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Prueba de producto
Nikon 1 J5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nikon 1 J5: análisis

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SEP 2015

Cuatro años después de lanzar su sistema sin espejo, las Nikon siguen buscando su espacio en el mercado. El sensor de una pulgada que triunfa entre las compactas sigue sin convencer a muchos a la hora de hablar de ópticas intercambiables, y pese a que el tirón de la marca es evidente, la presencia de estos modelos en escaparates y en las manos de los usuarios es bastante tímida. Al menos en España.

Nikon 1 J5
Nikon 1 J5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El último giro de guion en este intento por seducir al fotógrafo que quiere una cámara pequeña o un complemento para su réflex es la Nikon 1 J5. Un captor de 20 megapíxeles, un tamaño muy comedido y sobre todo un diseño más atractivo y con guiños retro son la carta de presentación de una cámara con una misión muy complicada por delante: convencernos de que, ahora sí, las Nikon 1 ya tienen una hoja de ruta clara.

Diseño retro

La J5 es bonita, eso salta a la vista. De hecho, un rápido vistazo al archivo de cámaras de esta serie nikonista permite comprobar que estamos ante la más atractiva de la familia. Pequeña, resultona y con aires clásicos. Si se trata de seducir al usuario por los ojos, está claro que esa batalla está ganada.

Suficientemente pequeña como para que nos planteemos llevarla en el bolsillo (dependerá del bolsillo que gastemos, claro), entre las manos juega bien la baza del equilibrio entre peso y consistencia. Es ligera, pero no da la sensación de que se nos vaya a desmontar si la sujetamos con demasiada fuerza.

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Pequeña y ligera

Con un diseño retro y con diales de control y modos en su parte superior, la J5 es muy compacta y resultona

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Nikon 1 J5
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikon 1 J5
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikon 1 J5
Álvaro Méndez (Quesabesde)

El zoom 10-30 mm f3.5-5.6 (equivalente a 27-80 milímetros, aproximadamente) retráctil y motorizado que acompaña de serie a la J5 también ayuda a la hora de mantener las dimensiones bajo control. No es nuevo, pero sí parece encajar especialmente bien en el cuerpo de esta cámara.

Igual que ya ocurría en modelos anteriores, a diferencia de otros objetivos de tamaño comedido aquí no hace falta desplegarlo antes de trabajar, puesto que al encender la cámara con el interruptor principal la óptica también se pone en marcha. En cierto modo la J5 (como otros modelos de la serie 1) funciona como una compacta al uso. Para lo bueno y para lo malo.

Por cierto, tal vez por falta de espacio –cuesta creer- o por reivindicar esa miniaturización de la cámara, la J5 utiliza tarjetas microSD en lugar de las tradicionales SD.

Pantalla para selfies, cómo no

Dotada de una empuñadura mínima, lo cierto es que el agarre es bastante cómodo, incluso cuando trabajamos con una mano. La palanca de encendido es muy práctica y permite poner en marcha la cámara con un solo toque y de forma bastante intuitiva.

No podemos decir lo mismo de los menús. Llevamos años repitiendo que la interfaz de las compactas de Nikon se ha quedado un poco desfasada, así que las Nikon 1 –que comparten menús con estas- serían un buen campo de pruebas para empezar a cambiarlos. O mejor aún, bastaría con adaptar el menú usado en sus réflex, que curiosamente es mucho más atractivo y sencillo de usar.

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Nikon 1 J5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La pantalla táctil de 3 pulgadas gana movilidad para inclinarse hasta 180 grados y apuntarse a la moda de los autorretratos

Tal vez como homenaje a ese clasicismo que destilan sus líneas de diseño, la J5 luce un dial de modos en la parte superior que –somos así de clásicos- facilita bastante el manejo. El resto de ajustes quedan en manos de otro dial -que integra el botón para la grabación de vídeo- y de una rueda trasera.

La pantalla táctil de 3 pulgadas ya estaba presente en modelos anteriores, pero ahora gana movilidad para inclinarse hasta 180 grados y apuntarse a la moda de los autorretratos. Como siempre, este monitor táctil nos ha parecido especialmente útil no para controlar los ajustes, sino para seleccionar la zona de enfoque.

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Enfoque

El monitor táctil facilita la selección de la zona de enfoque en una cámara cuyo mecanismo automático es ágil y preciso

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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikon 1 J5
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikon 1 J5
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikon 1 J5
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un mecanismo que, por cierto, funciona muy bien gracias a la combinación de un sistema por contraste con píxeles dedicados al enfoque por diferencia de fase que ofrece un total de más de 170 puntos. Pero más allá de la teoría y las cifras, lo que importa realmente es su rendimiento, velocidad y precisión en una cámara que precisamente hace de la agilidad uno de sus mejores argumentos.

En ese sentido, ninguna queja. Incluso cuando no hay mucha luz el sistema de enfoque funciona sin problemas y es capaz de dar con un punto rápidamente. Hablando de poca luz, la J5 cuenta con un flash integrado pero no dispone de zapata para usar unidades externas. Tampoco ofrece -por tanto- la posibilidad de usar un visor electrónico opcional.

20 megapíxeles y (casi) 4K

Fiel al tamaño de sensor de este sistema, la J5 incorpora un nuevo CMOS de formato CX (esta es la denominación de Nikon para los captores de una pulgada) con una resolución de 20 millones de píxeles. Dos cifras que nos llevan a pensar en los sensores usados en cada vez más compactas de Sony, Canon y Panasonic. En el terreno de las cámaras de óptica intercambiable, sin embargo, la exclusiva sigue siendo de Nikon.

Tal y como puede apreciarse en la galería de muestras publicadas, el rendimiento es el esperado en las cámaras dotadas de este tipo de sensor. Tras varios años tocando modelos con sensores de este tamaño y resolución, no cabe esperar sorpresas: buen nivel de detalle y color, ruido controlado hasta 1.600 ISO, rango dinámico correcto pero un poco justo en las luces altas… En definitiva, un buen equilibrio entre resultados y tamaño.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Nikon 1 J5 y un objetivo 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR PD-Zoom

El rendimiento es el esperado en las cámaras dotadas de este tipo de sensor, con un buen equilibrio entre resultados y tamaño

La pregunta, claro, es si los mismos criterios que usamos para hablar de una compacta dotada de este captor sirven también para un modelo de óptica intercambiable o si aquí el nivel de exigencia debería ser más alto.

Además del ligero aumento de la resolución de 18 a 20 megapíxeles respecto a la J4, la sensibilidad también sube un peldaño para llegar a 12.800 ISO. El ajuste más bajo, por su parte, se mantiene en 160 ISO.

Respecto a la velocidad de disparo, que no sea algo nuevo no significa que esos 60 fotogramas por segundo con el enfoque fijo o esos 20 con el continuo no sean realmente impresionantes. ¿Una cámara para la fotografía de acción? En realidad, más bien una cámara para que no se nos escape nada, aunque como pasa siempre con estas ráfagas estratosféricas su uso es bastante más limitado que lo que cabría pensar a priori.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Nikon 1 J5 y un objetivo 1 Nikkor 10-30 mm f3.5-5.6 VR PD-Zoom

Muy rápida y ágil, cuenta con un sistema electrónico de obturación que alcanza 1/16.000 de segundo

Dicho de forma sencilla: por mucho que nos entusiasmemos al principio con sus posibilidades o con los efectos de las fotos en movimiento (otro clásico de las Nikon 1) es posible que a los pocos días nos olvidemos de estas funciones y solo recurramos a ellas en contadas ocasiones. Sí, nos pasa exactamente lo mismo que con las nuevas funciones de foto 4K de Panasonic, por poner otro ejemplo.

Pero lo que en realidad importa es que estamos ante una cámara muy rápida y ágil que, además, cuenta con un sistema de obturación electrónico que alcanza una velocidad de 1/16.000 de segundo.

En el terreno del vídeo, como ya hemos adelantado, aunque la grabación 4K es el titular, los 15 fotogramas por segundo obligan a poner unas cuantas comillas y cuestionar su utilidad real para quienes quieran grabar vídeo con alguna pretensión. A cambio, eso sí, la pequeña J5 ofrece grabación Full HD a 60p con resultados decentes y secuencias a cámara lenta a 120 fotogramas por segundo con resolución de 720 líneas.

Bonita y rápida, pero…

¿Nos gusta la Nikon 1 J5? La verdad es que sí. La hemos estado probando de viaje durante unos días y ha cumplido con lo que esperábamos de ella: es rápida y la calidad de imagen es decente si tenemos en cuenta su diseño compacto y el tamaño de su captor, y sobre todo es pequeña y no da pereza llevarla siempre encima.

El vídeo 4K con 15 fotogramas por segundo no aporta demasiado más allá del titular, pero quienes necesiten grabar de forma puntual alguna secuencia de vídeo –nada con intenciones serias- no tendrán mayor problema. La agilidad general en el disparo y el funcionamiento así como las interminables ráfagas vuelven a ser dos de sus mejores argumentos.

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Nikon 1 J5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Nikon 1 J5 montada en un trípode Vanguard VEO 204AB.

Pese al innegable atractivo de la J5, las Nikon 1 tendrán que seguir buscando su espacio frente a opciones mucho más competitivas

El problema es que eso ya lo teníamos hace cuatro años con las primeras Nikon 1, con lo que no es una gran novedad. Y eso que las cosas ya se han moderado desde el primer precio oficial anunciado y los algo más de 500 euros por los que puede encontrarse ahora mismo obligan a mirarla con algo más de cariño.

No obstante, por ese precio podemos encontrar compactas y cámaras de óptica intercambiable muy buenas que, tal vez sin ser tan bonitas o rápidas, sí responderán mejor a quienes busquen calidad de imagen o prestaciones avanzadas. Un ejemplo: la veterana Sony A6000 cuesta aproximadamente –solo el cuerpo, cierto- ese dinero.

Así que sin perder de vista lo bueno de esta J5 y su innegable atractivo, mucho nos tememos que las Nikon 1 tendrán que seguir buscando su espacio en un mercado con opciones mucho más competitivas. Eso sí, si el presupuesto nos da igual, la hoja de especificaciones no nos quita el sueño y simplemente queremos una cámara pequeña, bonita, rápida y diferente –no se ve mucha gente ahí fuera con una de estas al cuello-, igual resulta que la Nikon 1 J5 es justo lo que andábamos buscando.

El trípode que aparece fotografiado en este artículo es un Vanguard VEO 204AB y ha sido cedido como parte de un acuerdo publicitario entre Vanguard y Quesabesde.

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