• Microsoft Surface Pro 3: análisis
  • Canon EOS 7D Mark II: prueba de campo
Prueba de producto
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nissan Leaf: dos semanas conviviendo con un coche 100% eléctrico

24
19
NOV 2014
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

Por tamaño, prestaciones y habitabilidad es un coche normal. Pero en realidad tiene poco que ver con el 98% de los vehículos que circulan en España. El Nissan Leaf es uno de los escasos modelos que pertenece a ese 2,2% de coches totalmente eléctricos del país. Un segmento que se espera que despunte en los próximos años, pero que de momento no deja de ser poco más que un alarde de exotismo urbano.

Nissan Leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Según los datos oficiales, hay menos de 300 unidades de este coche eléctrico –que ya va por su segunda generación- matriculadas. Y una de ellas ha estado con nosotros durante dos semanas en las que hemos cambiado nuestro obsoleto y contaminante coche diésel por este vehículo que presume de producir cero emisiones. Y no es una forma de hablar: aquí no hay tubo de escape. Algo lógico pero que para los novatos en la materia resulta sorprendente.

En marcha

Aunque fieles seguidores de “Top Gear”, no se trata aquí de analizar el comportamiento del Leaf desde un sentido automovilístico –se agarra bien en las curvas, motor rabioso y todos esos tópicos-, sino más bien tecnológico. ¿Cómo es conducir -o mejor dicho vivir- con un coche eléctrico en una ciudad como Barcelona en el año 2014?

Conducirlo es una maravilla. Es nuestra primera experiencia 100% eléctrica, así que tampoco hay mucho con lo que comparar, pero es fácil acostumbrarse a lo bueno y cómodo. Nada suena, nada chirría, nada huele a gasoil. Freno, botón de encendido y listo. Bueno, no: un aparatoso freno de mano a base de pedal es la parte más mecánica y con regustillo obsoleto del proceso.

nissan leafnissan leaf
Gama media

Con 109 caballos de potencia, la habitabilidad y las prestaciones del Nissan Leaf están a la altura del mejor equipado de los coches de gama media. Su precio, eso sí, se dispara respecto a lo habitual en este segmento

nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con cambio totalmente automático, la conducción tiene sus peculiaridades. O mejor dicho: la gestión de la potencia de este motor eléctrico que responde de forma mucho más directa que uno de combustión. Con una potencia de 109 caballos, quienes tengan prisa por ser los primeros en salir del semáforo pueden estar tranquilos: ganarán siempre. Y sin hacer ruido, además.

El sonido es sin duda uno de los rasgos más destacados de los coches eléctricos. Y es que nada es más sorprendente que estar circulando a 100 kilómetros por hora y que solo suene el ruido del rodaje en un habitáculo que, además, está muy bien aislado. Y en el caso del modelo probado, por cierto, equipado con un sistema de sonido más que notable.

nissan leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Más allá del tema de la contaminación, la eliminación del ruido es una de las ventajas más claras en estos coches. Pero también genera nuevos problemas, porque al circular por ciudad habrá que estar especialmente atentos a los peatones y ciclistas que se guían más por el oído que por la vista. Es cierto, eso sí, que al menos en Barcelona la creciente flota de taxis híbridos hace que poco a poco todo el mundo se vaya acostumbrando.

De todos modos, y aunque pocas objeciones se pueden hacer respecto a su potencia y capacidad de reacción en carretera, un vistazo al contador de batería animará a aflojar el pie del acelerador. Pese a su apariencia y tamaño, no hay que olvidar que estamos ante un coche eminentemente urbano. Así lo dicta su autonomía, que como veremos condiciona el resto de apartados.

Nissan Leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La autonomía, el gran problema

La teoría habla de casi 200 kilómetros. La letra pequeña matiza que pasar de 140 kilómetros es bastante raro. Y la práctica confirma que debemos pensar en unos 100 kilómetros para evitar problemas. En ciudad un poco más. En carretera y a partir de 80 kilómetros por hora, bastante menos.

El panel de control indica en todo momento el nivel de carga y el gasto. Algo que nos convertirá rápidamente en unos obsesos de la conducción eficiente, sobre todo al descubrir que al frenar y bajar la velocidad, la batería se recarga (solo un poco, eso sí), y que un acelerón o una subida sin aminorar equivalen a un gasto extra considerable.

nissan leafnissan leafnissan leafnissan leafnissan leafnissan leaf
Cargando el coche

Aunque la teoría habla de una autonomía mejorada hasta los 200 kilómetros, para ahorrarse disgustos mejor pensar en una cifra entre los 100 y 140 kilómetros por cada carga completa de batería

nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nissan leaf
Nissan Leaf
Álvaro Méndez (Quesabesde)

La recarga también es parte de ese cambio de mentalidad necesario al ponerse al volante. En un mundo ideal lo cargaríamos en el garaje de nuestro chalé y aprovechando además algún tipo de tarifa nocturna reducida. En la vida real la carga se convierte en un problema, sobre todo si nos alejamos de las grandes ciudades.

En un enchufe convencional son necesarias entre 8 y 10 horas de carga con el cable que se suministra. Es cierto que en Madrid y Barcelona poco a poco –muy poco a poco- van proliferando puntos de recarga en la calle, y que al menos en el caso de la ciudad condal una tarjeta gratuita da acceso a estos enchufes sin coste alguno e incluso privilegios a la hora de aparcar en determinadas zonas. La duda es la siguiente: ¿dejamos el cable –que no parece ser barato, precisamente- puesto por la noche en plena calle mientras nuestro Leaf se recarga?

nissan leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los puntos de carga rápida permiten reponer hasta el 80% de la batería en media hora. El problema es que, incluso en grandes ciudades, son muy escasos

Algunos parkings públicos, hoteles o centros comerciales también ofrecen puntos de recarga, pero tras un par de experiencias y alguna que otra llamada para informarse, se confirma que sigue siendo algo tan anecdótico que requerirá por parte del usuario un esfuerzo extra para resolver esta cuestión.

La opción más práctica y a la que nosotros recurrimos es un punto de carga rápida, capaz de llenar un 80% de la batería en 30 minutos. Aunque concesionarios de Nissan lo ofrecen, el problema es que en general pueden contarse con los dedos de una mano los puntos de recarga en las ciudades.

Las baterías son, evidentemente, la clave de este coche. Y una parte considerable de su coste, que por si alguien se está animando a hacerse con un Leaf, debe saber que no es precisamente barato. La versión más económica cuesta algo más de 23.000 euros, y el modelo que probamos (Leaf Tekna) se acerca mucho a los 30.000. A los precios oficiales, eso sí, habría que descontarles ahora mismo los 6.500 euros del Plan MOVELE 2014.

nissan leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Las cifras asustan para un vehículo de gama media, aunque es verdad que eliminar de la ecuación el combustible anima a ver las cosas de otra manera. De todos modos, otra opción es no comprar las baterías, sino alquilarlas. Eso se traduce en un ahorro de unos 6.000 euros a cambio de un alquiler mensual de unos 80 euros.

Aunque esta opción hace que el aliciente del “cero gasto en combustible” pierda parte de su encanto, lo bueno es que no tendremos que preocuparnos por la vida útil de las baterías y que éstas se irán renovando –cabe suponer- con prestaciones mejoradas, con lo que es posible que la autonomía mejore sensiblemente.

Propias o alquiladas, ¿qué gasto supone una recarga de la batería? Según los datos que maneja la firma y dependiendo de las fluctuaciones de la tarifa según la ciudad, el coste anda entre 1 y 2 euros por cada 100 kilómetros.

Desde el smartphone

La versión Tekna probada llega de serie con un equipamiento a la altura de lo esperado en un coche de esta gama y con este precio. Además de lo clásico (navegador bastante solvente con pantalla táctil, control por voz de algunas funciones, Bluetooth…), resultan especialmente interesantes las aplicaciones del sistema ZeroEmissions, disponibles en todos los modelos.

Sobre todo, claro, la localización y guía hacia puntos de recarga, con una base de datos que se va actualizando y unas indicaciones que, según pudimos comprobar, resultan bastante precisas respecto a la localización, el estado y el tipo de punto de recarga.

nissan leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
nissan leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La aplicación Carwings permite controlar el nivel de carga o incluso programar e iniciar la carga del coche (siempre que esté enchufado, claro)

Muy interesante también la aplicación CarWings, que una vez instalada en nuestro smartphone y registrado el coche nos permitirá controlar algunas funciones. No, no podemos ponerlo en marcha y hacer que venga a buscarnos –no por ahora, al menos-, pero sí es posible programar la recarga o por ejemplo activar el sistema de climatización mientras el coche está enchufado para que afecte lo menos posible a la batería y salir al 100%.

Aunque en teoría circular con el aire acondicionado encendido afecta apenas a unos 10 kilómetros de autonomía según los datos que se van mostrando en la pantalla, también es verdad que cuando la batería empieza a bajar sin un enchufe a la vista empezaremos a echar de menos cualquier kilómetro extra. Eso sí, hay que reconocer que la histeria de los primeros días respecto a la autonomía se fue relajando con el paso del tiempo.

Un coche adelantado a su tiempo

A estas alturas pocas dudas hay de que el futuro de los coches pasa por la electricidad, aunque nadie se atreva a poner una fecha más o menos concreta hacia esta transición. De momento, y mientras los híbridos van ganando terreno, los coches totalmente eléctricos como este Nissan Leaf parecen estar unos años por delante del mercado y las infraestructuras necesarias para poder aprovechar su potencial.

El precio, la autonomía y los sistemas de recarga son los principales problemas de éste y el resto de modelos actuales. La buena noticia es que solo es cuestión de tiempo que ambos inconvenientes se acaben resolviendo o que, al menos, no resten competitividad al segmento.

Después de 15 días con este Leaf, volver a nuestro coche de combustión -que tampoco es una maravilla de coche- ha sido casi como retroceder en el tiempo y montarnos en un tractor

nissan leaf
Nissan Leaf
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Por ahora, solo quienes estén pensando en un coche urbano para desplazamientos cortos y estén dispuestos a pagar ciertos peajes a cambio de eliminar de la ecuación las emisiones y las gasolineras sabrán apreciar este Nissan Leaf.

Acostumbrarse a lo que parece el futuro, eso sí, es bastante fácil. Y es que después de 15 días con este Leaf, volver a nuestro coche de combustión –que tampoco es una maravilla de coche, reconozcámoslo- ha sido casi como retroceder en el tiempo y montarnos en un tractor.

Fe de erratas: Se ha incluido en el texto una referencia a los 6.500 euros de subvención respecto al precio oficial que a día de hoy contempla el Plan MOVELE 2014 para coches eficientes.

Artículos relacionados (1)
24
Comentarios
Cargando comentarios