Opinión

Haciendo el turista

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MAY 2004

Enfrente de mi casa están de obras desde hace bastante tiempo. Concretamente, desde 1883, y dicen que todavía les quedan 20 ó 30 años. Algunos de vosotros pensaréis: "¡Ni que fuera la Sagrada Familia!". Es que resulta que, en efecto, es la Sagrada Familia.

Vivir delante del monumento más visitado de Barcelona tiene sus ventajas: la vista desde el balcón es inmejorable, la verdad. Además, si en algún momento del día o de la noche necesito (que nunca se sabe), una camiseta de Ronaldinho o de Zidane, o un sombrero mejicano de aquellos enormes, no tendré ningún problema para encontrarlos inmediatamente.

Otra ventaja es que, simplemente saliendo a la calle, sé qué cámaras digitales son las que más se venden en cualquier lugar del mundo. Puedo hacer un auténtico estudio de marketing planetario con sólo dar la vuelta a la manzana.

Por ejemplo, el año pasado las cámaras compactas de película todavía eran mayoría sobre las digitales. Esta primavera, sin embargo, las digitales han dado un salto tremendo y ya dominan el mercado. Pero, exactamente, ¿qué cámaras llevan los turistas?

Albert Sierra
Albert Sierra
Foto: Albert Sierra

Pues depende mucho de su procedencia. Si empezamos por los de casa, los españolitos, la verdad es que hemos avanzado bastante, pero todavía estamos en la zona media-baja de la tabla: abundan las compactas de 300 euros, aunque también hay algunos ejemplares de aquellos que regalan con diez yogures y, de vez en cuando, las más serias de 5 megapíxeles, como las Pentax o Sony.

Los italianos se dividen en dos grupos mayoritarios. Primero, los adolescentes de instituto, que van en apretados paquetes de 80 individuos; eso sí, siempre separados los 40 chicos de las 40 chicas, y parece que más que estar interesados en la tecnología fotográfica, lo que realmente les preocupa es llevar unas gafas panorámicas "super-fashion" más grandes que el escaparate de El Corte Inglés. Muchos usan compactas de película y sólo lleva una digital el "feo del grupo" (que no el "gracioso del grupo"; ese es otro).

El segundo tipo de italianos lo forman las parejas o grupos reducidos de amigos con clase. Vestidos de pasarela ("strepitosi", como dicen en Milán), ellos pasean con una 5 megapíxeles (Canon G5, Nikon 5700) y ellas, con una mini-cámara de vídeo o una ultra-compacta, como las Exilim de Casio.

Este tipo de pareja o grupo elegante también tiene su versión francesa, alemana, austriaca, suiza, inglesa... Cambia sólo el atuendo, de colores como lavados con lejía los franceses y algunos alemanes, los ingleses con camisetas de equipos de fútbol y, el resto, siempre de negro, hasta en pleno agosto. Las marcas también varían ligeramente. Los alemanes suelen llevar Minolta y Nikon, mientras que los franceses se inclinan más por Canon, todas de 4 y 5 megapíxeles, y de vez en cuando, las primeras de 8 megapíxeles.

Los norteamericanos son diferentes: casi todos llevan digitales, hasta los de la tercera edad, cosa que no ocurre con los europeos. Destacan claramente, entre el resto de firmas, Olympus y Sony. Más de uno lleva la Digital Rebel, o sea, la Canon EOS 300D en su denominación americana.

Como en Estados Unidos todo es grande, incluidos ellos, les gustan las cámaras voluminosas como la Sony F717 y, en cambio, no llevan ultra-compactas. También son los que conservan y siguen utilizando más cámaras digitales prehistóricas, como las primeras Sony Mavica o las Nikon 880 ó 990, demostrando que ellos están en el ajo digital desde bastante antes que nosotros.

Albert Sierra
Albert Sierra
Foto: Albert Sierra

Y, finalmente, mis queridos japoneses. Toooodos con cámara. Las digitales predominan ampliamente, pero todavía quedan nipones con cámara de película -yo los he visto. Como en Japón todo es pequeño, incluidos ellos, la mayoría lleva ultra-compactas, especialmente ellas. Sony, Nikon y Canon, pero también otras marcas, como Panasonic. Se ven bastantes ejemplares de 5 y 8 megapíxeles, siempre del último modelo que acaba de salir.

En resumen, la gran mayoría de los turistas culturales se ha pasado al digital. Pero quedan cuatro públicos por dar el salto.

El primero, los grupos de jubilados, que no parece que vayan a subir a este tren. El segundo, los adolescentes: en cuanto se les pase lo de los granos, todos se comprarán la digital o el móvil con cámara, pero el precio es una barrera todavía. El tercero, los turistas de países no tan desarrollados (Europa del Este, países mediterráneos, etc.). Parece que les faltan un par o tres de años para que se produzca el boom digital. Los rusos son un caso aparte: la mayoría son de un nivel económico bajo, pero de vez en cuando aparece "Don Millonetis" armado con la más cara de la tienda.

El cuarto grupo es el más importante: los aficionados a la fotografía. Pues sí. Hasta hace pocos años, ser aficionado a la fotografía significaba comprarse una réflex de película -y se siguen viendo muchas. De hecho, entre las cámaras de película que subsisten, la mayoría son las réflex, con una variedad remarcable.

Encontramos al aficionado veterano con su Pentax K1000 o su Canon AE1, con un 50 mm por objetivo; a los aficionados jóvenes con réflex modernas de gama baja y zoom (Canon y muchas Minoltas), o al entusiasta con recursos, como aquel japonés que vi hace unos meses cargado con una imponente Nikon F5 y un pedazo de teleobjetivo de 400 mm, más lo que habría en la bolsa que acarreaba.

Albert Sierra
Albert Sierra
Foto: Albert Sierra

¿Cuándo darán el salto a las réflex digitales los miles de poseedores de cámaras réflex de película? Una minoría ya lo han hecho con la Canon EOS 300D y la Nikon D70 (de la que ya he visto algún ejemplar por nuestras calles).

Pero el gran pelotón se lo sigue pensando, y lo seguirá haciendo hasta el 2006, año en el que, probablemente, habrá un salto masivo. ¿Por qué? Pues porque, si no estoy demasiado equivocado, para entonces las réflex digitales de gama baja saltarán la barrera psicológica de los 600 euros y se acercarán a los 550 o incluso puede que alguna llegue a los 500 euros. Y con este precio, ¿quién va a encontrar una excusa para no comprársela?


Albert Sierra edita la web FOTO IMAGEN DIGITAL, y ha publicado pruebas de la Canon EOS 300D, la Sony Cyber-shot DSC-F828 y la Konica Minolta Dimage A2. En estos momentos está preparando la de la Nikon D70.

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