Opinión

Más mentiroso que Pinocchio

 
13
DIC 2004

Llevo ya muchos meses haciendo análisis de cámaras digitales para QUESABESDE.COM. En este tiempo, me he dado cuenta que a la gente le molesta más que se hable mal de su cámara que de su orientación deportiva, política o sexual. Cada análisis publicado en esta web tiene una cascada de réplicas, muchas de ellas más que curiosas.

A la gente le molesta más que se hable mal de su cámara que de su orientación deportiva, política o sexual

Dejando aparte las consideraciones que tildan a los análisis de "correctos", sorprende un poco leer afirmaciones del tipo "Quien ha escrito el análisis no tiene ni idea" o "La cámara es buena porque yo hago buenas fotos con ella". Las opiniones de cada uno son tan válidas como las de cada otro, pero no por eso son invariablemente ciertas -incluidas las de un servidor.

Primero de todo, debemos tener en cuenta que quien escribe los análisis es una persona; una persona que de vez en cuando mete la pata y que tiene su propia opinión -que intento mantener al margen, por supuesto. Y no digo que tenga una opinión parcial hacia una u otra marca, sino que lo que para uno es bueno, para otro puede ser malo.

Desgraciadamente, en el mundo fotográfico hay muchos parámetros que no están baremados o, cuando menos, no lo están de tal forma que los mundanos mortales podamos entenderlos. No se puede medir la cantidad de aberración cromática como tal cosa y esperar que el aficionado que se compra un móvil con cámara lo entienda. Incluso medir la cantidad de ruido de una imagen es algo complejo.

Una auténtica prueba de cámara la realiza única y exclusivamente su propietario o usuario habitual

Partiendo de esta premisa es cómo debemos leer los análisis. No hay que buscar, como he dicho muchas veces, verdades absolutas ni opiniones vendidas. No, no me paga ninguna marca por criticar a la competencia. Si esto fuera cierto, recibiría cheques tanto de Nikon como de Canon, de Olympus y de Sony... y de todas las demás. Uno intenta reflejar lo más razonablemente posible el rendimiento de una máquina, aunque a veces no se consiga y la opinión pública no esté del todo de acuerdo.

Una segunda consideración es que una auténtica prueba de cámara la realiza única y exclusivamente su propietario o usuario habitual. En QUESABESDE.COM disponemos de muchas cámaras durante un tiempo limitado, y en pocas semanas no hay tiempo material para "quemar" el obturador o sacar todo lo que la cámara lleva dentro. Ni siquiera podemos -lógicamente- torturar a las máquinas con los pequeños golpes cotidianos o los inevitables baños a los que los usuarios las exponen los días de lluvia.

Dos semanas de invierno, por ejemplo, no nos dejan ver el comportamiento de una máquina con la luz del verano, y un día de verano no nos va a dejar ver cómo funciona la máquina en cuestión cuando hay humedad en el ambiente. Todo es relativo.

Lo que es bueno para una máquina de doscientos euros, puede que sea terrible para una de mil

Pues no. No hay cámaras buenas y malas. Hay cámaras que funcionan bien y cámaras que funcionan mal. Pero atención: no podemos guiarnos por la calidad pura y dura de la imagen. Es evidente -o debería serlo- que una máquina de mil euros va a tener mejor calidad óptica que una de doscientos, pero no por eso esta última deja de ser buena.

Cuando pagamos mil euros por un equipo, queremos una cámara perfecta en todos los aspectos, que casi nos haga el café. Sin embargo, cuando pagamos doscientos euros, nos contentamos con que dispare al apretar el botón. Por todas estas razones, insisto en que hay que leer los análisis con cabeza.

Por mucho que hayamos buscado, revuelto e investigado, siempre habrá una cámara mejor en uno o más aspectos que la que acabamos de comprar

Lo que es bueno para una máquina de doscientos euros, puede que sea terrible para una de mil. Aquí es la lógica la que manda. Un nivel de ruido electrónico "x" no puede calificarse de bueno o malo sin mirar las circunstancias. Será bajo o alto según el entorno en el que nos movamos. No es de recibo, por ejemplo, que una compacta y una SLR digital tengan el mismo ruido a la misma sensibilidad... Si ese fuera el caso, algo fallaría.

Por último, tengamos una cosa en consideración: por mucho que hayamos buscado, revuelto e investigado, por mucho que escarbemos, siempre habrá una cámara mejor en uno o más aspectos que la que acabamos de comprar. Y, por supuesto, a los pocos días nacerán, cual champiñones en época de monzón, decenas de cámaras más bonitas, de mejor calidad y más baratas que las nuestras. Y eso no es un problema. Si la cámara que compramos ayer nos da calidad hoy, también nos la dará mañana.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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