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Prueba de producto
PROYECTO DE FUTURO

Nikon Coolpix S1000pj: primeras impresiones

 
10
SEP 2009
Iker Morán   |  Berlín / Barcelona

¿Hay algo más que se le pueda añadir a una compacta que no esté ya en las decenas de prestaciones, automatismos y adornos varios que atestan sus menús? Pues sí. Entre las cada vez más escasas posibilidades de innovación, Nikon ha optado por la vía más mediática dotando a su nueva Coolpix S1000pj de un proyector integrado. ¿Una nueva forma de visualizar las fotos o un adorno poco funcional y totalmente prescindible? Nos hemos acercado hasta el stand de Nikon en IFA 2009 para salir de dudas.

Si el éxito futuro de una cámara pudiera medirse por la expectación que despierta la primera vez que se deja ver en público, en Nikon pueden estar contentos. Su flamante Coolpix S1000pj ha sido una de la que más comentarios y miradas curiosas ha despertado durante estos últimos días en Berlín.

Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y es que, pese a ser una de las compactas con el diseño menos agraciado de los últimos tiempos, el proyector que incorpora en su parte frontal la convierte en un modelo único. Al menos, por ahora.

Diseño sacrificado
Bastante gruesa, cuadriculada y con un orificio frontal que no ayuda demasiado a ensalzar la faceta estética. Así es a primera vista la S1000pj, que pese a su denominación dentro de la estilizada clase Coolpix S de Nikon, poco tiene que ver con el resto de sus compañeras.

Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como era de esperar, todo en esta cámara queda supeditado a su función estrella: el proyector. La zona superior, por ejemplo, aparece ocupada por una barra deslizante que permite ajustar de forma manual el enfoque de las proyecciones.

Además, en esta misma zona también se encuentra el botón que permite desactivar las funciones fotográficas de la cámara para convertirla en un pequeño proyector de bolsillo.

En cuanto a las prestaciones más tradicionales, lógicamente quedan relegadas a un segundo plano. Aun así, no está de más recordar que nos encontramos ante una compacta de 12 megapíxeles, armada con un interesante zoom equivalente a 28-140 milímetros y una pantalla LCD de 2,7 pulgadas.

Es de agradecer, por cierto, que pese a este diseño configurado en torno al proyector, el objetivo siga disponiendo de un mando de control bastante manejable.

Proyectando
Aunque hemos de reconocer que no albergamos muchas esperanzas sobre las bondades del pequeño proyector de la S1000pj, una vez visto su funcionamiento no cabe sino reforzar las pobres expectativas depositadas en este nuevo invento.

Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los datos oficiales tampoco estaban nada mal. Con una distancia de proyección de entre 26 centímetros y 2 metros, la S1000pj es capaz de generar una imagen de hasta 40 pulgadas de diagonal.

Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Al menos en teoría, porque según pudimos comprobar, incluso en un entorno especialmente diseñado para ello -caja oscura y pantalla de proyección blanca- la potencia del proyector hacía que las imágenes mostradas ya dejaran bastante que desear a poco más de medio metro de distancia.

Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si optamos por unas condiciones más improvisadas, a no ser que se trate de imágenes realmente contrastadas o que proyectemos a muy poca distancia, la visibilidad es casi nula.

Un capricho
Salvando las distancias, la S1000pj nos recuerda a aquellas primeras cámaras dotadas de una pantalla táctil: más caras y abultadas que el resto y con unas ventajas bastante cuestionables.

En este caso, ocurre algo parecido. La idea no es mala, y de hecho, nos consta que ha despertado bastante interés. Poder improvisar un pase de fotografías en cualquier lugar es, con el permiso de los álbumes on-line y de las pantallas de televisión, una forma bastante original y sencilla de compartir nuestro arte fotográfico.

Nikon Coolpix S1000pj
Nikon Coolpix S1000pj
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El problema es que, al menos por lo que hemos podido ver hasta ahora, la ejecución de esta interesante teoría no llega a los mínimos necesarios. Habrá que darle una segunda oportunidad a la S1000pj por si el origen del problema fueron los nervios del estreno o la regulación de la potencia del proyector. Demasiadas manos con demasiada prisa tocando una sola cámara.

En cualquier caso, a la espera de esa segunda vuelta, no parece que -salvo para caprichosos que quieran ser los primeros en tener lo último- los casi 400 euros que cuesta la cámara estén justificados.

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