Opinión

Morirse de frío

 
28
FEB 2005

Dice el chiste: ¿Qué es el arte? Morirse de frío. Y digo yo: ¿Qué es el arte? El arte es la excusa perfecta para una mala fotografía. Cada día que pasa estoy mas convencido de esta acepción, y más ahora, cuando el concurso Caminos de Hierro, organizado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, ha emitido su fallo.

Quien tenga morbosa curiosidad que vaya a su página web y mire -especialmente- las fotografías ganadoras de los dos primeros premios.

Siempre he sido bastante reticente al arte moderno, entendiendo como arte todas esas "cosas" que se cuelgan en las galerías de -en efecto- arte moderno. Pero estamos llegando a un punto donde la reticencia deja paso a la incredulidad (y ésta a la impotencia) al ver cómo se desprestigia a la fotografía, la pintura o la escultura en pro de una nueva ola de aprietabotones y manchalienzos con una enorme dosis de morro como tarjeta de visita.

Si fulanito de tal dice que estas fotografías son arte, pues qué vamos a hacer nosotros sino seguir la corriente por miedo a que nos tachen de incultos

A fin de cuentas, cuando decía en público que algunos cuadros eran una basura, la gente me miraba y decía "no tiene ni idea de pintura"... Y es cierto, no tenía -ni tengo- ni idea de pintura, de modo que posiblemente dijera chorradas.

Pero de fotografía algo entiendo, y sé que lo que nos quieren vender como arte es lo más parecido a meter la sobras de comida en una bolsa de Cartier. Muy pocos se atreverían a rechazar algo que va en una bolsa de Cartier, del mismo modo que muy pocos rechazan lo etiquetado como arte.

Lo he vivido en mis propias carnes. Tengo fotos en mi portafolio tan penosas que no merece la pena ni perder el tiempo en romperlas. Sin embargo, siguen ahí porque algunas de ellas han sido catalogadas de "excepcionales" por gente que se gana la vida -se supone- hablando de lo buenas o malas que son las fotos que la gente expone.

Habla la voz de la masa: si fulanito de tal, que se supone que sabe de arte, dice que estas fotografías son arte, pues qué vamos a hacer nosotros, pobres mortales, sino seguir la corriente por miedo a que nos tachen de incultos. Uno ya está un poco harto del arte.

Cojan cualquier foto, cópienla a seis metros por cuatro y digan que es arte: las alabanzas no tardarán en llegar

Este año, en Arco, una de las ferias de arte más importantes del mundo, he visto cosas bonitas, cosas chocantes y cosas interesantes. Pero la mayor parte de las obras no eran más que piezas insustanciales con la única intención de provocar al espectador. Vamos, que no me imagino a nadie colocando una escultura que representa las torturas de Abu Ghraib en el salón de su casa.

Pues algo parecido ocurre con la fotografía. Y es que todo lo que toca el arte de hoy día lo envenena. Porque vamos, volviendo a los Caminos de Hierro, no sé yo qué tiene ni la primera, pero sobre todo la segunda fotografía premiada, para merecer un galardón, salvo que se lo hayan dado porque no había nada mejor. Una suposición, esta última, que se revela falsa con sólo ver algunas de las fotos que no han sido premiadas.

Me decían hace ya un tiempo que si yo criticaba unas fotografías supuestamente artísticas, era porque resultaban transgresoras e irreverentes. En esencia, me decían, esos dos adjetivos iban intrínsecamente atados al arte. Busca el cadáver de un gato y ponle un disfraz de payaso. Fotografíale. ¿Irreverente? Sí. ¿Transgresor? Sin duda. ¿Arte...?

Hagan un experimento cuando les sobre el dinero: cojan cualquier foto, por muy absurda que sea, cópienla a seis metros por cuatro y digan que es arte. Añadan la palabra "reflexión" cuando expliquen de qué tratan las fotos, y listo. Las alabanzas no tardarán en llegar.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar