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Prueba de producto
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Nikkor 58 mm f1.4 G: análisis

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ENE 2014

Anunciado por Nikon como el continuador de su prestigiosa saga de objetivos luminosos para escenas nocturnas, los piropos hacia el nuevo 58 mm f1.4 lo sitúan como una de las piezas más codiciadas del momento por los usuarios de la firma. Esas elevadas expectativas han despertado también nuestra curiosidad, así que, armados con una exigente D800, hemos decidido ponerlo a prueba. El resultado es un tanto agridulce, y es que el precio a pagar por su impecable desenfoque y luminosidad va más allá de los 1.500 euros que cuesta.

Durante 20 años el Noct-Nikkor 58 mm f1.2 fue el objetivo más luminoso de Nikon. También uno de los más respetados por su rendimiento, contraste y nitidez. Descatalogado en 1997, la firma japonesa ha rescatado el espíritu de esta preciada pieza –cara y difícil de encontrar- con un renovado 58 mm f1.4 que promete acercar al mundo digital la filosofía de su predecesor.

Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con un precio que ronda los 1.500 euros, de entrada el excelente 50 mm f1.4, que cuesta casi cuatro veces menos, se nos antoja como el principal problema de este nuevo Nikkor. ¿Son tan diferentes como para justificar ese sobreprecio? ¿Qué tiene de especial este 58 milímetros para autoproclamarse heredero del mítico Noct-Nikkor?

Para comprobarlo, nada mejor que una D800 y su exigente CMOS de formato completo y 36 megapíxeles.

Una pareja bien avenida

Una vez ensamblados, el conjunto formado por cámara y objetivo queda equilibrado tanto visual como ergonómicamente merced a las medidas (85 x 70 milímetros) y el peso (385 gramos) de este Nikkor.

Su construcción sigue la línea habitual de la firma, con plásticos de calidad y letras doradas. La bayoneta metálica tiene muy buen aspecto, y es un placer accionar la palanca del diafragma para ver cómo sus 9 palas forman un orificio redondeado. Sobre el barrilete, una ventanita muestra la distancia de enfoque con unas pequeñas marcas en el valor de f16 para la visualización de la profundidad de campo correspondiente.

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Buena construcción

Plásticos de calidad, bayoneta metálica, un aro de enfoque con un buen tacto, una ventanita con la distancia de enfoque... Los detalles en este Nikkor están bien cuidados

nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)

En un lateral, un interruptor plano bien integrado permite elegir entre los modos de enfoque manual y automático, con la posibilidad en este último caso de corregirlo a mano. Serigrafiados en el objetivo están gran parte de los datos relativos a su construcción: el uso de un recubrimiento de nanocristales en las lentes para evitar reflejos, el motor de enfoque SWM y la presencia de dos lentes especiales (de un total de 9 distribuidas en 6 grupos) dentro del esquema óptico de este objetivo fabricado en Japón.

La rosca para filtros es de 72 milímetros, y el aro de enfoque, de goma estriada en su exterior, tiene un buen tacto y no presenta holguras. En el modo manual tan sólo necesitamos un cuarto de vuelta para ir desde la mínima distancia de enfoque de 58 centímetros hasta el infinito.

nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sorprende lo hundida que está la primera lente, cumpliendo la parte interior del barrilete las funciones propias de un parasol

Visto de frente, sorprende lo hundida que está la primera lente, cumpliendo de este modo la parte interior del barrilete las funciones propias de un parasol. Este último, que se entrega de serie con el objetivo, es de pétalos y su acabado interior es liso, siendo así posible montarlo de forma invertida para facilitar su transporte.

La tapa frontal es la habitual en los objetivos de la marca, con generosos pulsadores que se pueden accionar tanto lateral como frontalmente.

Buen enfoque (pero cuidado al reencuadrar)

El enfoque automático hace gala de un rendimiento casi perfecto, incluso en condiciones de muy poca luz. Tan sólo al disparar con la máxima apertura de diafragma tendremos algunos problemas para atinar el foco si no ponemos el punto de enfoque del visor justo encima de la zona de interés, ya que los errores de paralaje nos jugarán malas pasadas. Si trabajamos a f1.4, aquí no vale enfocar y luego reencuadrar.

Aunque hemos obtenido imágenes nítidas a 1/30 de segundo sujetando la cámara a pulso, al utilizar velocidades inferiores el porcentaje de fotos trepidadas aumenta mucho, ya que este Nikkor no incorpora ningún mecanismo de estabilización. Para asegurar un mínimo de nitidez al disparar a mano, es buena idea no bajar de 1/60 de segundo o bien utilizar un trípode o monopié.

Revisando con lupa

El viñeteo está muy bien controlado, e incluso a f1.4 pasa bastante desapercibido. A partir de f2.8 y hasta f16 (el diafragma más cerrado), no se aprecia oscurecimiento en las esquinas.

La deformación en forma de barrilete es ligeramente más pronunciada de lo que nos hubiera gustado, pero incluso en las tomas más comprometidas es fácil corregirla a posteriori durante la edición. La difracción se intuye a partir de f11, pero incluso a f16 está muy bien controlada y las imágenes tomadas con ese diafragma apenas acusan su incidencia y son totalmente aprovechables.

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Con la D800

El conjunto formado por el objetivo y el buque insignia nikonista queda equilibrado tanto visual como ergonómicamente

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Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)
nikkor 58 mm f1.4 g af-s
Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es al revisar los resultados en cuanto a resolución cuando nos hemos encontrado con objeciones importantes. Y es que a f1.4 ésta resulta pobre tanto en el centro como en las esquinas de la imagen, y está acompañada por visibles aberraciones cromáticas en los extremos.

A f2 la resolución en el centro empieza a ser correcta, aunque en las esquinas sigue siendo blanda hasta f4. Si hubiera que elegir un único diafragma de este Nikkor tan sólo por calidad de imagen, nos quedaríamos con un f8 o tal vez un f11, valores en los que este objetivo puede presumir de una altísima calidad y una total homogeneidad de resultados entre el centro y la esquina del fotograma.

Muestras: viñeteo
Fotografías realizadas con una Nikon D800 y un objetivo Nikkor 58 mm f1.4 G utilizando diversas aperturas de diafragma
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g utilizando diversas aperturas de diafragma

Una importante objeción: a f1.4 la resolución resulta pobre tanto en el centro como en las esquinas de la imagen, y está acompañada por aberraciones cromáticas en los extremos

Es éste un curioso comportamiento, ya que hay una regla no escrita según la cual el mejor diafragma en la mayoría de objetivos se obtiene al cerrar dos o tres pasos a partir del valor mínimo, y en este caso ese punto óptimo correspondería a f2.8 o f4. Cabe suponer que este rendimiento se debe a que se ha optado por priorizar otros aspectos del objetivo –bokeh y comportamiento nocturno, principalmente- frente a valores más clásicos.

Algo que puede resultar coherente con esa herencia del Noct-Nikkor, pero que no deja de ser un tanto desconcertante al recordar el precio de este objetivo. En cualquier caso, se trata de un detalle fundamental que tendrán que tener en cuenta los interesados en hacerse con él.

Muestras: Nikkor 58 mm f1.4 G
Fotografías realizadas con una Nikon D800 y un objetivo Nikkor 58 mm f1.4 G
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g

Las capturas nocturnas hechas con trípode y utilizando diafragmas medios son de una calidad pasmosa

El tratamiento antirreflejos de este objetivo es muy efectivo, y cuesta encontrar alguna imagen con artefactos extraños causados por luces intensas. Esto también ayuda a la hora de reproducir fielmente las fuentes de luz en fotos nocturnas –como un grupo de farolas en la calle-, que mantienen su forma aun en las esquinas del fotograma.

Unas credenciales realmente tentadoras para los aficionados a inmortalizar los cielos estrellados, que tienen en este Nikkor a un serio candidato para formar parte de su arsenal. El coma sagital, una de las aberraciones más problemáticas para este tipo de fotografía, también está aquí perfectamente controlado.

Muestras: Nikkor 58 mm f1.4 G
Fotografías realizadas con una Nikon D800 y un objetivo Nikkor 58 mm f1.4 G. Imágenes tomadas en RAW y procesadas con Adobe Lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con una nikon d800 y un objetivo nikkor 58 mm f1.4 g. imágenes tomadas en raw y procesadas con adobe lightroom

Los desenfoques son muy bellos, con transiciones de color muy suaves y sin formas extrañas en las altas luces

En cuanto a los retratos y las tomas de proximidad en general, el problema estriba en que si disparamos a f1.4 por falta de luz o porque queremos desenfocar el fondo, nos vamos a encontrar con imágenes poco nítidas en todo el fotograma y con aberraciones cromáticas. Al menos si -como en nuestro caso- trabajamos con un sensor tan exigente como el de la D800. En imágenes en las que el motivo no está cercano a la cámara, este efecto pasa más desapercibido.

La buena noticia es que las capturas nocturnas hechas con trípode y utilizando diafragmas medios son de una calidad pasmosa por la fidelidad de los detalles, el color y la ausencia de artefactos en las altas luces.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Nikon D800 y un objetivo Nikkor 58 mm f1.4 G

También es muy notable el comportamiento en aquellas imágenes en las que se busca tenerlo todo enfocado, como por ejemplo al disparar a f11 o f16 en una foto de paisaje. Por otro lado, los desenfoques que genera este Nikkor son muy bellos, con transiciones de color suaves y sin formas extrañas en las altas luces.

Incluso podemos apreciar claramente en algunas imágenes los distintos grados de desenfoque a medida que cambiamos la distancia respecto al plano de enfoque, como si hubiéramos hecho una edición selectiva por planos con el desenfoque gaussiano del programa de edición.

El precio a pagar

El nuevo Nikkor 58 mm f1.4 es una pieza cara y muy especializada. Dos ideas que hay que tener bien claras antes de acercarse a él si no queremos llevarnos un chasco. De hecho, los resultados obtenidos al trabajar con las máximas aperturas nos han dejado descolocados, teniendo en cuenta que –como decíamos- hablamos de una pieza que cuesta cuatro veces más que el básico 50 mm f1.4 de la casa.

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Nikkor 58 mm f1.4 G AF-S
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

Los amantes de la fotografía nocturna pueden asumir los 1.500 euros que cuesta. Para el resto, los asequibles objetivos de 50 milímetros de toda la vida son una opción mejor

Pero ocurre que son ópticas totalmente distintas. Sólo así cabe entender el planteamiento de este luminoso objetivo de 58 milímetros diseñado para ofrecer el mejor desenfoque que hemos visto hasta ahora y un comportamiento sin competencia en paisajes nocturnos.

¿Son suficientes estos dos argumentos para justificar el precio y las altas expectativas despertadas? No parece fácil, pero seguro que los fotógrafos especializados en este área están dispuestos a asumir la factura. Para el resto, los 50 milímetros de toda la vida (incluido el asequible modelo de f1.8) siguen siendo mejor opción.

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