Actualidad

Las revistas se preparan para dar el salto al mundo digital

 
23
DIC 2003

Escudándose en la excepcional calidad de la diapositiva, tanto en nitidez como en la fidelidad de los colores, y afirmando que sus necesidades de calidad eran elevadísimas, las revistas españolas se han mostrado reticentes a abandonar la película como soporte para sus fotografías. Sin embargo, esta hegemonía ha tocado a su fin y son pocas ya las publicaciones que aún se resisten. Si hace ya varios años fue la prensa diaria la que dio el salto, a partir del próximo enero muchas de las revistas españolas serán digitales.

Se veía venir cuando la división española de la agencia Hachette, editora de "Fotogramas", "¡Qué me dices!" o "Quo", decidió adquirir hace ya muchos meses una Nikon D1X para emplearla en la fotografía de bodegones y decoración. Comprar una SLR digital del tipo 35 mm para hacer el trabajo que durante años se había realizado con máquinas Hasselblad de medio formato era el principio del fin del carrete. Y es que en las últimas semanas, los fotógrafos de "a pie" que trabajan para las revistas -los que cubren actos sociales, entrevistas, posados y similares- ya han recibido instrucciones para que vayan adquiriendo -o al menos, familiarizándose- con las máquinas digitales.

"Antes, todo el mundo se peleaba por las Hassel [las máquinas Hasselblad]", comenta a QUESABESDE.COM un fotógrafo de estudio que prefiere no desvelar su identidad. "Ahora, todo el mundo quiere usar las digitales. La Hassel me la quedo yo".

Estas palabras son extensibles a un gran número de revistas, que han visto en la tecnología digital una nueva forma de aliviar costes -en película y revelados- y ganar tiempo -ya no es necesario escanear las diapositivas. "El problema -comenta otra fotógrafa- es que con la cámara de carrete terminaba de trabajar, dejaba el rollo en el laboratorio y me despreocupaba. Ahora tendré que volver a la oficina a descargar el material y probablemente también a editarlo".

Muchos de los "saraos" sociales a los que asisten estos fotógrafos terminan a altas horas de la madrugada y el tiempo de transmisión electrónica de una sola foto de alta resolución es muy elevado. Esta es una de las razones que han invitado a los fotógrafos de este sector de la prensa a no pedir el cambio a la tecnología digital.

Pero no termina aquí la cosa. Según se oye en los corrillos de fotoperiodistas que se hacen en cuanto aparece una nueva cámara digital, los profesionales gráficos están preocupados por el desembolso económico que esto va a suponer. Y no sólo en cuerpos -casi todas las máquinas son Nikon D100 y 10D, ya que no es imprescindible una mayor velocidad de disparo -, sino también en ópticas. Ello se debe a que el 80% de sus fotografías son planos enteros, por lo que es necesario contar con un angular bastante acusado; algo bastante difícil de lograr, teniendo en cuenta el factor de multiplicación de las nuevas SLR digitales.

Por último, pero no por ello menos importante, muchos profesionales de la fotografía social han apuntado que su edad -un alto porcentaje supera con creces los 45 años- es un duro handicap para enfrentarse ahora al nuevo universo que gravita entorno de la informática y el retoque digital. Habrá que ver cómo evoluciona el mercado, pero lo que está claro es que para el haluro de plata el círculo se cierra cada vez de forma más asfixiante.

Artículos relacionados (1)
Actualidad
10 / MAR 2004
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar