Actualidad
ESPECIAL "MAKING OF"

Historia de una fotografía

 
20
ABR 2004
Eduardo Parra   |  Madrid

Todos los días vemos en los periódicos, en las revistas del corazón o en Internet fotografías de actos sociales. Presentaciones de discos, de películas o de libros que sirven de excusa para pasear palmito o lucir modelo nuevo. Para hacer estas tomas se convocan los llamados "photocalls", actos en los que el personaje de turno posa para los reporteros gráficos con más o menos gracia, a cambio de ver su cara en todo el país al día siguiente. QUESABESDE.COM estuvo en uno de estos actos la pasada semana, y hoy os lo cuenta.

El acto: presentación a la prensa de la última película de Santiago Segura, "El asombroso mundo de Borja Mari y Pocholo". El lugar: el parque de atracciones de la Warner Bros, en Madrid. Todas las convocatorias empiezan igual. Un correo electrónico previene con antelación a los medios del acto, el lugar y la hora, así como la forma de acreditarse.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

En este caso, una agencia de comunicación cita a los fotógrafos en un céntrico hotel madrileño para salir en autobús hasta el parque de ocio. Se pone en marcha toda la maquinaria mediática para que, al día siguiente, los periódicos incluyan entre sus páginas la instantánea de la presentación. El rodaje de la película está a punto de terminar y toda publicidad es poca.

El viaje en autobús lo aprovecha David, una de las cabezas visibles de la agencia de comunicación, para informar a los reporteros gráficos de los detalles del acto. Nos cuenta que, en primer lugar, los actores protagonistas marcarán sus huellas en cemento, al estilo americano. Lo harán en dos ocasiones: la primera para los fotógrafos, y la segunda para las televisiones. A renglón seguido se hará un posado un poco más formal. Le seguirán entrevistas y fotografías personalizadas y, por último, los medios gráficos que lo deseen podrán asistir al rodaje para tomar fotografías.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Aproximadamente media hora después de haber salido de Madrid llegamos al parque de ocio. Decenas de compañeros esperan a los rezagados -en este caso nosotros, los fotógrafos- para hacer la foto. Codazos, alguna mala cara y tomas de posición para obtener el mejor tiro posible.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

En tres metros cuadrados hay más de veinticinco fotógrafos. Cumpliendo el guión previsto, pero con más de media hora de retraso, la primera foto se hace sin mayores esfuerzos. Diez minutos más tarde, se realiza otro posado en los decorados del parque. Los fotógrafos se esfuerzan en hacer las mejores instantáneas desde todos los ángulos posibles. Los retratos que irán al archivo se hacen también en este momento.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Los responsables de la agencia nos informan del siguiente paso: entrevistas personalizadas y sus correspondientes fotos. Dado que son muchos los gráficos e informadores, se nos habilita un lugar para tomar un refrigerio. La dura vida del periodista cobra aquí un nuevo significado; tenemos espectáculo y todo.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

A medida que avanza la tarde, las entrevistas se consuman. Los fotógrafos hacen tomas individuales para ilustrar las entrevistas. Los compañeros de televisión culminan los últimos planos y los redactores toman las últimas notas.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

Cae la noche y el rodaje va a comenzar. Fuera flashes. Cae la claqueta y... ¡Acción! Los periódicos cierran y aún queda regresar a la redacción: fin de la visita.

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)

0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar