Opinión

No sólo de megapíxeles vive el mercado

 
6
OCT 2004

Con las puertas de Photokina recién cerradas, ahora sólo queda intentar poner cierto orden en la montaña de catálogos apilados encima de la mesa y esperar -sentados, en algunos casos- a que las novedades anunciadas y vistas en el salón de Colonia comiencen a llegar por estas tierras.

Este momento, justo antes de pasar página, es el mejor para repasar todo lo que hemos podido ver a lo largo de la pasada semana e incluso sacar alguna que otra conclusión antes de que el frenético ritmo que la fotografía digital nos obliga a vivir haga caducar todos estos argumentos.

Si alguien pensaba que esto iba a calmarse, presupongo una nueva decepción tras Photokina 2004. 12, 16, 22... Los millones de píxeles siguen su ritmo ascendente y no parece que nadie tenga la más mínima intención de ponerle freno a esta carrera tecnológica que nos beneficia y desquicia a partes iguales.

Incluso en ese oasis de los 6 megapíxeles, en el que parecían descansar plácidamente las réflex digitales de gama media, se ha producido un pequeño terremoto con los 8 megapíxeles que ha puesto sobre la mesa la nueva EOS 20D de Canon.

Afortunadamente, parece que el mercado, además de crecer, también va madurando. Tal vez sea optimista, pero visto lo visto, parece que los fabricantes comienzan a detectar indicios de sentido común en los usuarios, y el marketing basado exclusivamente en el aumento de la resolución pierde puntos.

El marketing basado sólo en el aumento de la resolución pierde puntos

Sí, los nuevos modelos cuentan con sensores repletos de más píxeles. Pero no basta con eso. Aunque no podemos evitar la cara de sorpresa al descubrir los 16 millones de píxeles de una nueva SLR, por ejemplo, enseguida nos vamos a buscar otros argumentos, como la velocidad de disparo, la resistencia del cuerpo, la fiabilidad del TTL, el ruido en altas sensibilidades, la precisión del autofoco, el factor de multiplicación focal...

¿Más resolución? Estupendo, pero ya buscamos criterios más sólidos antes de actualizar el equipo. ¿Esos 2 megapíxeles de más aportan mucho? Posiblemente no, pero el buffer mejorado, el autofoco con más puntos o la compatibilidad con nuevas ópticas, por poner otro ejemplo, harán que muchos usuarios de la EOS 10D se estén haciendo unas cuantas preguntas en estos momentos.

Incluso en el mercado de consumo, donde las compactas son un terreno abonado para la guerra de los píxeles, se empiezan a notar síntomas de mejoría. Curiosamente, tras la fiebre de los 8 megapíxeles, llega la de los 7.

¿Más resolución? Estupendo, pero ya buscamos criterios más sólidos antes de actualizar el equipo

"¿Para qué quiero yo imágenes tan grandes?", se preguntan los usuarios que no acostumbran a hacer cada día posters con sus fotografías. Algunas marcas ya han tomado buena nota e incluso han encontrado una buena respuesta: de esta forma se puede reencuadrar las imágenes y mantener un tamaño considerable para pasarlas a papel. Por lo menos, el argumento tiene más sentido.

Y así ha transcurrido Photokina 2004. Muchas novedades y pocas sorpresas. Las réflex digitales pugnan por recuperar el espacio que habían perdido entre los usuarios no profesionales, y todo parece indicar que lo conseguirán en muy poco tiempo. Mientras tanto, píxeles. Millones y millones de píxeles.


Iker Morán es profesor de Fotografía digital en la Universitat Autònoma de Barcelona.

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