Opinión

Y el objetivo que era bueno... no lo era tanto

 
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DIC 2005

Ahora que la Nikon D2X se está extendiendo entre los profesionales y la Canon EOS-1D Mark II ya tiene su reino más que asentado, es cuando los fotógrafos están reviviendo los viejos fantasmas que muchos creíamos ya olvidados.

Supongo que recordarán el aterrizaje poco ortodoxo que el líder del Partido Popular vivió hace algunos días en la madrileña localidad de Móstoles. Al día siguiente, como era lógico, todos los periódicos se inundaron de fotos a todo color de la cómica situación -no pasó nada, afortunadamente- del señor Rajoy tratando de salir a duras penas de lo que quedaba del aparato con los cascos aún enganchados al panel.

La foto de portada del reciente accidente aéreo en Móstoles se hizo con un sencillo angular Cosina 19-35 mm y una Nikon D70

Lo que la mayoría de ustedes no saben es que en un diario de tirada nacional la foto de portada -a todo color- se hizo con un sencillo angular Cosina 19-35 mm y una Nikon D70.

Nadie, creo yo, se paró a pensar si aquello estaba o no a foco o si había o no calidad en cada uno de los píxeles de esa foto; ni siquiera el propio autor de la instantánea. Y nadie hizo esto, simplemente, porque calidad había más que de sobras para una portada de periódico.

Sin embargo, otro fotógrafo que hizo la misma toma con una cámara de gama superior sí que tuvo algún problemilla a la hora de elegir la fotografía para enviar a su periódico.

Muchos fotógrafos han declinado comprar la Nikon D2X y han esperado a la D200, en lugar de invertir en ópticas de gama alta

Su angular -bastante mejor que aquel Cosina- y su cámara -mejor, también, que la D70- habían inmortalizado una foto muy parecida a la que citábamos arriba. Los bordes de la instantánea, sin embargo, estaban visiblemente desenfocados.

Este hecho me dio que pensar, y fui a hacer algunas pruebas con la D2X que utilizo normalmente y un 24-120 mm. Tal como me temía, los bordes de las fotos tomadas con esta cámara profesional eran, con mucho, más difusos que los logrados en idénticas condiciones con el mismo objetivo y una D100.

Me vinieron a la mente en aquel momento las palabras del representante de Finicon Carlos Ormazabal, primero, y las del directivo de Olympus Europa Heino Hilbig, después. Ambos afirmaban -aunque cada uno barriendo para su casa- que se alcanzaría antes el límite en la óptica que en el sensor.

Ahora que las máquinas empiezan a ofrecer altísimas resoluciones, nos damos cuenta de que ya no nos vale cualquier objetivo

Y las pruebas que confirman esas afirmaciones ya las tenemos aquí. Muchos fotógrafos -algunos de ellos de la prensa del corazón-, han declinado comprar la Nikon D2X porque, paradójicamente, obtenían una mejor calidad con la D100, y han decidido esperar a la D200, en lugar de invertir en ópticas de gama alta.

En efecto. No son tantos los profesionales que cuentan sus ópticas por modelos profesionales. El 18-70 mm y el 24-120 mm son unos objetivos muy admirados por los fotógrafos de reportaje, ya que en los estrenos y demás saraos permiten capturar un cuerpo entero y un plano medio sin cambiar de lente con una calidad más que aceptable. Incluso he visto en acción un sencillo Sigma 28-300 montado en una Canon EOS-1D.

La calidad de una cadena -me decía un profesional hace unos días- es tan buena como el peor de sus eslabones. Y tenía razón. Si las D100, D70, EOS 20D y EOS-1D no explotan al máximo las cualidades de los objetivos, no importa, ya que el eslabón débil -técnicamente hablando- era la cámara; el sensor, sin ir más lejos.

El eslabón débil ha pasado de ser el sensor para ser el objetivo: queríamos mucha resolución y ahora no podemos sacar provecho de ella

Pero ahora que las máquinas empiezan a ofrecer altísimas resoluciones, nos damos cuenta de que ya no nos vale cualquier objetivo, y que si nos gastamos 4.500 euros en un cuerpo... dispongámonos a pagar también una buena suma por las lentes.

El eslabón débil ha pasado de ser el sensor para ser el objetivo. Queríamos mucha resolución, y ahora nos quejamos porque no podemos sacar provecho de ella.

Y no es éste un territorio exclusivo de las réflex digitales, no. La nueva Sony Cyber-shot DSC-R1, con un sensor de tamaño APS-C, fue puesta en solfa hace poco delante de mí porque su zoom era muy corto para los zooms que montan las compactas de hoy día.

No se puede tener todo: o sensor grande u objetivo grande. Y, sin embargo, eso es lo que queremos. O, como suele suceder, lo que realmente queremos no lo sabemos ni nosotros mismos.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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