Opinión

Realidad a la carta

 
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ENE 2005

"Un niño nace con tres cerebros", rezaba un titular del tabloide británico News of the World. A cuatro columnas, la noticia se ilustraba con el grafico de un TAC craneal del niño en cuestión. Si exceptuamos el simple hecho de que este fenómeno es poco menos que imposible, la noticia hasta podría ser cierta. De esto hace ya muchos años, en una época en la que los ordenadores casi ocupaban habitaciones enteras o donde la fotografía digital era un sueño de locos.

Hoy día, los denominados "fakes" aparecen en Internet como los caracoles después de la tormenta

En un pasado mucho más presente, otro diario acongojaba al mundo con una espeluznante fotografía de un campo de prisioneros de Irak, donde un soldado vigilaba, amenazante, a un padre y su hijo, hechos prisioneros. Esta imagen sí que podía ser veraz, pero tampoco lo era. La fotografía publicada era el resultado de una fusión -mal o bien intencionada, vaya usted a saber- de otras dos que, por sí solas, eran mucho menos impactantes.

He aquí dos ejemplos de que la tecnología digital, especialmente los programas de retoque fotográfico, han posibilitado que cualquier pueda inventarse su propia realidad. Unas expectativas que, antaño, estaban reservadas a muy pocas personas y con muchos medios.

Hoy día, los denominados "fakes", término ingles que significa "falso", aparecen en Internet como los caracoles después de la tormenta. De especial relevancia son los "fakes erótico-festivos", si se me permite la expresión, de celebridades -generalmente- del mundo del espectáculo, unos montajes que se han revelado como arma barata y efectiva sea cual sea el sector en el que se perpetran.

Se puede encumbrar o difamar a quien sea o a lo que sea en cuestión de horas usando sólo un ordenador; se puede poner una arruga allí donde hay piel lisa, o una grieta donde hay una carcasa perfectamente ensamblada. No hay límite.

Hace un par de días recibí por correo imágenes de las dos supuestas últimas novedades de Nikon: la D90 y la D200

Es como darle un cuchillo a un niño. Puede que lo use bien o puede que, por el contrario, corte a alguien, o incluso a sí mismo. La posibilidad de retocar una imagen es una herramienta que puede ser beneficiosa o, como en los ejemplos de arriba, un peligro.

En nuestro campo, el de la fotografía, no nos libramos de tan perniciosas consecuencias. Sin ir más lejos, hace un par de semanas, con motivo del día de los inocentes, QUESABESDE.COM publicó una serie de montajes sobre carcasas temáticas para cámaras réflex digitales. No pocos me preguntaron que cuándo estarían a la venta. Vamos, que hubo quien se lo tragó, a pesar del texto, a pesar del día y a pesar de que no eran montajes de premio.

Hace un par de días recibí por correo electrónico imágenes de las dos supuestas últimas novedades de Nikon. La primera era una D90, a medio camino entre la D100 y la D2H. Buceando un poco por la red, confirmé que era un montaje, pero es que, simplemente observándolo con cuidado, se podían descubrir algunos defectos que revelaban su falsa naturaleza.

Hay quien hace estos montajes para demostrarse superior al resto de mortales en el manejo del Photoshop, y hay quien los hace pensando en su cámara soñada

Sin embargo, la foto que ilustra la otra "novedad", referente a una D200, todavía no sé si está trucada o no. Hay quien dice que sí y hay quien lo niega. La duda, en todo caso, ya está sembrada.

Uno se pregunta qué sentido tiene esto. Una empresa no se va a dedicar a soltar semejantes bulos, tanto si la falsa cámara es suya, como si no. Con ello, no gana nada. Tendría mucho más sentido publicar una falsa foto tomada con la cámara "x" de próxima aparición, elevando o destrozando su reputación aun siendo nonata. Pero eso, por el momento, no sucede. Bastantes bulos sufrimos ya sólo de palabra.

Así que, por eliminación, ha de hacerlo un particular... y también cuesta adivinar qué intenciones se ocultan tras estos montajes. Puede que sea como hackear un sistema informático.

Hay quien lo hace porque puede y sin mala intención, y se demuestra superior al resto de mortales cuya habilidad con el Photoshop no llega tan alto. Hay -supongo- quien lo hace pensando en su cámara soñada, y tal vez las diferencias idiomáticas se encargan de que lo que claramente se define como montaje en un foro alemán, por ejemplo, pase a ser una realidad en una comunidad de internautas griegos.

No los conocemos hoy y puede que nunca sepamos los motivos que llevan a la gente a elaborar esos "fakes" fotográficos, pero el hecho es que la red de redes se revela una vez más como un nido de mentiras, cada una de las cuales contiene un 80% de verdad. Habrá que esperar que, como suele decirse, no nos la cuelen doblada.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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