• "Muchas veces no disparas por pereza y luego te arrepientes"
  • "Nikon da más importancia a la óptica que al tamaño del sensor en las SLR"
Entrevista
JAVIER REGUEROS, FOTóGRAFO DE LA ONCE

"Disfrutas, sufres, ganas y pierdes con ellos"

 
5
DIC 2004

Cuando Javier Regueros nos recibió en la exposición que inauguró en Madrid a mediados de noviembre, nos pidió unos minutos de margen porque estaba enseñando sus fotografías a una persona invidente. Un hecho que demuestra que la palabra "discapacitado" es sólo eso, una palabra. Y Javier Regueros, fotógrafo de la ONCE, lo sabe. Lleva años fotografiando a atletas paralímpicos a lo largo y ancho del mundo y fruto de esta experiencia ha sacado dos conclusiones: los atletas paralímpicos necesitan más publicidad y las cámaras digitales más experiencia.

¿Siempre has estado haciendo fotografía a gente con discapacidades?

Regueros, al fondo de la imagen, considera que la imagen digital todavía carece de la gama tonal y la nitidez que ofrecen los negativos de película.
No. Yo empecé como muchos fotógrafos: revelando, positivando y sacando los periódicos de las rotativas del diario Informaciones. Cuando el diario cerró hubo una época en la que no había trabajo, pues también cerraron los diarios Madrid, Pueblo, etc. Tenía que hacer lo que surgiera, cualquier cosa.

Un día, haciendo fotografías en una discoteca, alguien me vio y me pregunto que qué hacía yo allí, con las fotos que hacía, en una discoteca... Me dio una oportunidad, y así empecé a trabajar para La Voz de Almería, Canarias 7, etc. Por cierto: gracias, Federico Utrera.

¿Cómo surgió lo de hacer fotografías de las paralimpiadas?

Empezamos en Barcelona '92. Fue una gran experiencia. Además, ya conocía a bastante gente, por lo que pude moverme con bastante facilidad a través de las distintas instalaciones y acercarme mucho a los deportistas. No tuve problemas.

¿Y después?

Después ya empezamos a movernos por todos los juegos paralímpicos y campeonatos mundiales: Madrid '98, Sydney 2000, Salt Lake City 2002, Atenas 2004 y otros campeonatos nacionales y europeos.

¿Cómo fue todo aquello?

Bien. En Sydney llegamos a un acuerdo con la Agencia EFE para que distribuyera nuestras imágenes. Por cierto, les pareció fenomenal la distribución de fotografías de unos juegos paralímpicos.

La diferencia horaria ayudó mucho, pues hacía las fotos con cámara de negativos y había que escanearlos para transmitirlas. Acababa todos los días sobre las dos ó las tres de la madrugada, y al día siguiente, a las siete y media de la mañana, ya estaba otra vez en pie. Fue muy duro pero mereció la pena, pues tuvo bastante eco. Los diarios empezaron entonces a dar información periódica de unos juegos paralímpicos.

Foto: Javier Regueros

¿Están las paralimpiadas, a nivel de publico y repercusión en los medios, a la altura de las olimpiadas?

No. Aunque España es una potencia mundial, aún faltan apoyos. La gente no conoce lo suficiente el deporte paralímpico. En Grecia, por ejemplo, se pagaba por ver las competiciones paralímpicas y había mucha gente... En España, aún nos queda para llegar a eso. Como ya he dicho, creo que sólo es cuestión de conocer este deporte, de tener información sobre él.

¿Qué diferencia hay entre los deportistas palímpicos y los que no lo son?

Los atletas paralímpicos son mucho más cercanos. Disfrutas, sufres, ganas y pierdes con ellos. Te permiten un nivel de cercanía que en los olímpicos no existe. En una olimpiada no puedes acercarte tanto a los deportistas. En una paralimpiada, sí.

¿Cómo es este tipo de fotografía?

Es impresionante, tanto a nivel visual como a nivel personal. A mí, uno de los que más me gusta es el baloncesto en silla de ruedas. Se mueven a una velocidad enorme. Luchan, giran, tiran a canasta desde la altura de la silla de ruedas yendo a una gran velocidad... Es impresionante.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

La exposición de fotos que acabas de presentar es sorprendente. ¿Cómo se gestó?

Nunca se había hecho nada parecido. Era una exposición necesaria y lo propuse. Le encantó la idea a todo el mundo: a la ONCE, a la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Cámaras de Televisión [la ANIGP-TV], al Centro Cultural Galileo, a la concejalía... a todos.

¿Recibisteis ayudas?

Sí, de la ONCE, de la Agencia EFE, que nos hizo las copias a un precio muy muy ajustado, de Gustavo Cuevas [fotógrafo de EFE], que ha coordinado todo estupendamente. La exposición ha estado comisariada por Diego Caballo, presidente de la ANIGP-TV, y la concejalía del distrito también nos dio su apoyo.

Foto: Javier Regueros

Viendo la exposición, queda patente que cualquiera de estos atletas "discapacitados" nos gana a muchos en muchas cosas...

Estoy de acuerdo. Son discapacitados, pero sólo de palabra. Cada una de estas personas trabaja como el que más para llegar donde están. Es más, un deportista de elite está subvencionado por el plan ADO [de la Asociación de Deportes Olímpicos] y vive para entrenar.

Estos deportistas discapacitados, por el contrario, tienen sus trabajos. Algunos venden cupones, otros trabajan en oficinas, fábricas... y más de uno donde puede. Y cuando salen de trabajar, se van a entrenar, sin percibir por esto compensación económica alguna, a pesar de que más de uno es ya multimedallista en uno o varios juegos paralímpicos. Si a un deportista olímpico le pasara esto, ardería Troya.

La exposición, además, tiene los rótulos en braille...

Claro. Las personas con deficiencia visual también vienen a ver la exposición. De hecho, hace unos minutos estaba conmigo una persona invidente a la que le estaba enseñando la exposición.

En Madrid, por cierto, hay muy poco movimiento fotográfico. O eso es, por lo menos, la impresión que da...

Es cierto. En Barcelona se inauguran exposiciones fotográficas cada semana. En Madrid eso no pasa.

Foto: Javier Regueros

¿Cómo se trabaja en las paralimpiadas?

Al principio se trabajaba desde muy cerca. Tenía el [objetivo de] 300 mm, pero normalmente usaba más el 80-200 mm o el 35-70 mm. Como te he dicho, me podía acercar bastante... Hoy día, ya usamos el 300 mm f2.8 como objetivo principal, y ya sabes que este objetivo, al ir montado en una cámara digital, consigue un mayor aumento [de distancia focal] que en una cámara analógica. Y las cosas han cambiado: ya hay zonas acotadas para los fotógrafos y no te puedes acercar tanto.

¿Con qué equipo trabajas?

Antes usaba cámaras Nikon F2 y F4 de película. Luego quisimos cambiarlas por digitales. Nuestra primera intención fue cambiarlas por la Nikon D1, pero al final esperamos hasta las Nikon D1H, con las que seguimos ahora. La verdad es que me ha dado muy buen resultado.

De flashes tenemos Metz, que funcionan muy bien con las Nikon. A los flashes SB [de Nikon] ya sabes lo que les pasa: tiras una ráfaga y una [foto] sale bien, la siguiente oscura y la siguiente sobreexpuesta... El Metz, si lo llevas bien calibrado, va muy bien.

¿Hay diferencias entre la diapositiva y el formato digital?

Sí, sí que las hay. Fíjate en esta foto [señala la fotografía de una nadadora]. Esta foto está tirada en diapositiva. Mira todos los tonos de azul que hay, todos los detalles, las burbujas... Mira esta otra [se dirige a otra instantánea expuesta]. Ésta se hizo con una cámara digital. Fíjate que no hay tantos azules, no hay la misma gama de tonos, los detalles son menos nítidos...

¿Le falta a la fotografía digital tener la claridad de la película?

Sí, algo le falta todavía. Esos tonos que te he comentado. La diapositiva aún es mejor en eso.

Acabemos con nuestras obligadas preguntas de conclusión: ¿Has hecho alguna fotografía que recuerdes en especial?

Recuerdo varias... Hay una de Norma Duval pegándole un zapatazo a Jimmy Jiménez Arnau que fue muy graciosa y que salió en todos los medios nacionales y franceses, pues ella era muy conocida como vedette allí. Diariamente hago fotografías más complicadas, bellas y de un gran valor social, pero, hoy por hoy, esto todavía no vende tanto.

De las fotos de las paralimpiadas me gusta la que le hice en Sydney a Purificación Santamarta con su guía [para atletas invidentes] después de ganar la medalla de oro. Plásticamente es una foto sensacional. La luz es perfecta, con un ligero contra; el fondo desenfocado... Fíjate en la fuerza de ella, de la emoción y de la alegría que tiene consigue hacer que su cuerpo, pegado al de su guía, haga una curva perfecta.

Foto: Javier Regueros

También me gusta mucho la fotografía que hice a Teresa Perales nadando mariposa. Parece realmente una mariposa batiendo sus alas sobre el agua.

¿Y la que te queda por hacer?

Sería también un tópico decir que me quedan muchas por hacer, pero sí me faltan, sobre todo, dos: la de un atleta paralímpico durante los juegos de Madrid 2012 en un estadio de atletismo lleno, donde todo el mundo haya pagado religiosamente su entrada. Y una de las que se cuelguen en el futuro Museo del Prado de la fotografía.

Etiquetas
Artículos relacionados (1)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar