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EN BUSCA DE OTRO CAMINO

Nikon V1: análisis

 
30
NOV 2011

Cámaras de óptica intercambiable sin espejo pensadas para aquellos usuarios a los que les da absolutamente igual que haya o no un espejo. Ésta podría ser -condensada y un poco a lo bruto- la filosofía con la que se presenta el nuevo sistema Nikon 1, estratégicamente situado entre las compactas y las SLR. Lidera esta nueva familia la V1, que huye del enfrentamiento y abandera su identidad propia a base de velocidad, un sensor pequeño pero prometedor, un nuevo sistema de ópticas y prestaciones resultonas. No es barata ni está pensada para todos los públicos, y acarrea algunas carencias inherentes a toda primera generación, pero tiene argumentos como para labrarse su propio camino y hacer -independientemente del destino al que llegue- que el viaje valga la pena.

Ya lo dijimos nada más conocer el sistema Nikon 1: no era esto lo que muchos usuarios estaban esperando. Y es que en lugar de apuntar a los fotógrafos profesionales o avanzados y plantar cara a otras cámaras sin espejo, la firma ha hilado fino para colocar en su escaparate una propuesta que no estorbe a los modelos ya existentes y que -al menos esa es la idea- responda a quienes están indecisos entre hacerse con una compacta o una réflex.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El sistema Nikon 1 al completo: la V1 y la J1, junto a las cuatro ópticas inicialmente disponibles.

Así que, antes de ponerse manos a la obra e indagar en las interioridades de la V1, es importante entender el concepto: acercarse a esta cámara buscando prestaciones profesionales, guiños a los más clásicos o un órdago a las NEX de Sony o las Micro Cuatro Tercios es, sencillamente, no haber entendido nada. Nos guste o no, esa no es la partida que ha decidido jugar Nikon, y para poder valorar en su justa medida esta V1 (y por extensión la pequeña J1) es necesario asumirlo.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Superada esta primera fase, llega el momento de comprobar si la promesa de Nikon de ofrecer algo diferente a todo lo que habíamos visto hasta ahora en este mundo sin espejos es verdad o es un tópico ya muy desgastado.

No tan pequeña

Tal y como comentamos en nuestra primera toma de contacto con la cámara, la Nikon V1 no es la más pequeña de su clase. Algo que puede sorprender teniendo en cuenta que su captor sí es de dimensiones más reducidas. Comparada con su hermana pequeña, la J1, es notablemente más gruesa y abultada, en parte por culpa de su visor electrónico integrado.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con un peso de unos 380 gramos, entre las manos resulta bastante equilibrada. Dispone de una mínima empuñadura frontal, pero al no ser muy pesada y contar con una zona de apoyo en la parte trasera, se asienta bastante bien entre los dedos.

Cuando forma tándem con el objetivo de serie, el 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR, es un poco grande para llevar en el bolsillo, pero estamos dispuestos a perdonarle ese exceso de volumen a cambio del citado visor.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Nikon V1 es notablemente más voluminosa que su hermana pequeña, la J1.

Si definirla como pequeña o mediana seguro que genera debate, tres cuartos de lo mismo ocurrirá con su aspecto. A nosotros nos gusta la sobriedad de la versión negra, aunque el toque un tanto "geek" de la blanca también puede tener su público. Quienes quieran más colorido, eso sí, tendrán que volver la vista hacia la J1.

La pantalla de 3 pulgadas y 921.000 puntos -una vieja conocida de las cámaras de Nikon- muestra un excelente rendimiento, aunque aquí todo el protagonismo se lo lleva el visor integrado. No en vano, es algo así como una rareza entre las cámaras de óptica intercambiable.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Su resolución de 1,4 millones de puntos lo sitúa como uno de los mejor preparados del momento. Pero no es sólo cuestión de cifras. Basta con acercar el ojo -el paso del LCD al visor es automático- para comprobar su buen comportamiento, incluso cuando la escena no anda muy sobrada de luz. Tan sólo hemos echado de menos algo más de velocidad en el paso de la pantalla al visor electrónico.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lo que sí resulta bastante inexplicable es que una cámara para la que hay que desembolsar unos 800 euros no cuente con un flash integrado. La J1 bien lo tiene, así que está claro que no es un problema de espacio. Sí, es cierto que hay una zapata para usar una unidad externa (para la que hay que pagar otros 120 euros), pero eso no quita que una cámara orientada al fotógrafo aficionado pida a gritos disponer de un pequeño flash de serie.

Mandos y menús diferentes

Si llegados a este punto todavía no hemos entendido que la Nikon V1 busca ser diferente, los menús y mandos de la cámara nos ayudarán a comprenderlo. ¿Por qué el botón de vídeo es casi tan grande como el disparador? ¿Por qué el dial de modos no incluye los clásicos PASM pese a tener sitio de sobras en la rueda? ¿Por qué admiten tan poco margen de configuración los mandos de la cámara?

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nosotros también nos lo preguntamos, y la única respuesta que se nos ocurre es que la filosofía del sistema Nikon 1 no va por ahí. Aunque lo entendemos, es cierto que hay cierto desequilibrio entre el precio y el aspecto serio de la cámara y algunas de sus funciones. O mejor dicho: el acceso a ellas, porque en realidad la V1 no anda nada mal servida de prestaciones.

El problema es que los mandos y los menús no están pensados para esos fotógrafos avanzados que van a pasarse el día disparando en manual, cambiando el formato o ajustando la sensibilidad.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lo entendemos, pero tampoco sería tan complicado que, por ejemplo, se pudiera cambiar la función del botón "F" de la cámara, asignándole otra misión que la de pasar del obturador mecánico al electrónico, como se propone de serie. Algo que, por cierto, tampoco parece que un usuario estándar vaya a utilizar muy a menudo.

Instantáneas y movimiento

En lugar de ocupar el dial de modos con los clásicos ajustes fotográficos, Nikon ha optado por una propuesta diferente en esta V1. La cámara ofrece cuatro modalidades de trabajo: foto, vídeo, "selector de foto inteligente" y la llamada "instantánea de movimiento", una de las funciones estrella de la cámara.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como indica su nombre, el selector automático se ocupa de elegir la mejor toma de entre un total de 20 instantáneas que se realizan incluso antes de presionar el disparador y después de haber levantado el dedo. Una especie de función de pre y posgrabación que ya habíamos visto en alguna otra cámara, aunque no de óptica intercambiable.

La "instantánea de movimiento", por su parte, es posiblemente la que mejor condensa la filosofía de estas cámaras y su propuesta a medio camino entre las instantáneas y el vídeo. Basta con presionar el disparador durante un segundo y la cámara se ocupa de todo, creando una pequeña película en la que se combina una instantánea con imágenes en movimiento. Todo ello acompañado de la música que elijamos entre las cuatro disponibles: relajación, ternura, belleza y olas.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El resultado es muy aparente y de esos con gran capacidad para despertar caras de sorpresa entre el respetable. Al menos los primeros días, porque tras el impacto inicial también puede acabar convirtiéndose en una prestación más de la que acordarse en cumpleaños y fiestas de guardar.

Estos clips pueden reproducirse en la cámara o en el programa View NX que la acompaña. Por el contrario, si revisamos la tarjeta de memoria, comprobaremos que se almacenan por separado como una fotografía y una pequeña secuencia de vídeo.

Un sensor pequeño pero resultón

Dejemos a un lado tanta filosofía sobre sus pretensiones y su enfoque, que al fin y al cabo de lo que se trata es de hacer fotos. En este apartado Nikon también se ha salido un poco de lo que muchos imaginábamos, apostando por un CMOS con un tamaño más reducido que el usado por la mayoría de sistemas sin espejo.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Bautizado como CX, este nuevo formato de una pulgada se sitúa por debajo de las cámaras Micro Cuatro Tercios, aunque sigue siendo más grande que los captores empleados por las mejores compactas. A su favor hay que decir que la moderada resolución (10 megapíxeles) contribuye a que podamos hablar de una buen equilibrio entre nivel de detalle, ruido con sensibilidades medias y rango dinámico.

Muestras: 10 MP
Las fotografías se han realizado con una Nikon 1 V1 y un objetivo 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.

Es cierto que no puede competir con las cámaras dotadas de sensor APS-C y que los últimos modelos de Panasonic y Olympus también se imponen a la hora de mantener el ruido bajo mínimos. Pese a ello, los resultados son muy correctos, con imágenes que hasta 3.200 ISO conservan unos niveles de detalle, nitidez y color más que suficientes para el mercado al que esta cámara va dirigida.

Muestras: sensibilidad
Las fotografías se han realizado con una Nikon 1 V1 y un objetivo 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
100 ISO
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
200 ISO
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
400 ISO
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
800 ISO
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
1.600 ISO
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
3.200 ISO
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
6.400 ISO

En escenas más sencillas hay pocas pegas que ponerle al conjunto formado por esta V1 y el citado zoom de 10-30 milímetros, que rinde unas focales equivalentes a 27-81 milímetros una vez aplicado el factor de multiplicación de 2,7x.

Muestras: sensibilidad alta
Las fotografías se han realizado con una Nikon 1 V1 y un objetivo 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.
las fotografías se han realizado con una nikon 1 v1 y un objetivo 1 nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 vr.

Su distorsión es moderada en la posición angular y casi inexistente al extenderlo, con una pérdida de nitidez mínima en las esquinas de la imagen y unas aberraciones cromáticas apenas perceptibles. No dispone, por cierto, de anillo para el enfoque manual, aunque algo nos dice que nadie lo va a echar de menos.

1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6
1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6
1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El estabilizador óptico también demuestra ser muy eficaz. Aprovechando el plus de firmeza en la sujeción que proporciona poder acercar la cámara al ojo, hemos conseguido tomas sin trepidaciones disparando a 1/12 de segundo. Pero incluso podemos ir más allá: con el obturador electrónico y sin movimiento mecánico alguno, es posible conseguir buenos resultados hasta 1/6 de segundo.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La medición no nos ha convencido demasiado, con cierta tendencia a la sobreexposición y la consiguiente obtención de imágenes más "quemadas" de la cuenta. La buena noticia es que el formato RAW de esta Nikon tiene una notable capacidad para recuperar información de estas luces, con un rango dinámico bastante amplio para un sensor de este tamaño.

Muestras: RAW
Las fotografías se han realizado con una Nikon 1 V1 y un objetivo 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR. Imágenes procesadas con Adobe Lightoom 3.6 (RC). Pulsa debajo de cada imagen para descargar el archivo RAW original en formato NEF.

En cualquier caso, quienes prefieran no complicarse la vida y trabajar en JPEG harán bien en activar el sistema D-Lighting para optimizar el rango dinámico (y andar con un poco de ojo con la exposición). Puestos a pedir, algo más de saturación, unos tonos más cálidos y un punto más de nitidez harían que las imágenes en JPEG ganasen un poco de vida sin necesidad de posteriores retoques.

A toda velocidad

De todos modos, si de algo presumen la V1 y su hermana pequeña es de velocidad, tanto en el funcionamiento general como a la hora de enfocar o disparar ráfagas.

Con una puesta en marcha de poco más de un segundo (o un par hasta que enfocamos y tomamos la primera foto), la V1 puede ponerse en funcionamiento tanto con el interruptor de encendido como desplegando el mecanismo retráctil del objetivo. Un buen truco para ahorrarnos unas décimas de segundo.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La Nikon V1 utiliza un mecanismo en autofoco que combina el sistema por contraste habitual de estas cámaras sin espejo y de las compactas con el de diferencia de fase utilizado por las SLR. Para ello, y recurriendo a una solución similar a la vista en algunas compactas de Fujifilm y Ricoh, se integran en el CMOS de la cámara los sensores encargados de este segundo sistema de enfoque.

No obstante, se trata de un proceso híbrido al que el usuario es ajeno, puesto que es la propia cámara la que decide el sistema a utilizar en cada caso. Lo que interesa es el resultado, y en ese sentido hay que reconocer que la V1 es realmente muy rápida.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿La más veloz de su clase, como reza la siempre optimista publicidad? Comparada con las últimas NEX de Sony y las Micro Cuatro Tercios, realmente costaría definir cuál de ellas es la más rápida en líneas generales. ¿Más veloz en muchas escenas que la mayoría de cámaras réflex? De eso no hay duda.

La detección facial y el sistema de seguimiento para objetos en movimiento también se han mostrado tremendamente ágiles. Incluso cuando el sujeto en cuestión sale de la escena y vuelve a entrar, el mecanismo es capaz de volver a detectarlo y seguirle la pista.

El segundo de los pilares de esta velocidad son las ráfagas de la cámara, que mediante el uso de la obturación electrónica ofrecen hasta 60 fotogramas por segundo en la máxima resolución y con un límite cercano a los 30 disparos consecutivos. Si nos parece excesivo, también podemos seleccionar cadencias inferiores de 10 o 30 imágenes por segundo, aunque según hemos comprobado el límite vuelve a estar en esos 30 disparos.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si echamos de menos el ruido de la cortinilla y la obturación mecánica, la V1 ofrece un máximo de 5 fotogramas por segundo con un límite que en JPEG sobrepasa las 60 tomas y en RAW alcanza las 40. La grabación en tarjeta lleva su tiempo, pero en ningún momento la cámara se queda bloqueada. Sin duda, un buen trabajo el realizado por el procesador y el "buffer".

El vídeo, coprotagonista

Pero sería un error plantear esta cámara sólo desde un punto de vista fotográfico. Como ya hemos dicho, la imagen en movimiento tiene aquí un gran protagonismo tanto combinada con las instantáneas como en su modalidad propia.

Si pulsamos el botón de grabación directa de vídeo mientras estamos en el modo de foto descubriremos -con cierta sorpresa- que las secuencias se graban en formato 3:2 y a 720 puntos. Así que, para disfrutar del vídeo Full HD a 1080i, habrá que seleccionar previamente esta función en el dial de modos.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los resultados en líneas generales son muy buenos. La reproducción de color es de las mejores que hemos visto en este tipo de cámaras: los tonos son muy fidedignos y con mucha fuerza, incluso en las tomas interiores y con luz artificial. Cuando la luz acompaña la cámara muestra un nivel de nitidez y detalle a la altura de las videocámaras de consumo más potentes. La gestión de los objetos en movimiento también es buena, y prácticamente no hemos detectado artefactos de compresión (o al menos ninguno especialmente molesto). De la misma manera, los efectos "rolling shutter" y gelatina están bastante bien controlados en las situaciones de grabación más habituales.

Como era de esperar, su punto débil es el ruido en las escenas con poca luz. La V1 adolece obviamente de una mayor presencia de ruido con sensibilidades altas, y eso hace que cuando grabamos en interiores pueda dar la sensación de cierta falta de nitidez en las zonas de textura fina. Al menos si comparamos con otros modelos de la competencia, porque la mayoría de usuarios -incluidos los que vengan de videocámaras sencillas o de gama media- quedarán encantados con los resultados.

Muestras: vídeo

Varias secuencias de vídeo grabadas con una Nikon V1 y un objetivo 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR. Las imágenes han sido editadas y sometidas a un proceso optimizado de compresión. Puedes reproducir el vídeo a pantalla completa y en alta definición haciendo clic en el rótulo "HD".

Aunque también se ofrece la posibilidad de grabar secuencias de alta velocidad a 400 y 1.200 fotogramas por segundo, el limitado tamaño de cuadro y la escasa nitidez de las imágenes no nos han convencido demasiado. Está bien para probar, pero no pasa de ser un experimento divertido.

Como ya comentamos en su momento, nos han sorprendido gratamente la posibilidad de trabajar con ajustes manuales y la existencia de una entrada para micrófono. El enfoque automático funciona francamente bien, es rápido, preciso y muy silencioso. No podemos decir lo mismo del enfoque manual, que es poco práctico, ya que el objetivo de serie no cuenta con anillo para esta función.

Nikon se desmarca del formato AVCHD que usan muchas de las cámaras sin espejo, aunque echa mano igualmente del códec de compresión MPEG-4 AVC con una salida de archivos con extensión MOV fácilmente reproducibles.

Sistema de futuro

Tal era la expectación que había suscitado la previsible llegada de Nikon al segmento de las cámaras sin espejo, que el sistema 1 y esta V1 no han dejado indiferente a casi nadie. La primera reacción de muchos ha sido de rechazo e incomprensión, como si todos esperasen otra cosa.

Aunque comprensible, es obvio que Nikon tenía que hacer este movimiento sin pisar a sus compactas y mucho menos a su rentable gama de modelos réflex. Tanto unas como otras aspiran a seguir su vida comercial sin verse demasiado afectadas por estas nuevas vecinas de catálogo.

Pese a que es cierto que a la mayoría de usuarios eso les da absolutamente igual, no lo es menos que también son ajenos a nuestras disquisiciones sobre el espejo y su futuro. La mayoría sólo busca una cámara que dé buenos resultados y tenga un precio ajustado. Si además es bonita y ofrece prestaciones de esas que lucen, mejor que mejor.

Nikon V1
Nikon V1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es en ese hueco donde la V1 puede hallar su mercado. No obstante, y pese al tirón que siempre tiene el nombre de Nikon, no lo va a tener fácil. El escaparate está saturado de propuestas interesantes con sistemas más amplios, y sus virtudes -ese puente entre la imagen fija y el vídeo- no son fáciles de explicar al comprador.

El precio de la V1 tampoco ayuda mucho (unos 800 euros con el zoom de serie), y el hecho de ser la primera de una nueva generación también puede asustar. Pero superados todos esos baches, es cierto que estamos ante una pequeña gran cámara de foto y vídeo. Y en cierto modo, diferente.

Tiene todo aquello -o incluso más- que necesita el fotógrafo aficionado. Pero nos consta que también muchos profesionales miran ya con cierto interés esta veloz cámara junto al angular fijo de 10 milímetros y f2.8 por la discreción que requiere la fotografía callejera. Seguro que no era el plan inicial de Nikon, pero ya se sabe que las cosas no siempre salen como se planifican.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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