Opinión

La batalla del RAW (Parte I)

 
10
JUN 2005

Hace más o menos un mes saltó el escándalo y QUESABESDE.COM lo recogió inmediatamente: Adobe acusaba a Nikon de cifrar sus archivos RAW y Nikon se defendía argumentando que eran accesibles como siempre a través de su software para programadores.

Muy bien, pero... ¿nos afecta todo esto a los fotógrafos normales? ¿Tenemos que escandalizarnos, o es una tormenta en un vaso de agua? Algunas de las claves, en las líneas que siguen.

A primera vista, puede parecer que ésta es una discusión puramente técnica que a los fotógrafos de a pie nos deja fríos. La mayoría ni siquiera entendemos de qué narices están discutiendo.

Este pequeño incidente es la minúscula punta de un iceberg enorme, capaz de hundir unos cuantos transatlánticos

Y esta aproximación es correcta, en parte, porque este conflicto no afecta directamente más que a unos pocos profesionales que usan unas determinadas cámaras (Nikon D2X y D2Hs) y un determinado software (Adobe Camera Raw en Photoshop), en el cual el balance de blancos que determinó la cámara no está disponible y se tiene que seleccionar de forma manual.

Algo que precisamente muchos de estos profesionales ya hacían, porque ésa era una de las ventajas básicas de trabajar en RAW: poder cambiar con precisión el balance de blancos. En realidad, de entre estos profesionales sólo afecta a aquellos que hagan conversiones en bloque manteniendo el balance de blancos de la cámara. Práctica poco frecuente, la verdad, porque si lo vas a mantener en bloque, casi que puedes trabajar en JPEG...

¿Y eso es todo? ¿Tanto ruido para tan pocas nueces? Pues no, porque este pequeño incidente es simplemente la minúscula punta de un iceberg enorme, capaz de hundir unos cuantos transatlánticos.

Si nos sumergimos bajo el agua, veremos que bajo esa pequeña apariencia el iceberg esconde una segunda capa: la batalla entre dos grandes empresas, Nikon y Adobe, por quedarse con una presa, nuestro dinero. La imagen es como la del chiste en que el paciente coge por las partes blandas al dentista que está a punto de intervenirle y le dice entre dientes: ¿Verdad que no vamos a hacernos daño...?

Nikon querría que compráramos el Capture en vez del Photoshop, y empieza a poner pequeñas trabas a Adobe. Ésta contraataca muy hábilmente levantando a toda la comunidad fotográfica en manifestación a las puertas de Nikon.

Ésta no es sino la primera batalla del choque entre las marcas fabricantes de cámaras y las empresas de software de imagen

Entre otras cosas, es interesante ver cómo se han puesto cara a cara dos estrategias opuestas: la de la más japonesa de las marcas japonesas, marcada por el orgullo de empresa y la opacidad, frente a la de la más estadounidense de las empresas estadounidenses, basada en el conocimiento exhaustivo del cliente (nosotros) y el prestigio de sus directivos y creadores (Thomas Knoll, por ejemplo).

A ver quién es más fuerte. De momento, la cosa no ha pasado de un leve apretón en la entrepierna y un par de movimientos con la jeringuilla de la anestesia. Y muy probablemente no pasará de aquí, porque las dos se pueden hacer mucho, pero que mucho daño. ¿Comprarías Photoshop si no diera cobertura a las cámaras Nikon? ¿Y comprarías una Nikon si no pudieras utilizar Photoshop con las fotos? Mal asunto...

Si nos sumergimos un poco más, veremos que ésta no es sino la primera batalla de una confrontación que todavía no ha empezado realmente, pero que se empieza a oler en el ambiente: el choque entre las marcas fabricantes de cámaras y las empresas de software de imagen.

Al parecer, la nueva legislación sobre patentes aplicable al software en los Estados Unidos, la DMCA (Digital Millennium Copyright Act), puede provocar que "descifrados" que ahora son tolerados puedan ser objeto de demanda judicial. Y eso, en aquel país, significa millones de dólares. Es una nueva arma para los fabricantes y un riesgo importantísimo para las empresas creadoras de software.

La fotografía digital está formada por estos dos sectores condenados a entenderse, que lucharán entre sí por cada céntimo de nuestros bolsillos

Evidentemente, las marcas de cámaras podrían pedir un canon económico a las empresas de software, y éstas lo solucionarían pagando, pero esto implica también mucho dinero por el que pelearse.

La fotografía digital está formada por estos dos sectores que están condenados a entenderse, pero antes de hacerlo lucharán entre sí por cada céntimo de nuestros bolsillos. En cualquier caso, es una guerra de la cual sólo hemos visto el comienzo.

Si profundizamos todavía más, obtendremos una nueva perspectiva: la del problema del formato RAW, o mejor dicho, "los formatos" RAW. Después de unos años de tanteo y gracias al rápido desarrollo y la espectacular mejora de los programas de conversión de ficheros RAW (Nikon Capture, Canon Digital Photo Professional, Adobe Camera Raw, Capture One, RawShooter essentials, etc.), ha quedado claro que cualquier fotógrafo que aspire a la máxima calidad debe trabajar sobre este formato.

Pero el hecho es que cada marca -y casi cada cámara- tiene un formato RAW diferente. En la actualidad, hay activos más de cien, con los predecibles problemas de compatibilidad y duplicidad interminable de software.

Artículo de opinión dividido en 2 partes:
- Parte I
- Parte II

Albert Sierra es el editor de la web Foto Imagen Digital, centrada en pruebas de cámaras digitales de gama alta y objetivos para réflex digitales.

La columna de opinión "El bisturí" se publica sin una periodicidad predeterminada.

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