Opinión

La Nikon D200 se quita la careta

 
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NOV 2005

Que la Nikon D200 vería la luz estaba claro. Los dos únicos interrogantes que los fotógrafos de medio mundo nos estábamos planteando eran el cuándo y, sobre todo, el cómo.

El cuándo más o menos lo intuíamos por las recientes declaraciones de los jefes de Finicon; por eso y porque nuestro fuero interno nos decía que, si había que esperar más, muchos podían dar el paso definitivo y olvidar a Nikon para siempre.

Un vistazo al retrovisor nos permite ver la cantidad de hipótesis que la D200 ha suscitado, muchas de ellas totalmente equivocadas

El cómo ha sido -y es- el verdadero quid de la cuestión. ¿Cómo llega a nosotros la D200? ¿Ofrece lo que durante tanto tiempo hemos estado esperando? ¿Y a qué precio?

Un vistazo al retrovisor nos permite ver la cantidad de hipótesis -y montajes- que la D200 ha suscitado. Ahora vemos que muchas de ellas estaban totalmente equivocadas.

Ha sido tanto el tiempo de espera -paciente espera-, que hasta nuestros propios deseos han cambiado. Al principio, pedíamos un sensor de 8 megapíxeles; ahora pedimos uno de 10. Quién sabe qué hubiésemos pedido dentro de tres meses.

Desde Finicon se asegura que la D200 no es competencia de la EOS 5D, y ahora muchos fotógrafos se estarán preguntando si es mejor que la EOS 20D

Pero el hecho es que, por fin, la Nikon D200 está aquí. Los poseedores de la D100 habrán podido comprobar los grandes resultados que esta máquina ha dado, resistiendo -en ocasiones a duras penas- los envites de la Canon EOS 10D, primero, y la EOS 20D más tarde. La D100, en definitiva, necesitaba el relevo como una persona el comer.

Las odiosas comparaciones están a la orden del día. Carlos Ormazabal, uno de los responsables de Finicon, asegura que la nueva máquina no es competencia de la EOS 5D, y ahora mismo muchos fotógrafos se estarán preguntando si la D200 es mejor que la EOS 20D. Puede que sean comparables por gama, por precio o por características, pero lo realmente importante es si la D200 va a dar las fotos que yo -y otros como yo- le voy -le vamos- a pedir.

Según Nikon, el target de este cuerpo es el amateur avanzado, aunque admite su uso por parte de algunos profesionales. ¿Fotografía social, tal vez? ¿Es el precio de la D200 el adecuado para un amateur?

Los 3 fps de la D100 siempre se han quedado cortos, y aun así no son pocos los fotoperiodistas que han cubierto partidos de fútbol profesional con ella

Un precio competitivo es aquel que permite marcar la diferencia en igualdad de condiciones respecto a la competencia, y Nikon dice que su D200 tiene un precio convincente. Ello no quita que muchos fotógrafos, ante dos modelos similares, elijan -sin vuelta de hoja- la más barata.

En cualquier caso, esos 2 megapíxeles de más y alguna función extra respecto a la EOS 20D no le dejan a Nikon demasiado margen de maniobra para hacer acrobacias con el precio.

¿Hasta dónde está dispuesto un nikonista a llegar con tal de ser fiel a la marca? Hoy día, mucho me temo que la fidelidad a la marca es un valor en desuso, y Nikon ya no puede recurrir a la nostalgia para asegurarse clientes. La relación calidad-precio es lo que cuenta.

Una cámara de 10 megapíxeles es ya más que suficiente para el 95% de las aplicaciones fotográficas actuales

Los 3 fotogramas por segundo de la D100 siempre se han quedado cortos, y aun así no son pocos los fotoperiodistas que han cubierto partidos de fútbol profesional con este cuerpo. Ahora tenemos una cadencia de 5 fotogramas, que es menos que 8, pero más que suficiente para el aficionado avanzado e incluso para según qué fotógrafo profesional.

Los 6 megapíxeles de la D100 fueron más que suficientes al principio. Aunque con ellos se hicieran posters de más de un metro de lado, los fotógrafos siguieron reclamando más resolución. Ahora, con la D200, tenemos 10 millones de puntos.

Esos 10 megapíxeles dejan entrever que Nikon ha estado trabajando en la D200 con cabeza y que ha huido del error de la precipitación, como le paso con la D2H. Una cámara de 10 megapíxeles es ya más que suficiente -en teoría- para el 95% de las aplicaciones fotográficas actuales. De hecho, la EOS 20D está triunfando con 8, por lo que es de suponer que nadie podrá decirle a Nikon que -al menos en este campo- está disparando con balas de fogueo.

La sensibilidad alcanza por fin lo que ni siquiera la D2X tiene: un abanico de 100 a 1600 ISO

La sensibilidad alcanza por fin lo que ni siquiera la D2X tiene: un abanico de 100 a 1600 ISO, calibrados en un sensor -no lo olvidemos- de tecnología CCD. Habrá que esperar a las primeras pruebas para ver si esa sensibilidad se traduce en niveles de ruido acordes al conjunto o, por el contrario, se convierte en el talón de Aquiles de una cámara con la que se espera que Nikon dé un puñetazo sobre la mesa.

El sistema de autofoco es otro de los puntos que serán examinados con más detenimiento en los próximos días. El nuevo sistema permite elegir entre 11 zonas puntuales o 7 zonas ampliadas, otra innovación más que será el público quien juzgue. Aunque la idea es buena, su utilidad final está aún por ver.

Tal vez ocurra a la inversa con la grabación de notas de voz. Se vendió inicialmente como una curiosidad, y ahora los fotoperiodistas de Canon suspiran por esa utilidad casi en cada rueda de prensa.

Afortunadamente, Nikon cuenta con un buen banco de pruebas no sólo en la D100, sino también en la D2X

Por suerte, cuenta Nikon con un buen banco de pruebas no sólo en la D100, sino también en la D2X, corrigiendo errores de una y tomando lo bueno de otra.

La pantalla más grande es toda una seña de identidad nikonista de los últimos tiempos, y a ella se unen en este nuevo modelo un buen cuerpo de magnesio a prueba de agua y polvo, un diseño y distribución de los mandos aparentemente muy acertado y unos menús de muy fácil manejo -especialmente, la memoria de los últimos 14 ajustes modificados-, algo de lo que Canon no podía presumir tan fácilmente.

Sin duda, el salto evolutivo es grande y concienzudo -la única ventaja, quizás, de haber esperado tanto para que este modelo viera la luz. Si los poseedores de la D100 estaban contentos, con esta nueva máquina es muy probable que también lo estén. Pero lo que es más importante: si los poseedores de las D70 y D50 quieren evolucionar, ya saben en qué dirección tienen que mirar.

El salto evolutivo es grande: si los poseedores de las D70 y D50 quieren evolucionar, ya saben hacia dónde tienen que mirar

¿Es perfecta la Nikon D200? Evidentemente, no. La empuñadura vertical opcional bien podría haber venido incluida en el cuerpo, y seguramente a más de uno le hubiese gustado disponer del High Speed Crop, que lo mejor que tiene es que quien quiere lo usa y quien no, pues no.

Tampoco habría estado nada mal incluir la conexión Wi-Fi de serie o una segunda ranura para tarjetas SD Card... Para todo eso tendremos que esperar a la D300, supongo.

A pesar que ya se ha advertido antes sobre lo pernicioso de las comparaciones, esto es prácticamente lo único que se ha hecho a lo largo de estas líneas. Es cosa del mercado, que nos ha metido en la cabeza que algo malo puede ser bueno si es menos malo que algo muy malo.

La D200 puede que sea mejor o peor -en términos generales- que la EOS 20D, pero no por eso dejará de ser buena o mala cámara si la miramos sólo a ella. Puede ser rápida, puede ser dura, puede ser -si se quiere- estéticamente hermosa, pero si esta cámara no da nitidez, buen color, poco ruido y un alto detalle, no hay comparación que valga. Será cuestión de sentarse y esperar a que caigan las primeras muestras.

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