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LA ELECCIóN DE LA óPTICA

Objetivos: claves para acertar en la compra

 
11
AGO 2005

Una vez concluida la ardua tarea de elegir qué cámara comprar, aquellos que se decidan por los equipos réflex se encontrarán con nuevos inconvenientes en forma de duda; concretamente, sobre la elección de la óptica. Y es que si elegir el cuerpo es ya de por sí difícil, adentrarse en el espinoso mundo de los objetivos es, cuando menos, una cuestión muy delicada.

Hablar de objetivos es hablar de la esencia misma de la fotografía. El objetivo es el encargado de guiar la luz hasta el sensor para generar una imagen. Dicho de otro modo, es el responsable de llevar al píxel lo que ve nuestro ojo. No en vano, el eslogan de una conocida marca fotográfica ha sido durante muchos años "La diferencia está en la óptica".

Buscando el equilibrio
No es fácil elegir un objetivo. Primero, porque la mayoría de aficionados no sabe lo que quiere. Además, de los pocos que tienen las cosas más o menos claras, un alto porcentaje ven limitadas sus posibilidades al haber invertido gran parte de su capital en el cuerpo de la cámara.

Éste es, quizás, el primer error en el proceso de compra de una réflex. Pensar que lo más importante es el cuerpo es una falacia, o al menos es un error en un gran número de ocasiones. El secreto, como siempre, es analizar nuestras necesidades y ser conscientes de las posibilidades de que disponemos.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

De este modo, nos haremos con el equipo que mejor se adapte a nuestras posibilidades, renunciando a determinadas características de la cámara en pro de un conjunto más equilibrado.

Debido a la complejidad de su diseño y fabricación, el precio de los objetivos aumenta en función de su luminosidad, principalmente, aunque también interviene la focal -algunos rangos son muy difíciles de lograr manteniendo la calidad- u otros elementos adicionales, como el autofoco o el estabilizador.

¿Sabemos lo que queremos?
A la hora de la elección, un primer paso consiste en saber qué es lo que queremos, sobre todo en lo tocante a las focales. No es lo mismo un fotógrafo paisajista que el que retrata a su hijo jugando al fútbol, o aquel que va a hacer fotos bajo el agua. Cada cual debe examinarse a sí mismo y averiguar qué focal, focales o rango de ellas son las más adecuadas.

Además, se ha de valorar la importancia de la luminosidad, de la calidad general de la lente y de esos elementos adicionales ya mencionados.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Sin embargo, no es conveniente tomarse como una verdad absoluta la idea de que a más luminosidad, mejor lente. Aunque la regla general parece indicarlo, cada fotógrafo debe anteponer sus necesidades a esta aseveración.

Por ejemplo, a un fotógrafo de surf que hace fotos a pleno sol, poco le importa que su teleobjetivo sea f2.8 o f5.6, si la luz de día en la playa le va permitir tirar a velocidades rápidas, incluso a f11. Este tipo de fotógrafo tendrá que pensar en otras características, como la rapidez del foco o la nitidez.

Una focal para cada fotógrafo
Para hacernos rápidamente una idea de las necesidades de cada fotógrafo, a un gráfico de paisajes se le podría aconsejar un angular; a un fotógrafo de "vacaciones y cumpleaños", un objetivo estándar o normal, y a uno de deportes, un teleobjetivo.

15 mm
15 mm
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
50 mm
50 mm
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
200 mm
200 mm
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Para un usuario aficionado, lo habitual es buscar zooms en detrimento de focales fijas, de más calidad pero menor versatilidad, de tal forma que queden cubiertas gran parte de sus necesidades sin tener que recurrir a múltiples objetivos. Los zooms cubren un variado abanico de focales, y los hay tanto de elevado precio -elevadísimo, incluso- como relativamente baratos.

Los objetivos angulares se utilizan cuando se busca cubrir un gran arco de escena. Están especialmente indicados para tomar fotografías de paisajes o cuando el espacio de maniobra es mínimo; por ejemplo, en el interior de un coche.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Su principal desventaja es que suelen presentar aberraciones geométricas que deforman la escena, ofreciendo paredes que "se caen" o cabezas con forma de pepino. Además, el efecto de perspectiva se acentúa, separando ampliamente sujeto y fondo, por lo que se desaconsejan para fotografías con diversos planos de interés.

Los objetivos de rango focal estándar, aproximadamente entre 28 y 80 milímetros, se aproximan a la cobertura del ojo humano, de unos 50 milímetros.

Foto: Núria Aguadé (Quesabesde)

Su principal virtud es que difícilmente ofrecen aberraciones geométricas y presentan la imagen fotografiada de forma muy cercana a la realidad. La oferta de este tipo de lentes es amplísima y su precio varía, especialmente, en función de su luminosidad.

Los teleobjetivos, por su parte, acercan la escena al fotógrafo. Por este motivo, están enfocados a usuarios cuyo blanco fotográfico no está cerca: naturaleza, deportes, escenas de riesgo, etc. El principal problema de los teleobjetivos es que tienden a perder luminosidad rápidamente, por lo que el riesgo de trepidación, al tener que disminuir la velocidad para compensar la falta de diafragma, aumenta de forma considerable.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Los teleobjetivos más baratos también pueden sufrir el denominado efecto barril, que provoca que las fotografías aparezcan como si estuvieran hinchadas.

Los ultrazooms, o zooms de muy amplia gama focal, permiten fotografiar en una gran variedad de situaciones, pudiendo hacer las veces desde angulares hasta teleobjetivos, como los de 18-200 milímetros. Las desventajas de este tipo de lentes son, por un lado, su baja calidad -aunque hay excepciones de elevadísimo precio- y, por otro, su escasa luminosidad.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

No obstante, los ultrazooms suelen ser muy golosos a ojos de los aficionados: por relativamente poco dinero puede obtenerse un objetivo tremendamente versátil, al tiempo que se limita el peso y el cambio de lentes y, con ello, las temibles motas de polvo en el sensor de las réflex digitales.

Aditamentos a considerar
También habrá que tener presente los elementos adicionales ajenos a la calidad óptica pura y dura del objetivo. Así, por ejemplo, el estabilizador óptico esta altamente recomendado para aquellos objetivos de focales largas o para personas que vayan a utilizar la cámara en situaciones de luz escasa, como en interiores y sin flash.

El enfoque por ultrasonidos -mas rápido, preciso y silencioso que el mecánico- está especialmente recomendado para la fotografía de acción: naturaleza, deportes... En este tipo de situaciones, el sujeto a retratar se mueve a una velocidad especialmente elevada.

La posibilidad, por último, de enfocar a corta distancia con el enfoque macro es especialmente valorada por los fotógrafos de naturaleza que buscan capturar el mundo más diminuto. Aunque hacer macro de vez en cuando es altamente agradecido, el fotógrafo deberá determinar si merece la pena pagar ese extra en función del número de veces que lo vaya a utilizar.

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