendo en cuenta las latitudes del mercado en las que se mueve el Asha 311, quizás lo más justo sea señalar en qué parcelas puede conseguir que no echemos mucho de menos el desempeño de un buen smartphone. Empezando por la calidad del audio de las llamadas telefónicas, que resultan suficientemente nítidas y abonadas a las ventajas que proporciona en términos de cobertura el hecho de ser un teléfono 3G pentabanda.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Como es habitual en este tipo de teléfonos, el teclado virtual recurre al clásico formato con tres letras por tecla en posición vertical y pasa a QWERTY en apaisado.

También es buena noticia que la pantalla táctil de 3 pulgadas emplee tecnología capacitiva, pues se puede usar con pulsaciones y deslizamientos suaves. Como es habitual en este tipo de equipo de Nokia, la respuesta vibratoria y sonora viene activada por defecto. Para prescindir de ella no hay más que entrar al menú de ajustes, pero en apartados como el teclado virtual no deja de ser un buen aliado para trabajar con más precisión.

La interfaz Asha Touch, que supone la última revisión que ha hecho Nokia a las adaptaciones táctiles de S40, se basa en tres pantallas principales por las que moverse mediante pases laterales: la clásica lista de aplicaciones en formato de cuadrícula, un escritorio al que añadir aquellas aplicaciones que queramos tener más a mano (junto al reloj y el día del mes) y el teclado telefónico para marcar directamente números e iniciar las llamadas (algo bastante lógico teniendo en cuenta el tipo de usuarios al que se orienta el Asha 311).

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es aquí donde Nokia puede apuntarse un pequeño tanto: la fluidez gráfica del sistema es algo superior a la de muchos terminales de precio similar pero basados en Android. Más adelante veremos que no todo funciona siempre a las mil maravillas, pero al menos el equipo no suele ralentizarse al realizar acciones sencillas como entrar al listín telefónico, iniciar la escritura de un mensaje o moverse por la lista de aplicaciones.

Además, y pese a que las aplicaciones no son el fuerte del Asha 311, éste cumple al menos el expediente en lo que se refiere a mensajería y redes sociales. Desde la tienda de descargas de Nokia, para empezar, se puede instalar WhatsApp de forma gratuita, y el terminal trae preinstaladas aplicaciones para Facebook y Twitter (accesibles por separado o a través del icono "Social", donde también pueden configurarse cuentas en Flickr y Orkut).

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

No son las aplicaciones más completas ni ágiles que se pueden encontrar para estos menesteres. En la de Facebook, por ejemplo, las actualizaciones de estado de nuestros contactos se previsualizan sólo parcialmente si son demasiado largas. Pero los mensajes se entregan sin retardos (también hay un apartado denominado "Chat" para usar Google Talk o Messenger, por cierto), las notificaciones que generan no se pierden por el camino y pueden servir para compartir de vez en cuando alguna foto o mantenerse al tanto de lo que otros van compartiendo.

En cuanto al equipamiento, quizás el mejor punto del Asha 311 es que no renuncia a la conexión Wi-Fi pese a ser un teléfono relativamente barato. Tampoco le falta el Bluetooth 2.1, que puede usarse tanto para enviar archivos a otro móvil o emparejar con un manos libres inalámbrico.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Por último, cabe señalar una de las ventajas habituales en este tipo de equipos: pese a no llevar una batería de alta capacidad (se queda con 1.110 mAh) su autonomía es algo a superior a la habitual. Con las conexiones Wi-Fi y 3G para atender el correo y las redes sociales y realizando un uso regular de la mensajería y las llamadas, el Asha 311 suele rozar los dos días completos de duración antes de necesitar una recarga.

Necesita mejorar

Volviendo de nuevo a la comparación con un smartphone medianamente dotado, este modelo de Nokia presenta no pocas limitaciones. La pantalla, por ejemplo, se queda con una resolución de 240 x 400 píxeles y sólo puede representar unos 65.000 colores. Y la conexión 3G no puede compartirse para crear una red Wi-Fi móvil a la que conectar otros dispositivos sobre la marcha, entre otras carencias.

En honor a la verdad, son pequeñas taras justificadas por el precio del equipo. Ahora bien, hay otros aspectos en los que el Asha 311 tampoco aguanta el envite con otros terminales de precio y características similares. Y la misma interfaz de usuario, pese a lo dicho anteriormente respecto a su relativa fluidez, da varias muestras de ello.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los pases laterales entre las tres pantallas principales no se puedan hacer de forma gradual, sino que el gesto de arrastre se interpreta como un simple y llano comando. Y aunque desde la parte superior de la pantalla se puede desplegar una pestaña informativa con controles para activar y desactivar las conexiones inalámbricas, aquí sólo aparecen reflejadas las llamadas perdidas y mensajes sin leer, pero no las notificaciones del correo ni otras aplicaciones de mensajería.

La interfaz a veces juega malas pasadas al reorientarse entre los modos vertical y apaisado, acelerómetro mediante, ya que algunos elementos quedan completamente descolocados. Algo que sucede especialmente al introducir contraseñas para configurar cuentas de usuario. Y tampoco hay que olvidarse del tedioso sistema de personalización de las pantallas principales.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Para añadir nuevos elementos hay que realizar una pulsación prolongada, elegir si se quiere agregar un acceso directo o un contacto y seleccionarlo desde una lista explorable mediante "scroll" vertical. Si sólo se quiere reubicar algún icono, hay que hacer una segunda pulsación prolongada para seleccionarlo y pulsar una vez más en el icono con el que queramos intercambiar la posición. Nada de arrastrar y soltar directamente los elementos en el lugar deseado, que sería lo más cómodo.

El Asha 311 tampoco tiene grandes posibilidades multitarea (pese a contar con un procesador a 1 GHz, no conviene olvidar que su RAM se queda en sólo 128 MB). El reproductor de música puede seguir sonando mientras volvemos al escritorio principal y por supuesto aplicaciones como WhatsApp se mantienen activas de fondo, pero en la mayoría de casos salir de un programa implica que éste debe cerrarse por completo.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Finalmente, cabe mencionar algunos buenos detalles del software que a la postre quedan algo ensombrecidos. Es el caso del navegador web Nokia Browser 2.0. Es cierto que, al comprimir los datos que los sitios que visitemos, éstas se cargan de forma bastante rápida, pero luego el ajuste del zoom es algo desastroso y la pantalla tiende a interpretar mal algunos gestos. Por ejemplo, al desplazarnos dentro de una página, la imagen tiende a desplazarse si retiramos el dedo demasiado rápido.

Con los mapas de Nokia, la principal limitación la impone la ausencia de un chip GPS. Al basar el posicionamiento en la triangulación de redes Wi-Fi, obtener nuestra ubicación exacta no siempre es posible, por lo que la aplicación está más indicada para prever rutas que para seguir nuestro progreso en ellas en tiempo real. De hecho, tampoco hay instrucciones de voz ni otras prestaciones típicas de los terminales de Nokia con Symbian o Windows Phone, aunque sí que es posible descargar mapas para consultarlos sin conexión.

Las peras del olmo

Los más exigentes también colocarían en el apartado anterior el rendimiento multimedia del Asha 311, pero lo cierto es que sus limitaciones para reproducir y capturar imágenes son bastante lógicas teniendo en cuenta su precio. Si obviamos el asunto de las aplicaciones para sacarle partido a la cámara, de las que sí que puede presumir un Android barato (sobre todo los que pueden instalar Instagram), tampoco hay que pedirle peras al olmo en la parte puramente técnica.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Así las cosas, la cámara de 3,2 megapíxeles de este modelo de Nokia logra los resultados previsibles: calidad muy básica, incapacidad para tomas muy muy cercanas (su sistema "full focus" sólo puede enfocar lo que está a medio metro o más del objetivo) y una grabación de vídeo bastante básica, a 640 x 480 píxeles y 15 fotogramas por segundo.

Muestras: 3,2 MP
Las capturas se han realizado con un Nokia Asha 311.
las capturas se han realizado con un nokia asha 311.
las capturas se han realizado con un nokia asha 311.
las capturas se han realizado con un nokia asha 311.

La penumbra no le sienta demasiado bien (ni siquiera lleva un flash de tipo LED, que de todas formas es casi siempre un remedio peor que la enfermedad) ni tampoco la luz excesiva, que genera visibles halos y distorsiones sobre todo en los bordes de la imagen. Sólo cuando hace buen día puede conseguir fotos mínimamente aprovechables, preferentemente desde cerca pero sin pasarse.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como advertencia, es recomendable entrar a los ajustes de la cámara y desactivar la orientación automática de la interfaz. De lo contrario, si giramos un poco el teléfono al ajustar un encuadre el acelerómetro puede provocar que el botón disparador virtual (no hay uno físico) cambie de sitio, con una posibilidad bastante alta de que la toma se vaya al garete.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pasando a la reproducción multimedia, el Asha 311 no reconoce clips MKV ni archivos de subtítulos, pero sí que acepta al menos DivX. Siempre y cuando no estén en HD, claro. El reproductor de música cumple su función de forma satisfactoria y no le falta la compañía de un sintonizador de radio FM. El altavoz integrado, situado en la parte inferior de la cara trasera, se conforma con sonido monoaural pero bastante aceptable en cuanto a volumen y calidad.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y en cuanto a los videojuegos, lo cierto es que los títulos disponibles no son ni de lejos tan avanzados gráficamente como los de un iPhone 4S o un Samsung Galaxy S III, pero clásicos como "Angry Birds" sí que están adaptados sin más pérdidas que una perceptible bajada en la tasa de fotogramas por segundo. Menos da una piedra.

Mejor con promoción

Basta echar un vistazo a la hoja de especificaciones del Nokia Asha 311 para darse cuenta de que sólo resulta interesante para quienes miren especialmente por su bolsillo. Unas sospechas que se confirman al probarlo detenidamente durante varios días.

Sobre esta base, es una buena alternativa a toda esa flota de terminales con Android cuyo precio libre se sitúa en torno a los 100 euros. Siempre y cuando uno se conforme con las aplicaciones indispensables para los tiempos que corren, pues su tienda de descargas es un mercadillo de barrio en comparación con Google Play.

Dentro de su nicho de mercado, cumple con lo esperable tanto para lo bueno (véanse la autonomía o el tamaño que ocupa en el bolsillo) como para lo malo (véanse la cámara o el GPS), sumando a esta clásica fórmula pequeños pluses como una mayor fluidez gráfica y restándole otros como un sistema de personalización algo tedioso.

Nokia Asha 311
Nokia Asha 311
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De todas formas, para hacerse con él es mejor aprovechar algún tipo de promoción. Al fin y al cabo su precio libre de 140 euros, si bien es bastante reducido, no es tan competitivo como el de otros terminales de corte similar firmados por fabricantes asiáticos.

La propia Nokia, de hecho, utiliza como reclamo la posibilidad de obtener gratuitamente 40 juegos de Electronic Arts al comprar este Asha. En la lista se incluyen títulos como "FIFA 12" y distintas versiones de "Need for Speed", aunque conviene matizar que son adaptaciones bastante simplonas.

En España, mientras se escriben estas líneas sólo Orange lo tiene en su catálogo tanto en modalidad de contrato como en prepago (desde 0 y 80 euros, respectivamente), aunque periódicos como La Vanguardia también lo está promocionando con bastante ahínco a través del clásico sistema de cupones de descuento. The Phone House ya acepta reservas, pero aún no ha revelado bajo qué condiciones lo ofrecerá.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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