Opinión

¿Qué fue del eFilm?

 
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DIC 2004

Con este ritmo que la fotografía digital nos ha metido en el cuerpo, podríamos iniciar una nueva sección titulada "Qué fue de...", dedicada a todas esas cámaras que pasaron de puntillas por la reciente historia de los píxeles y que hoy duermen olvidadas en algún armario.

Eso en el mejor de los casos. Porque en este saco del recuerdo también hay sitio para todas aquellas que ni siquiera llegaron a ver la luz de los escaparates. Cámaras o inventos que se quedaron en el papel de la nota de prensa que las anunciaba o, como mucho, en el prototipo presentado en alguna feria fotográfica.

Fuimos muchos los que pusimos las esperanzas en el eFilm, que nos catapultaría al mundo digital sin tener que deshacernos de nuestras flamantes réflex de toda la vida

De todas ellas, el eFilm es mi preferida. No me refiero a la gama de tarjetas de memoria y accesorios varios que se comercializan con el mismo nombre, sino a aquel invento que hace años iba a ser capaz de convertir cualquier réflex de película en una SLR digital.

¿Alguien se acuerda? Seguro que sí. Fuimos muchos los que durante un tiempo pusimos todas nuestras esperanzas en este artilugio que nos catapultaría al mundo digital sin tener que deshacernos de nuestras flamantes réflex de toda la vida y, sobre todo, sin tener que desembolsar cifras con demasiados ceros.

El eFilm consistía en un sensor y un sistema de almacenamiento integrados en un dispositivo con la misma forma y dimensiones que un carrete tradicional. De este modo, se podía acoplar a una cámara de película, a la que había que añadir un módulo adicional para las baterías.

Algo así como lo que Imacon ha ideado junto a Leica para las R8 y R9 -un respaldo para réflex digitales-, pero más universal y, sobre todo, en una época en que todos los fotógrafos habrían suspirado por algo parecido.

Dicen las malas lenguas que alguna (o algunas) marcas compraron la patente para impedir su fabricación

¿Y qué pasó con el eFilm? Aquí es donde empieza la parte más curiosa del asunto. Se trata de una de las leyendas más extendidas en el mundo fotográfico digital. Dicen las malas lenguas que alguna (o algunas) marcas compraron la patente para impedir su fabricación. La nueva era digital era una oportunidad demasiado jugosa como para permitir que un invento les arruinara el negocio.

Desconozco qué parte de todo esto es cierto. La verdad es que ahora ya no importa demasiado. Llegaría con mucho retraso a un mercado que está en plena transición y con unos precios que producen cada vez menos taquicardias.

Seamos ingenuos y pensemos que, tal vez, era muy complejo y/o caro el desarrollo de una tecnología como el eFilm hace cinco años

Seamos ingenuos y pensemos que, tal vez, era muy complejo y/o caro el desarrollo de una tecnología como la del eFilm hace cinco años. Tal vez por eso se anunció su inminente lanzamiento durante mucho tiempo, aunque luego nunca llegara a darse.

De hecho, rozando el surrealismo, SiliconFilm lo mantiene en su página web como si fuera un producto que realmente se pudiera encontrar en las tiendas. "Digital film for your SLR Camera" dicen. Ojalá hubiera sido así.


Iker Morán es profesor de Fotografía digital en la Universitat Autònoma de Barcelona.

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

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