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OpiniónContando píxeles

Matemáticas nikonistas

 
16
MAY 2011

Es casi ya una tradición anual eso de ponerse especialmente pesado con el lanzamiento de una cámara y convertir en una especie de reto personal arañar cualquier detalle antes de su lanzamiento. El año pasado fue la Panasonic LX4 (que luego resultó ser la Lumix DMC-LX5), y ahora es el turno de la futura Nikon D800.

Hace unos días pusimos al día la información sobre el calendario que Nikon maneja para este lanzamiento y que, según nuestras fuentes extraoficiales, se producirá a finales de 2011. Eso significa que tenemos por delante otros seis meses de espera en los que los rumores, las filtraciones y las especulaciones se encargarán de asegurar la diversión.

¿Qué harían ustedes si fueran el señor Nikon y tuvieran delante un papel en blanco para dibujar el boceto de la Nikon D800?

Hace tiempo me explicaron que con esto de los rumores se da una curiosa paradoja: el que habla normalmente es porque no tiene información oficial. Los que la tienen, sencillamente, no pueden decir nada.

Y este artículo encaja perfectamente con la descripción. Se trata de meras reflexiones en voz alta, así que si luego la realidad insiste en desmentir mis geniales ideas -que a veces ocurre, no crean-, no pregunten por la hoja de reclamaciones.

La pregunta es, ¿qué harían ustedes si fueran el señor Nikon y tuvieran delante un papel en blanco para dibujar el boceto de la D800? Sabemos que, lógicamente, ofrecerá grabación de vídeo Full HD y que tendrá más resolución que la actual D700, pero a partir de ahí se abren diferentes posibilidades.

De entrada, lo lógico sería pensar que Nikon no tiene intención de tocar demasiado una fórmula que no sólo ha funcionado, sino que ha vuelto a situar la marca en lo más alto del sector profesional, cara a cara con Canon. Y es que, sin quitarle méritos a ningún otro modelo, la firma japonesa le debe mucho a ese CMOS de formato completo y 12 megapíxeles.

Así que en la próxima Nikon pensada para los fotoperiodistas (la D4, que llegará en 2012) cabe suponer que la estrategia será similar. Algo más de resolución, pero con la velocidad de disparo y sobre todo un buen rendimiento con sensibilidades extremas como máximas prioridades en lo que respecta al captor.

¿Usará Nikon ese mismo sensor en la futurible D800? Parece la idea más lógica teniendo en cuenta que es exactamente lo que ocurrió con la D3 y la D700. Sin embargo, hay detalles que no cuadran y que invitan a especular con alguna opción diferente.

De entrada, si la sustituta de la D700 verá la luz antes de fin de año y la D4 llegará en 2012, resultaría un tanto extraño -y tentador para algunos usuarios- presentar antes el modelo asequible que la versión de gama profesional.

Por otro lado, y desde una perspectiva puramente comercial, la sombra que la EOS 5D Mark II ha proyectado en este segmento se sigue dejando notar. Aunque la D700 ha sido un indudable éxito de ventas y una cámara muy aclamada, ha sido la réflex de Canon la que con más claridad ha arrasado tanto en el segmento fotográfico como entre los profesionales del vídeo. De hecho, con las dos cámaras en su ciclo final de ventas, la Mark II sigue teniendo tirón comercial e incluso cuesta encontrarla en algunas tiendas.

Así que no sería del todo descabellado pensar en una D800 que cambie el guión previsto y no sólo apueste descaradamente por el vídeo, sino que opte por un sensor de altísima resolución con el que plantar cara a la futurible EOS 5D Mark III de Canon.

No es descabellado pensar en una D800 que opte por un sensor de altísima resolución para plantar cara a la futurible EOS 5D Mark III

¿De cuántos megapíxeles estamos hablando? Ni idea, pero si les apetece rizar un poco más el rizo y jugar a las adivinanzas matemáticas, podemos echarle un poco de imaginación al asunto. Teniendo en cuenta que el captor usado por la Nikon D7000 (fabricado por Sony y usado también en la Pentax K-5 y en la Sony A55V) se ha convertido en la referencia indiscutible del momento en cuanto a calidad, rango dinámico y control de ruido, podríamos extrapolar sus cifras para ver de lo que puede ser capaz la firma.

Así, una sencilla regla de tres con nulo valor científico pero asequible incluso para los que somos de letras arrojaría un resultado un tanto inquietante. Si en ese sensor APS-C (23,5 x 15,6 milímetros) es posible embutir 4.912 x 3.264 píxeles con semejantes resultados, no debería haber mucho problema para crear un captor de formato completo (24 x 36 milímetros) con algo así como 7.524 x 5.021 píxeles.

¿Una Nikon D800 con 35 megapíxeles? ¿Nos hemos vuelto locos? Que no cunda el pánico, que no digo que vaya a ser así. Ni siquiera que sea una buena idea. Esta es sólo una hipótesis cogida con pinzas, aunque por otro lado tampoco hay ningún motivo para desecharla totalmente.

Algo tendremos que hacer en este medio año de espera que tenemos por delante. Después de todo, especular es una de las pocas cosas que todavía son gratuitas.

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

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