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Entrevista
JORGE PARíS, FOTOPERIODISTA Y VOLUNTARIO

"Si presenciara un atentado, dejaría la cámara e iría a atender"

 
7
DIC 2003

Fotoperiodismo y primeros auxilios parecen, a simple vista, dos ingredientes mal mezclados. Sin ir más lejos, los preceptos éticos del periodista conminan a separar la labor profesional del humanitarismo y altruismo más instintivos. La teoría, tan arraigada en las facultades y escuelas de Periodismo, la rompe Jorge París, un joven fotógrafo madrileño que sin caer en dilemas esquizofrénicos, viaja con su chaleco de personal sanitario y su acreditación de fotoperiodista profesional. "Intento separar mi vida profesional de mi tiempo libre", nos comenta en referencia a su labor de voluntario en Protección Civil. Una tarea que no se presenta nada fácil.

Fotoperiodista de día, voluntario de noche... ¿Cómo fuiste a parar a Protección Civil?

Jorge París, que mezcla su actividad como fotoperiodista profesional con la de voluntario en Protección Civil, se decanta por la fotografía de temática social.
Estaba trabajando cuando tenía que incorporarme al servicio militar. Me comentaron que realizando la objeción, podría continuar trabajando en mi empresa. En ese momento me interesaba trabajar, y decidí objetar. Tras consultar en el ayuntamiento a qué servicio podría acogerme como objetor, me señalaron que el único era Protección Civil.

Vamos, que de vocación, nada.

Siempre me he mareado cuando me hacen un análisis de sangre... Pero la atención a las personas, ya no sólo sanitaria, me marcó desde entonces. Tiene sus momentos malos y buenos, pero te hace abrir los ojos. Me hice voluntario en cuanto terminé la objeción, me saqué el B2 para poder conducir ambulancias, y desde entonces, sigo allí.

¿Y qué hace un voluntario en una institución como Protección Civil?

Vives momentos inolvidables, puesto que ya no sólo eres personal sanitario; titulado y capacitado, tan profesional como una persona que cobra por ello. También eres compañero, confidente y amigo, ya no sólo de los compañeros con los que compartes unas horas a la semana, sino de aquellas personas con las que te cruzas durante un breve espacio de tiempo y que necesitan tu ayuda.

Me sigue chocando esa dualidad fotógrafo-sanitario... ¿Te llevas la cámara a la ambulancia?

Siempre que puedo, sí. Pertenezco al departamento de formación de mi agrupación, y cuando el paciente y la autoridad competente lo autorizan, realizo fotografías para formar a nuevos voluntarios, y aprender y mejorar nuestras intervenciones. El nivel asistencial, la seguridad y manejo de equipos, así como la complejidad de algunas de las intervenciones -domicilios, tráficos, vía pública- son estudiadas a detalle para el posterior aprendizaje y mejora de protocolos de actuación.

Queda claro que la cámara es otra herramienta más.

Absolutamente.

© Jorge París
 © Jorge París

En una instantánea reciente, un niño contempla como la policía desaloja a su familia, en la madrileña colonia de San Fermín.

La fotografía digital ya está muy integrada en muchos sectores profesionales ¿También en Protección Civil?

Sí. Como te decía anteriormente, las fotos son utilizadas para la formación. Ya lo hacíamos en negativo, y ahora en digital ahorramos costes. Una fotografía de un siniestro concreto puede ayudar a salvar muchas vidas en futuras ocasiones.

¿Cómo?

Mostrando el posicionamiento en la carretera de la ambulancia y el personal sanitario en un accidente de tráfico; maniobras especiales al paciente en caso de atropellamiento; protocolos de actuación y manejo de material en paradas cardiorrespiratorias; distancias de seguridad en intervenciones con helicópteros, Guardia Civil, bomberos... Todos estos casos se fotografían y estudian, y posteriormente se enseñan en tantas agrupaciones de Cruz Roja y Protección Civil como sea posible, así como en el resto de servicios de emergencia a nivel nacional.

¿Te apetece coger la cámara cuando estás con la ambulancia?

Me ha costado, pero he conseguido separar el trabajo de mi labor como voluntario. Hay que mantener el anonimato tanto del paciente como del voluntario.

Debe de ser complicado...

El ser voluntario es una labor totalmente altruista, sin esperar nada a cambio. Muchas veces hubiera deseado plasmar la realidad del momento y poderla mostrar al resto de la sociedad, pero no es éticamente correcto. Nadie merece ser protagonista de una situación que nadie quiere. Fotografiar un accidente de tráfico no implica mostrar a la persona afectada, y ahí tiene gran parte de responsabilidad la persona que está tras la cámara.

Pero cuando estás como fotoperiodista, aun siendo la misma persona, la situación es totalmente distinta... De hecho, es todo lo contrario, ¿no es cierto?

Te pongo un caso muy concreto. Junio de 2003, carretera M-30 de Madrid. Soy testigo de un accidente de tráfico, en el que un motorista es arrollado por una hormigonera. Cojo mi botiquín del coche y bajo a atender hasta la llegada de los servicios de emergencia. Tras la intervención, en la que desgraciadamente el motorista fallece, me retiro al coche, me quito el chaleco identificativo como personal sanitario, y me acerco como periodista a los agentes. Tras autorizarme a realizar mi trabajo como fotógrafo, realicé dos fotografías. No fui capaz de publicarlas, de hecho, esta es la primera vez que ven la luz. Creo que nunca [lo dice con un gran énfasis] deberíamos olvidar que detrás de cada fotografía hay una historia humana. Y eso es lo importante, la humanidad.

© Jorge París
 © Jorge París

Accidente fatal en la M-30 de Madrid.

¿Y qué ocurriría en un caso de interés periodístico general? Un atentado, por ejemplo.

Muchas veces me he planteado qué es lo que haría en caso de atentado, pero cada vez estoy más convencido que probablemente dejaría mi cámara a un lado y me acercaría a atender.

Adentrémonos en temas más superficiales: ¿qué equipo tienes?

Para trabajar funciono con digital. Es más rápido para hacer prensa, más cómodo y permite una mayor versatilidad que el negativo. Aunque en mi tiempo libre, siempre tiro negativo, o eso intento, porque cada vez me da más pereza. Se echa de menos coger la ampliadora y estar horas en el laboratorio haciendo unas buenas copias en blanco y negro. En cuanto a marcas, siempre he manejado Canon.

¿No cambiarías a otra marca?

No creo. Nunca he tenido problemas con Canon, y tocaremos madera ... Comencé con una EOS 50, pasé a una EOS 1n y de ahí a un cuerpo digital, una EOS 10D. Una vez que te haces a una marca, es muy difícil cambiar. Las funciones son muy similares, la mano se acomoda a determinados modos. Económicamente, inviertes en ópticas y flashes, y si cambias de equipo, tienes que cambiarlo entero.

Tu cámara de complemento, sin embargo, es una Nikon Coolpix 2100...

Me gusta llevar siempre una segunda cámara, por si las moscas. Pero eso supone mucho dinero. Compré una compacta digital de Nikon por su relación calidad-precio. Es pequeña, manejable, y puedo llevarla siempre encima. Lo de Nikon fue casualidad, si hubiera encontrado otra marca con especificaciones similares, la habría cogido.

¿Qué tiene la fotografía digital en la que tanto confías?

Inmediatez, rapidez, economía y margen de error.

¿Y la película?

El resto. La fotografía digital intenta aproximarse al negativo, pero le falta ese brillo que lo digital no da. Le falta profundidad, textura ... Una diapositiva bien hecha lo dice todo.

Déjanos hacerte nuestro tándem de preguntas de rigor. Para empezar: ¿cuál es la fotografía que más te ha marcado?

Muchas. Siempre me ha impactado la temática social, el fotoperiodismo, captar el momento. Me marcan aquellas fotografías que claman ayuda, denuncian situaciones. Robert Cappa, Sebastião Salgado, Cartier-Bresson ...

© Jorge París
 © Jorge París

Un indigente pide limosna ante la mirada del Papa, en un cartel promocional de su última visita a España.

¿Y la que te gustaría hacer?

Aquella que transmitiera algo a cada persona que la viera, que no pasase desapercibida por el espectador. Estamos empezando a acostumbrarnos a pasar de página al instante, sin valorar lo que hacemos día a día, lo que nos rodea. Nuestra vida es un carrete lleno de imágenes, lo importante es saber apreciar cada instante, cada momento, y disfrutarlo.

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