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Prueba de producto
ÉRASE UN MóVIL A UNA BATERíA PEGADO

Motorola Razr Maxx: análisis

 
14
AGO 2012

Aunque unos modelos resuelven mejor que otros la papeleta de la autonomía, ésta sigue siendo la mayor asignatura pendiente de los smartphones. Motorola aporta la primera gran excepción a la regla con su Razr Maxx, cuya batería de nada menos que 3.300 mAh le saca los colores a la de cualquier otro teléfono. Es el gran factor diferenciador de un terminal que, por el resto, repite la fórmula ya conocida del Razr XT910: robustez, pantalla AMOLED de 4,3 pulgadas y Android 2.3 con interfaz propia. El precio a pagar por esa mayor autonomía es un ligero aumento en el peso y el grosor del dispositivo.

"Es que usar baterías de alta capacidad nos obligaría a fabricar teléfonos más gruesos y pesados." Algo así suelen decir los portavoces de los fabricantes de telefonía cuando se les pregunta por un tema bastante peliagudo: la decepcionante autonomía de la que muchas veces adolecen los modelos de gama alta (y no tan alta). Pero tras la llegada al mercado del Motorola Razr Maxx, mucho nos tememos que van a tener que buscarse otra excusa.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pese a contar con una batería de 3.300 mAh (el doble de lo habitual en el planeta smartphone), el Razr Maxx pesa casi lo mismo que un iPhone. Y eso que lleva una pantalla más grande. Igualita a la del Razr XT910, del que sólo se distingue precisamente por su autonomía y sus dimensiones. Por eso nos limitaremos a remitir al análisis que ya publicamos sobre dicho modelo para centrarnos en las dos parcelas señaladas.

Un Razr más uniforme

El ya mencionado Razr a secas es un equipo sorprendentemente fino y con un peso bastante contenido para llevar una pantalla de 4,3 pulgadas. Pero en lo que a la estética se refiere a algunos les puede chirriar ese repentino escalón que tiene en su parte superior. Pues bien, en el Razr Maxx dicho escalón desaparece casi por completo.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Motorola Razr
Motorola Razr
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El perfil del Motorola Razr Maxx (imagen superior) comparado con el del Motorola Razr.

La profundidad de la carcasa sigue aumentando al llegar a esta zona, pero de forma mucho menos pronunciada. El mayor tamaño de la batería provoca que el resto del perfil pase de 7 a 9 milímetros de grosor, de forma que lo que antes podía catalogarse como una protuberancia ahora es sólo una sutil elevación.

Es hasta cierto punto paradójico: el volumen que ocupa el equipo ha aumentado, pero éste presenta unas formas más armoniosas. Y pese a crecer su peso de 127 a 145 gramos, sigue siendo una medida razonable para un smartphone de última generación. El mismo iPhone 4S, sin ir más lejos, sólo pesa 5 gramos menos.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Teniendo en cuenta que en este tipo de terminales siempre se agradece que sean lo más delgados y ligeros posible (sobre todo al llevarlos en el bolsillo), seguramente muchos verán más atractiva la fórmula del Razr. Pero como decimos, el cambio tampoco es para tanto y le permite al Razr Maxx tener una autonomía sencillamente incomparable, como veremos más adelante.

Por el resto, los argumentos que emplea Motorola en el diseño de este terminal vuelven a ser los mismos. La firma estadounidense apuesta así por esas cuatro esquinas ovaladas y una mayor resistencia del conjunto (puntos también presentes en sus últimos tablets, como vimos recientemente en el Motorola Xoom 2 Media Edition).

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
En la parte superior se encuentran los puertos micro-HDMI y micro-USB y la salida para auriculares.

Además de características presentes en muchos smartphones como la protección Gorilla Glass para la pantalla, el Razr Maxx posee una estructura de acero inoxidable y una zona trasera de fibra de Kevlar. Esto no impedirá que el equipo sufra daños si se nos cae al suelo, pero sí que le permite vivir algo más tranquilo ante esas rozaduras que sufren otros teléfonos por ciertas situaciones cotidianas, como compartir bolsillo con las llaves de casa o recibir salpicaduras de agua si nos lo llevamos a la playa o la piscina.

Por otra parte, conviene señalar un punto que puede no ser del agrado de todos los usuarios, y que no es otro que la imposibilidad de acceder al elemento que más distinto hace al Razr Maxx: su batería. La carcasa está completamente sellada y hace falta algo más que un destornillador especial para desmontarla.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Las ranuras micro-SIM y microSD están en la parte inferior del lateral izquierdo. En el lateral derecho se sitúan el botón de encendido y el control de volumen.

En cualquier caso, este diseño también tiene sus ventajas (la batería no saldrá disparada en una caída accidental, por ejemplo) y Motorola ha sabido limar algunas de sus desventajas. Por ejemplo, en lugar de tener que emplear un alfiler para acceder a la tarjeta micro-SIM (como sucede en el iPhone o el HTC One X), la ranura correspondiente es fácilmente accesible a través de una tapa lateral, bajo la cual también está la ranura para tarjetas microSD.

Un Razr más duradero

Las hojas de especificaciones de muchos smartphones suelen prometer una asombrosa autonomía tanto en conversación como en espera. Y el Razr Maxx, con respectivas marcas teóricas de 16,7 y 607 horas en ambas materias, no iba a ser menos. En la práctica, eso sí, conviene realizar pruebas que sirvan para comprobar de verdad cuánto da de sí la batería al aprovechar varias funciones del equipo y no sólo una de forma aislada.

Así, el primer test que realizamos implicó tener la pantalla siempre encendida (para reproducir de forma ininterrumpida vídeo HD) y las conexiones Wi-Fi y 3G activas en todo momento para atender al instante el correo electrónico y las actualizaciones en redes sociales. Bajo estas condiciones, el Razr Maxx fue capaz de soportar casi 13 horas de reproducción.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Estamos hablando del doble de lo que logran otros smartphones o incluso más. Valga un ejemplo comparativo: si hace unas semanas observamos cómo el Sony Xperia S consumía un 40% de su batería tras 2 horas de reproducción (manteniendo las condiciones arribas señaladas), en el caso del Razr Maxx el porcentaje se queda en el 15%.

Nos hubiese gustado hacer una comparación directa con el Razr original (cuya batería se queda con 1.750 mAh en lugar de los 3.300 del Razr Maxx), al que sometimos a una prueba de uso intensivo como herramienta de trabajo durante el último Mobile World Congress de Barcelona. Pero como no podemos esperarnos a febrero de 2013 para reproducir unas condiciones parecidas, optamos por hacer la misma prueba que hicimos hace poco con el Samsung Galaxy S III (cuya batería es de 2.100 mAh).

Dicha prueba consistió, en primer lugar, en realizar una sesión de fotografía urbana de 3 horas tomando tanto imágenes fijas (unas 80) como vídeos a 1080p (un total de 5 minutos de metraje), revisando sobre la marcha las muestras logradas y rematando la faena con una constante reproducción musical con auriculares. Tras dicha prueba, al Galaxy S III le quedaba el 60% de la batería; al Razr Maxx, el 70%.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La segunda parte de la prueba, una vez en casa y con el terminal conectado a la red Wi-Fi doméstica, consistió en reproducir 2 horas de vídeo HD mientras las fotos y los vídeos obtenidos (que ocuparon unos 600 MB) se subían a Dropbox. Los resultados: el Galaxy S III aún conservaba el 34%; al Razr Maxx, el 50%.

Lo bueno del asunto es que, con ese 50% restante, el Razr Maxx es capaz de aguantar una jornada entera de uso intermedio, incluyendo las conexiones, un volumen común de llamadas telefónicas y conversaciones por WhatsApp e incluso alguna partida de "Angry Birds". Es como contar con una segunda batería de repuesto, pero que ya viene integrada dentro de la carcasa.

La única parte mala del asunto es que, debido a su alta capacidad, la batería del Razr Maxx tarda unas 4 horas en cargarse por completo (una marca más propia del universo de los tablets que del de los smartphones). No hubiese estado de más incluir un cargador más potente de lo habitual en la caja del producto, pero no es el caso.

El Razr que ya conocíamos

El resto de virtudes y defectos del Razr Maxx ya los contamos al analizar el Razr, pero no está de más recordarlos al menos brevemente. Su panel AMOLED de 4,3 pulgadas de diagonal está pensado para quienes busquen las ventajas de los terminales con pantalla grande (el teclado virtual resulta bastante cómodo, sin ir más lejos), puedan valerse perfectamente sin una pantalla HD (la resolución es de 540 x 960 píxeles) y toleren los pequeños inconvenientes de la tecnología PenTile.

Tampoco es un terminal especialmente apto para quienes busquen lo último del sistema operativo de Google, pues se queda con la versión 2.3 y no esta todavía disponible (al menos en España) la actualización a la 4.0 mientras se escriben estas líneas. Mal asunto de cara a pensar en un salto a la recientemente presentada versión 4.1.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Al menos la interfaz gráfica propia de Motorola se comporta con la fluidez suficiente e incluye recursos útiles como las llamadas acciones inteligentes. Gracias a ellas, de hecho, podemos estirar aún más la autonomía del equipo. Por ejemplo, se puede configurar uno de estos automatismos para que, al llegar a un porcentaje determinado de carga de la batería, se rebaje el brillo de la pantalla al 50% y se desactive la conexión Wi-Fi, entre otras posibilidades.

Equipado con un chip OMAP 4430 con procesador de doble núcleo a 1,2 GHz y 1 GB de RAM (928 MB, para ser más exactos), conviene recordar que los 16 GB de memoria de los que habla Motorola se traducen, en realidad, en unos 3,7 GB libres para instalar aplicaciones y 8 GB dedicados a archivos. Cifras bastante decentes y que siempre pueden ser ampliadas mediante tarjetas microSD.

Muestras: 8 MP
Las capturas se han realizado con un Motorola Razr Maxx.
las capturas se han realizado con un motorola razr maxx.
las capturas se han realizado con un motorola razr maxx.
las capturas se han realizado con un motorola razr maxx.
las capturas se han realizado con un motorola razr maxx.
las capturas se han realizado con un motorola razr maxx.

Cabe destacar la ausencia de sintonizador de radio FM en el apartado multimedia, que por el resto es bastante completo. El reproductor de vídeo es compatible con la mayoría de formatos habituales y la cámara (8 megapíxeles, autofoco continuo y flash de tipo LED) ofrece la calidad de imagen previsible en estas latitudes del mercado.

La grabación de vídeo, que se efectúa a 1080p y 30 fotogramas por segundo, está bastante conseguida en términos de fluidez y nitidez. En la parte delantera hay un segundo captor de 1,3 megapíxeles que puede tomar fotos a 1280 x 960 píxeles y vídeos a 720p.

Como ya pasaba en el Razr, por cierto, las versiones libres del Razr Maxx no vienen acompañadas del cable necesario para aprovechar su salida micro-HDMI, pero sí que está presente en la caja de las unidades distribuidas por Yoigo.

Una batería incomparable

La autonomía de los smartphones ha ido mejorando poco a poco y muchos son ya capaces de superar con cierto margen las primeras 24 horas en manos de un usuario medianamente exigente. Pero el Motorola Razr Maxx es un caso aparte, pues lo normal es que dichas 24 horas se conviertan en dos o incluso tres jornadas.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ningún otro modelo de gama alta se acerca a sus marcas sin realizar grandes sacrificios, como rebajar al máximo el brillo de la pantalla o renunciar por completo a la conexión 3G. Es posible que de aquí a unos años más modelos acaben optando por baterías con capacidades similares a la del Razr Maxx, que pasaría así a la historia como el precursor de dicha tendencia.

Ciñéndonos al presente, es una buena opción para esos usuarios que hasta ahora preferían modelos de equipamiento más sencillo (porque, precisamente, suelen ofrecer algo más de autonomía en comparación con los más punteros) y quieran dar un salto cualitativo. O sencillamente para quienes estén cansados de que su teléfono pida a gritos una sesión de cargador en cuanto abusan un poco de ciertas funciones.

Motorola Razr Maxx
Motorola Razr Maxx
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Lástima que Motorola no esté siendo capaz de mantenerlo al día en lo que a la versión de Android se refiere. Quienes tengan suficiente con la experiencia de usuario de Gingerbread (versión 2.3 del sistema operativo de Google), encontrarán en este modelo otras ventajas más allá de la autonomía (como el diseño resistente), pero también algunos inconvenientes (como la ausencia de radio FM).

De cara al mercado español, por otra parte, no le vendría mal un poco más de apoyo por parte de las operadoras, pues sólo Yoigo lo tiene en su catálogo desde que el equipo aterrizó en dicho país el pasado mes de junio. En el mercado libre puede encontrarse por algo más de 500 euros.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

Fuentes y más información
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19 / MAR 2012
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