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OpiniónEnfoque diferencial

No me fío

 
14
JUL 2008

Hace no muchos años, dos o tres, charlaba con un formador nikonista antes de una presentación. Me explicaba que Nikon no descartaba fabricar cámaras de formato completo, que era una opción posible y que la del full-frame era agua de la que no sabía si beberían. Por las mismas fechas, otro representante nikonista insistía en que la marca continuaría con el sensor pequeño de tipo APS por los siglos de los siglos.

Siempre he sido defensor del formato pequeño de sensor, y aunque la experiencia me ha hecho suavizar un poco mi postura -un poco radical cuando comenzó mi andadura digital-, sigo pensando que es la mejor opción para los aficionados y algunos profesionales con unas necesidades algo particulares.

Ocurrió con el Live View y con el sistema de limpieza, y ahora Nikon pasa por el aro con los sensores full-frame

Sin embargo, el mercado se está encargando, como siempre, de poner las cosas en su sitio y quitarnos la razón a unos para dársela a otros. En esta ocasión, Mahoma -léase Nikon- fue a la montaña.

En efecto, Nikon ha pasado por el aro. Y no es la primera vez. Ocurrió con los objetivos estabilizados, ocurrió con el Live View, ocurrió con el sistema de limpieza y ha ocurrido -ahora- con el formato completo, que se postula como el principal leitmotiv de la Nikon D700 para dar batalla en el mercado.

Nikon alcanza la primera línea de combate justita y con la lengua fuera, pero llega. Nikon ha llegado hasta ahora con vida a todos los combates cuando casi todos la daban una y otra vez por muerta. Contradiciendo sus dogmas, sí, pero ha llegado, que es lo que cuenta en una economía de mercado.

Y eso, lo de desdecirse una y otra vez, es lo que más inquieta a un servidor. ¿Qué credibilidad tiene una marca que primero dice digo, luego dice Diego, y luego niega haber dicho nada? Si a Canon no se le perdona el "affaire" del subespejo de la EOS-1D Mark III (ése que primero no existía, luego era culpa del usuario y finalmente sí, existía), con Nikon debería pasar algo parecido.

Foto: Janot (Quesabesde)

Los argumentos nikonistas, exagerados antaño o no, tienen hoy el mismo peso que hace cuatro años. Y por este motivo, los que fueron convencidos de que el APS era el formato ideal, tienen hoy motivos para no creer -o creer y cabrearse después- a los gerifaltes nikonistas que claman a los cuatro vientos la idoneidad del formato completo.

¿Idóneo? Pues según a quién se pregunte. Decían desde Nikon hace unos meses que lo de recurrir al formato completo era única y exclusivamente por ganarle la contienda al ruido con sensibilidades altas. Por eso la firma lanzó la D300, una réflex de sensor pequeño que no rendía como la D3 en ese terreno.

¿Qué hay de los objetivos DX? Nikon insiste que tienen futuro. ¿Nadie se va a quedar colgado?

Destapando ahora la D700, ¿está Nikon insinuando que su guerra se centrará única y exclusivamente en la sensibilidad y el ruido? ¿De verdad que los angulares no tienen nada que ver? ¿Que el éxito de la Canon EOS 5D no ha motivado ni siquiera un poquito su llegada? Ya me lo pueden jurar, que uno no se fía.

¿Y qué hay de los objetivos DX? Siguen insistiendo desde la firma japonesa que sí, que los objetivos DX tienen futuro, que el formato completo convivirá con el APS y que todo está previsto.

¿Nadie se va a quedar colgado? ¿De veras? ¿Sigue siendo "insuperable" el 17-55 mm f2.8 DX, tal como aseguraban en su presentación, o es insuperable el nuevo 14-24 mm f2.8 para sensores full-frame del que no dicen más que maravillas? ¿Nos quedamos con uno, con ambos o con ninguno? ¿Nos garantiza alguien que el APS va a sobrevivir en la gama profesional de Nikon? Que me lo den por escrito, que no me fío.

La D700 llega al mercado sin un "target" definido y bailando entre dos mundos. ¿Quién va a querer una D3 ahora?

Nikon, que ahora lo tiene todo de cara, en lugar de definir su oferta para aficionados, profesionales de prensa y profesionales de estudio, lanza productos al mercado sin un "target" definido o que bailan entre dos mundos, obligando -eso sí- a una nueva inversión en objetivos.

La D3 está en manos de fotoperiodistas de deportes que se quejan de necesitar, como antaño, grandes teleobjetivos para trabajar. Al mismo tiempo, los fotógrafos de estudio que emplean esta réflex se quejan de estar pagando un ISO alto o una ráfaga que nunca van a utilizar.

¿Y en qué lugar queda la D700? ¿Quién va a querer una D3 ahora? ¿Seguiremos hablando de todo esto el 26 de agosto? De las grandes marcas, ya no me fío.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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