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PERSPECTIVA HISTóRICA

Contax: crónica de una muerte anunciada

 
13
ABR 2005

Los fríos números del mercado no entienden de historia ni de grandes mitos. Cuando las cuentas no salen es hora de bajar la persiana y dedicarse a otra cosa. Así lo ha entendido Kyocera, y tras varios avisos ha decidido poner el punto final a la dilatada carrera de Contax en el mercado fotográfico. Casi 150 años construyendo lentes y 70 años firmando algunas de las cámaras más míticas de la historia no han bastado para soportar el envite de los nuevos ritmos de la fotografía digital.

Cuando la maquinaria de Contax cese definitivamente su actividad el próximo mes de diciembre se cerrará uno de los capítulos más importantes en la historia de la fotografía. Uno de esos nombres que a lo largo de años de incuestionable calidad ha logrado situarse en ese olimpo reservado a muy pocas marcas.

La caída desde esa cumbre ha sido lenta pero imparable. La dinámica en la que la marca había entrado durante los últimos años ya dejaba entrever que la adaptación a las nuevas formas impuestas por la fotografía digital no acababa de cuajar.

Ya no bastaba con hacer buenas cámaras. Modelos escasos, precios y diseños muy elitistas... En efecto, Contax no estaba en su ambiente en este nuevo mercado plagado de novedades y megapíxeles. El fiasco de la réflex N Digital -llamada a ser histórica y olvidada antes de llegar- convertían a la magnífica 645 de formato medio en el único bastión de la marca en el escaparate actual.

Contax N Digital
Contax N Digital

Ni el soporte de Kyocera, un gigante de la electrónica japonesa, ha conseguido mantener a flote Contax. Así que ha llegado el momento de empezar a escribir el obituario para esta muerte anunciada. Y nada mejor que su historia para situar a Contax en el lugar que merece.

Lentes y cámaras
En 1846, Carl Zeiss, con tan sólo 30 años, inicia la producción de cristales de ampliación y microscopios en la ciudad alemana de Jena. Se trata de una sencilla empresa de tan sólo 20 empleados, pero que en poco tiempo consigue hacerse con un nombre en el sector gracias también a las aportaciones de Ernst Abbe y Otto Schott.

Carl Zeiss
Carl Zeiss

Habrá que esperar más de 80 años para que lleguen los primeros modelos de cámaras. Tiempo más que suficiente para que la marca desarrolle con la firma Zeiss importantes avances en la industria óptica. Los elementos de fluorita, las lentes apocromáticas o los conocidos y aún vigentes objetivos Tessar o Planar datan de esta época.

En 1926, Zeiss adquiere cuatro pequeñas empresas dedicadas a la fabricación de cámaras (Ikon, Contessa-Nettel, Ernemann y Goertz) para formar la compañía Zeiss Ikon AG. No sólo se trataba de dedicarse a la fabricación de cámaras, sino de convertirse en la competencia de Leica, que sólo una año antes, en 1925, había revolucionado la fotografía con la primera cámara de 35 mm de la historia.

Nace Contax
El resultado de esta fusión ve la luz en 1932 con la aparición de la Contax I, la primera cámara de la nueva marca. No es éste el único modelo producido por la compañía Zeiss Ikon, pero la denominación quedará reservada para las mejores cámaras de la marca.

Cuatro años después toma el relevo la Contax II, que incorpora en un mismo dispositivo integrado el telémetro y el visor, que hasta entonces eran elementos separados en la cámara. Después llega el turno de la Contax III, que como principal novedad incluye un sistema integrado para medir la cantidad de luz de la toma.

Paralelamente al desarrollo de estos modelos de visor directo, los técnicos de la compañía ya trabajan en un nuevo concepto de cámara que desembocará en la Contax S, la primera cámara réflex de la historia.

Pero para entonces el mundo había cambiado y Zeiss había vivido muy de cerca la Segunda Guerra Mundial. El centro de producción de Desden es bombardeado por los Aliados, que también ocuparán las fábricas de Jena una vez concluida la contienda.

Contax S
Contax S

Como Alemania, la compañía queda así dividida en dos sectores: uno bajo control occidental con sede en Sttutgart, que reiniciará su producción en 1950, y otro en el área soviética, que se queda con las instalaciones de Dresden y resucita las factorías de Jena, donde desde 1949 se producirán nuevos modelos con el nombre de Carl Zeiss Jena.

Las reparaciones económicas para los vencedores incluyen gran parte del material de Zeiss que acabará dando lugar a las cámaras Kiev, unas réplicas rusas de modelos y ópticas originales de Zeiss pero de menos coste y calidad más limitada.

Visor directo y SLR
Pese a todo, la Feria de Leipzing de la primavera de 1949 es testigo de la presentación de la primera cámara dotada de un pentaprisma, la citada Contax S. De hecho, durante unos cuantos años este cisma influye también en la líneas de investigación de ambas compañías: mientras que en el oeste se apuesta por los modelos de visor directo, la parte oriental se dedica al desarrollo de las nuevas SLR.

La sucesora, casi idéntica a la S original, opta por dejar bien claro su origen desde el principio y es denominada Contax D (de Dresden). Al otro lado, la Contax IIa sirve para inaugurar la primera edición de Photokina en 1950. Tampoco tardan mucho en recuperar la producción de ópticas para estos modelos, con nombres tan míticos como Biogon o Sonnar en una lista total de 16 objetivos intercambiables para esta montura.

Contarex
Contarex

En 1958, la división occidental también se apunta a las SLR con la Contarex, un modelo realmente profesional, con célula de selenio incluida para la medición de la luz pero que no destacaba precisamente por su estilizado diseño. La Contarex Professional y la Contarex SE (Super Electronic) le seguirían los pasos, sentando las bases de la fotografía réflex moderna tal y como la conocemos hoy en día.

La alianza con Yashica
En los años 60 ya se percibe un primer síntoma que, con las últimas noticias en la mano, puede parecer muy esclarecedor. Los excesivos costes de la producción en Alemania llevan a la compañía a trasladarse a Japón y sellar una alianza con Yashica, una gran compañía nipona dedicada a la electrónica y que tanteaba el sector fotográfico.

El resultado de este matrimonio llega en 1974 con la Contax RTS (Real Time System), que también contó con la colaboración del grupo Porsche en lo tocante al diseño. La cámara supone un auténtico punto de inflexión para el segmento. Su aspecto clásico, la manejabilidad, el obturador electrónico (1/2000 segundos), el motor opcional con una cadencia de 5 fps... una impresionante lista de innovaciones técnicas que sentarían cátedra.

Contax RTS III
Contax RTS III

Durante dos décadas se suceden los modelos basados en este mismo concepto: la RTS II, en 1982, y la RTS III, para inaugurar los años noventa, son dos de los modelos más logrados de Carl Zeiss en este sentido. También de esta época es la 139Q, caracterizada por ser la réflex más pequeña del momento, y una larga lista de modelos como la 137MD, la 159MM... o la ST, una versión más pequeña de las RTS profesionales.

Los avances técnicos se frenan intencionadamente para conmemorar el 60 aniversario de la primera réflex. Nace así la S2, un modelo clásico, totalmente manual y sin concesiones a la electrónica. Mientras, se produce el definitivo movimiento empresarial de la compañía, cuando Yashica pasa a formar parte de Kyocera.

Autofoco
La Contax RX (1993) supone el salto de la marca al mundo del enfoque automático. Presionados por Yashica, que ya disponía de la tecnología necesaria, la compañía presenta un modelo híbrido capaz de trabajar con el enfoque manual de siempre, pero que también incorpora un sistema que proporciona al usuario la información sobre el foco (el fotógrafo, no obstante, aún tiene que girar el anillo de enfoque correspondiente).

Contax RX
Contax RX

Así que mejor esperar a la nueva gama G, encabezada por la Contax G1 (1994), para hablar de autofoco. Se trata de un modelo que resucita el nombre de Contax como marca de cámaras telemétricas de visor directo, pero que también incorpora los últimos avances tecnológicos del momento y supone un golpe de efecto para el mercado, rematado después por la aún vigente y muy bien valorada Contax G2.

Contax G2
Contax G2

En el campo de las SLR, la serie N engendra una nueva gama de réflex dotadas de enfoque automático, para aquellos usuarios que querían adaptarse a los nuevos tiempos sin renunciar a la mítica calidad de las ópticas Carl Zeiss T*. La SLR profesional Contax N1 (2000) es el modelo superior de esta serie.

Contax N1
Contax N1

Y para los que prefieren el estilo tradicional, la Contax Aria, una réflex pequeña heredera del prestigio de las RTS que se ha mantenido hasta nuestros días dentro de la oferta de la marca. Junto a ella, las compactas TVs y T3, de excelente calidad y precios poco populares, completan la gama que ahora va a dejar de fabricarse.

Contax T3
Contax T3
Contax Aria
Contax Aria
Debacle digital
Más traumático ha sido el paso al mundo digital, que ha hecho sucumbir -según parece- a una empresa que hasta ahora se había desenvuelto con elegancia por lo más alto del sector. La TVs Digital fue la tardía incorporación de la marca al nuevo mercado. Las posteriores SL300R T*, la elegante U4R o la curiosa i4R completaron una escasa gama que ya no tendrá tiempo para seguir creciendo.

Contax i4R
Contax i4R

Cerrado definitivamente el capítulo, lo que nadie duda es que el nombre de Contax seguirá vigente entre usuarios y coleccionistas durante muchos años.

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