Opinión

Hola, soy Edu...

 
28
MAR 2005

Fue la frase de moda durante una época, y los que nos llamamos Edu lo sufrimos a base de bien. Lo que un spot publicitario es capaz de lograr va más allá de nuestra imaginación. Si el mensaje cala y se repite una y otra y otra vez, machaconamente, al final la gente lo asume, lo interioriza y lo hace propio. Cosas de la publicidad.

En fotografía eso ya ha pasado. Se ha repetido que Canon ha ganado -o que va ganando- y que Nikon, y por ende todas las demás marcas que comercializan réflex digitales, van perdiendo. Puede que eso sea cierto o puede que no -mucho me temo que va a ser que sí-, aunque en verdad parte de culpa de ese toma y daca entre Canon y Nikon la tenemos -una parte, insisto- los medios especializados.

Las marcas juegan con nosotros: la calidad da paso al marketing y ya no se trata de hacerlo mejor, sino de venderse mejor

Pero resulta que en el ámbito profesional ni Canon va tan por delante ni Nikon tan exageradamente por detrás. Esta pasada semana estuve en un certamen nacional de belleza. La verdad es que no éramos muchos fotógrafos; unos doce o trece, tal vez catorce... pero sólo había cuatro que utilizaran Canon. Un poco chocante. Acostumbrados como estamos a ver nubes de fotógrafos canonistas, observar esa jauría nikonista daba que pensar.

Escrutando un poco el ambiente, observé que la mayoría de usuarios de Nikon eran de la llamada "prensa rosa", mientras que de los cuatro de Canon, sólo dos eran del color de la fresa. No sé si eso será o no significativo, pero el hecho es que los medios que -en teoría- piden mas calidad, léase las revistas, usaban Nikon.

Está claro que las marcas, otra vez, juegan con nosotros. La calidad está empezando -posiblemente hablar de empezar sea una ingenuidad- a dejar paso al marketing. Ya no se trata de hacerlo mejor, sino de venderse mejor y dejarse ver cada vez más.

¿Cuántos anuncios de Nikon -y otras marcas- vemos por televisión o en la prensa? Pocos. Pero... ¿y Canon? ¿Cuántos anuncios tiene insertados en prensa? ¿Cuántas vallas publicitarias hay en los campos de fútbol? ¿Cuántos acontecimientos -sobre todo deportivos- patrocina Canon? Decenas.

El sector SLR digital está dirigido por el brazo publicitario canonista, que minimiza sus errores con hábiles estrategias de marketing

El panorama invita a varias conclusiones. La primera es que el sector réflex digital está dirigido por el brazo publicitario canonista, que se beneficia de ello minimizando sus errores -que los hay- con estrategias de marketing hábilmente trazadas.

¿Quién se acuerda del viñeteado de la Pro1, una cámara que presumía de tener un objetivo serie L? ¿Quién ha oído hablar de los cuelgues que el estabilizador provoca en las EOS-1D Mark II? ¿Y de la falta de foco en este modelo? Como decía la voz pública de Finicon, Carlos Ormazabal, cuando Nikon mete la pata todo el mundo lo sabe, pero cuando lo hace Canon, nunca pasa nada.

Sí, pero no. No es que a nadie le importe una metedura de pata de Canon. Lo que ocurre es que cuando la mete hace lo posible por sacarla de forma rápida y discreta. Y si no puede, desvía la atención hacia otro lado.

Un claro ejemplo fue la gran rebaja de lentes que, creo que el pasado año, hizo Canon. Con el tiempo he sabido que no fue una rebaja voluntaria, sino un error en los albaranes, la contabilidad o vaya usted a saber en qué, pero que hizo que una gran parte de lentes bajase su precio.

Nikon ha tirado piedras contra su propio tejado durante años, y ahora paga las consecuencias

¿Qué hizo Canon? Asumir el error y prolongar la rebaja. No sólo quedaron como unos señores, sino que además se vaciaron de stock.

Nikon, por el contrario, se cubre de... cada vez que se equivoca. Y la culpa de ello es de Finicon, al menos en España. Ganarse una reputación es fácil, sobre todo si es mala. Perder esa reputación es más que difícil. Lo que Nikon ha hecho ha sido tirar piedras contra su propio tejado durante años, y ahora paga las consecuencias.

El servicio técnico, por más que digan y por mucho que les pese a los nikonistas, sigue dejando mucho que desear. No tener un servicio decente en Madrid -con lo que es Madrid para el mercado fotográfico- es ya todo un síntoma; no tener equipo para prestar -o eso es lo que parece- es todo un síntoma; pronosticar una demora de cuatro a seis meses para hacerse con una D2X es otro síntoma.

Síntomas de que Nikon ya no tiene la fortaleza que tuvo hace no tantos años. O que tal vez debería de cambiar su estrategia publicitaria.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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