• Olympus E-M10 Mark II: análisis
  • Canon XC10: análisis
Prueba de producto
Motorola Moto G (2015)
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

Motorola Moto G (2015): análisis

2
26
AGO 2015
Texto y fotos: Alberto Ballestín

El Moto G sigue exhibiendo una juventud exultante con tres generaciones a sus espaldas. No todos los teléfonos pueden decir eso, pero menos todavía terminales tan sumamente representativos del segmento en el que militan. Convertido en una de las grandes referencias del mercado por su excelente relación entre precio y prestaciones, encara ahora su renovación en un momento en el que grandes y pequeñas compañías han redescubierto el potencial de la gama media. Son muchas las opciones disponibles, tantas como numerosos son los argumentos del nuevo Moto G de 2015.

No se puede decir que fuera el primer teléfono de la nueva Motorola, pero definitivamente ha sido uno de los modelos clave para apuntalar el futuro de la hoy por hoy boyante firma estadounidense. Presentado en noviembre de 2013, el Moto G llega a su tercera generación sin cambiar la carta de presentación de sus predecesores: ofrecer un teléfono todoterreno a precio de utilitario. La acogida del público dice todo lo que hace falta saber sobre este sencillo planteamiento.

Motorola Moto G
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

A pesar de todo, el modelo de 2015 del exitoso Moto G introduce algunas novedades importantes, entre las que cabe destacar la todavía inusual capacidad para resistir salpicaduras e inmersiones fortuitas. No son muchos los teléfonos que ofrezcan esta prestación, y aún son menos en este rango de precios.

Por lo demás, la fórmula se mantiene básicamente inalterada, hasta el punto de que incluso su ficha técnica puede resultar clónica si se compara punto por punto con la del modelo anterior. Una lectura pormenorizada de sus características y capacidades se hace por tanto necesaria para conocer si realmente merece la pena su adquisición.

Más nuevo por detrás que por delante

Si la primera renovación del Moto G solo pudo calificarse como tímida desde el plano puramente estético, la segunda requiere ojo de halcón para encontrar las diferencias. Siempre y cuando el teléfono se observe desde el frente. Motorola no ha querido perder el tiempo tratando de arreglar problemas que no existían, dotando al Moto G de 2015 con un diseño exteriormente similar al del modelo saliente.

motorola moto gmotorola moto gmotorola moto gmotorola moto gmotorola moto gmotorola moto g
Líneas simples

Los cambios estéticos del nuevo Moto G se concentran en la parte trasera, dotada con una nueva textura y coronada por una cámara con doble flash LED

motorola moto g
Motorola Moto G
Alberto Ballestín (Quesabesde)
motorola moto g
Motorola Moto G
Alberto Ballestín (Quesabesde)
motorola moto g
Motorola Moto G
Alberto Ballestín (Quesabesde)
motorola moto g
Motorola Moto G
Alberto Ballestín (Quesabesde)
motorola moto g
Motorola Moto G
Alberto Ballestín (Quesabesde)
motorola moto g
Motorola Moto G
Alberto Ballestín (Quesabesde)

Presidido por una pantalla de 5 pulgadas, la parte frontal del Moto G de 2015 carece de ornamento alguno más allá de sus altavoces frontales. A pesar de las apariencias, no posee sonido estéreo: el altavoz inferior es el utilizado para la reproducción de archivos multimedia sin auriculares, mientras que el superior sirve para realizar las llamadas. El nuevo modelo prescinde incluso de la luz de notificaciones, probablemente en un intento por reducir los costes de producción.

Más interesante resulta la parte trasera. Así como en el Moto G de 2014 la compañía utilizó una tapa trasera de acabado liso, el nuevo modelo posee una textura que facilita su agarre y evita al mismo tiempo la aparición de manchas por el contacto con la piel. La parte posterior está además decorada por una inserción interior que recuerda a algunos de los antiguos teléfonos de Nokia. Incorpora una pequeña depresión para facilitar la sujeción del teléfono y aloja a la nueva cámara de fotos.

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)
La ranura para tarjetas SIM y el lector microSD se encuentran protegidos bajo la tapa trasera.

A pesar de que la unidad cedida para este análisis es de un casi estandarizado color negro (Motorola también ofrece la posibilidad de adquirir el teléfono en blanco), los compradores pueden cambiar su aspecto adquiriendo carcasas de diversos colores.

La calidad percibida vuelve a situarse una vez más en cotas elevadas. Aunque es obvio que no se trata de un teléfono con terminaciones a la altura de las del Moto X (que exhibe detalles de auténtica gama alta), los acabados no desmerecen lo más mínimo. Los botones metálicos poseen un tacto agradable y el teléfono se siente robusto en las manos a pesar de contar con una tapa trasera fácilmente desmontable. En términos generales el Moto G está a la altura de lo esperado.

Protegido contra chapuzones

La mayor novedad del Moto G de 2015 es invisible, y sin embargo podría evitar más de un serio disgusto a sus usuarios. Sabedora de que la tercera generación del modelo no supone una mejora particularmente significativa a nivel de prestaciones, Motorola ha querido aumentar el atractivo del nuevo Moto G protegiéndolo contra el polvo y el agua.

Varias juntas de goma dentro de la carcasa impiden que el polvo y el agua puedan dañar los componentes del teléfono

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

La protección ofrecida por el terminal está homologada en IPX7, lo que de acuerdo con las pruebas de Motorola le permite soportar inmersiones a un metro de profundidad en agua dulce durante un máximo de 30 minutos. Amigo de la piscina, no cuenta sin embargo con protecciones adicionales para cubrir los puertos de conexión externos, lo cual es de agradecer después de haber tenido que lidiar con las incómodas pestañas de otros teléfonos sumergibles.

Tanto el lector SIM como la ranura para tarjetas microSD están protegidos usando unas pequeñas piezas de goma en la cara interior de la tapa trasera, que debe ser ajustada cuidadosamente por el usuario. Afortunadamente, se desmonta con facilidad y parece bastante resistente.

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

Cabe señalar que una cosa es que el teléfono sea resistente al agua y otra muy distinta que pueda ser manejado bajo ella, puesto que el contacto con el agua es detectado como una pulsación y puede activar los menús. Con todo, se trata de una característica muy atractiva y para nada habitual en su segmento. Una posible alternativa sería el Xperia M2 Aqua de Sony, que empieza a quedarse algo anticuado.

Mismo tamaño, mismos píxeles

La pantalla del Moto G no ha experimentado cambios apreciables con el relevo generacional. Como el modelo anterior, está fabricada usando la tecnología IPS, posee un tamaño de 5 pulgadas y puede mostrar un total de 720 x 1280 píxeles. También como el Moto G de 2014, cuenta con una lámina de cristal protector Gorilla Glass 3 que brinda una resistencia a los arañazos ausente en la mayoría de sus rivales.

Las notificaciones se muestran usando un modo de bajo consumo que deja en negro la mayor parte de la pantalla

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

El panel del Moto G de 2015 puede ser utilizado de forma satisfactoria bajo los rayos del sol, si bien está claro que no puede compararse con un panel OLED de última generación en lo tocante a su visibilidad en exteriores. Los colores vuelven a ser razonablemente fidedignos (se agradecería en cualquier caso un mayor contraste) y el ángulo de visión es mejor que simplemente bueno, si bien se puede apreciar una cierta texturización en los píxeles dependiendo desde dónde se mire la pantalla.

En cuanto a su resolución HD, si bien es cierto que ya no resulta tan seductora como el año pasado, cuando los terminales económicos con pantallas qHD eran más habituales, la densidad es muy adecuada en relación a su tamaño y precio.

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

Amplia y con una buena resolución (aunque no sea la más elevada), la pantalla no es uno de los puntos flacos del nuevo Moto G

Como otros modelos del fabricante, el Moto G de 2015 es capaz de mostrar las notificaciones usando un sistema parecido al empleado por LG y Nokia en algunos de sus teléfonos.

En lugar de encender el teléfono como sería habitual al recibir un aviso, la pantalla se activa tenuemente para dibujar el icono de la aplicación en cuestión al recibir el mensaje o mover el teléfono. De esta forma se reduce el consumo energético y se evita iluminar bruscamente la pantalla, lo que en ocasiones puede resultar desagradable. Aunque no se trata de una función revolucionaria, la ausencia de un LED de notificaciones hace su uso altamente recomendable.

Rendimiento sin sorpresas

Si Motorola no ha querido innovar mucho en lo visual, el Moto G de 2015 es directamente un claro ejemplo de suma y sigue en lo técnico. Movido por un procesador Snapdragon 410, este modelo con 1 GB de RAM y 8 GB de almacenamiento ofrece un rendimiento en línea con el de su predecesor. En términos generales se trata de un dispositivo más potente, pero la diferencia es tan pequeña que aquí no se puede hablar de un auténtico salto generacional.

El rendimiento general del Moto G de 2014 es comparable al de otros teléfonos basados en el procesador Snapdragon 410

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

Las pruebas de rendimiento ponen negro sobre blanco con unos resultados positivos y al mismo tiempo carentes de sorpresas. El Moto G de 2015 obtiene 16.768 puntos en el benchmark Quadrant, 22.948 puntos en AnTuTu y 4.436 en 3DMark. Si se compara con los registros obtenidos durante el análisis del Moto G de 2014, el nuevo modelo obtiene un resultado muy superior en Quadrant y muy ligeramente inferior en el resto.

A la hora de la verdad, el nuevo Moto G ejemplifica la importancia de usar una ROM libre de polvo y paja. Motorola incluye un pequeño número de aplicaciones propias en el teléfono y ha dejado sin tocar el aspecto básico de Android (actualmente en su versión 5.1.1), lo que redunda en un funcionamiento suave. Solo durante la ejecución de juegos pesados o cuando hay múltiples aplicaciones y pestañas de navegación abiertas se puede pausar la acción. En este aspecto, sería interesante comprobar el rendimiento del modelo con 2 GB de RAM.

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

Aunque no es una máquina de juegos, el Moto G de 2015 ofrece potencia suficiente para mover con suavidad la inmensa mayoría de las aplicaciones

Las aplicaciones de Motorola vuelven a ser limitadas en número y alcance, pudiéndose señalar la galería, la cámara y un actualizado asistente que permite tomar fotos o activar la linterna con solo girar el teléfono rápidamente o sacudirlo en el aire.

La duración de la batería se encuentra en la media. Con una capacidad de 2.470 mAh, el Moto G de 2015 mejora sensiblemente su autonomía, pudiendo funcionar durante un máximo de día y medio con un uso continuo de las redes sociales y sesiones de navegación prolongadas. Sin ser una cifra revolucionaria (el más pequeño bq Aquaris M4.5 alcanzó nada menos que dos días y medio durante su análisis), resulta más que adecuada. Tan solo se echa en falta la posibilidad de sustituir la batería, puesto que esta se encuentra integrada en el propio teléfono.

Buenas aptitudes fotográficas

La cámara de fotos ha tenido una importancia secundaria en la historia de la familia Moto G. Hasta ahora. Así como los modelos anteriores se contentaban con cumplir en este aspecto, Motorola ha querido dar un agradecido empujón al apartado fotográfico del modelo integrando el mismo sensor de 13 megapíxeles utilizado por el Nexus 6, en su momento muy competitivo.

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

La mejora frente a la anterior cámara de 8 megapíxeles salta a la vista. La nitidez de las imágenes y el nivel de detalle capturado son rotundamente superiores en el modelo de este año, que se sitúa en una situación muy ventajosa dentro de su segmento. Destaca especialmente la fidelidad de los colores y el correcto balance de blancos, siempre y cuando las condiciones de iluminación acompañen.

Cuando cae la noche y el doble flash de tipo LED no sirve de ayuda (el modelo anterior tenía un único diodo de iluminación), las deficiencias exhibidas por la cámara del Nexus 6 también se aplican al nuevo teléfono de Motorola, que cuenta con una luminosidad de f2.

Muestras: 13 MP
Fotos realizadas con un Motorola Moto G (2015)
fotos realizadas con un motorola moto g (2015)
fotos realizadas con un motorola moto g (2015)
fotos realizadas con un motorola moto g (2015)
fotos realizadas con un motorola moto g (2015)
fotos realizadas con un motorola moto g (2015)
fotos realizadas con un motorola moto g (2015)

La cámara delantera, por su parte, está formada por un sensor de 5 megapíxeles. Como sucede con el sensor trasero, los selfies capturados por esta cámara son de buena calidad cuando la iluminación acompaña. En entornos oscuros, sin embargo, el ruido es muy elevado y la nitidez general cae drásticamente.

La aplicación de cámara vuelve a ser uno de los puntos fuertes del Moto G. Veloz en su activación y dotada con un diseño nada intrusivo, permite tomar fotografías con gran velocidad y grabar vídeos con resolución Full HD. Es cierto que no ofrece opciones avanzadas de ninguna clase, pero no lo es menos que los amantes de la fotografía móvil estarán más interesados en otro tipo de dispositivos.

Sólido y recomendable (pero con matices)

En su madurez, el Moto G se ha convertido en el Volkswagen Golf de los teléfonos intermedios: escasamente llamativo e inmensamente gradual en su evolución técnica, pero cumplidor en su propósito y desprovisto de fallos importantes. Como el Golf, también ha perdido la ventaja del precio, puesto que ya son multitud sus posibles rivales.

Dado el escaso calado de las novedades introducidas, los propietarios de un Moto G antiguo tienen muy pocas razones para cambiarlo por el nuevo modelo. El resto tiene a su disposición alternativas como el LG Magna, el Wiko Ridge 4G e incluso el Microsoft Lumia 640 LTE Dual SIM, todos ellos con pantallas HD de 5 pulgadas y conectividad 4G. Pero ninguno es sumergible ni cuenta con la garantía de actualizaciones de Motorola, que se compromete a poner al día sus teléfonos móviles a la última versión de Android durante los dos años posteriores a su lanzamiento.

motorola moto g
Motorola Moto G
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

El estatus del Moto G como campeón indiscutible de su segmento empieza a tambalearse, aunque sigue teniendo todo lo necesario para no decepcionar

Las opciones son por tanto numerosas. También dentro del propio catálogo de Motorola. El fabricante estadounidense lanzará en breve una variante dotada con 16 GB de almacenamiento y 2 GB de RAM a un precio que no ha sido revelado en el momento de redactar este análisis. No solo duplicará la capacidad nominal del Moto G de 8 GB para vídeos, música y aplicaciones, sino que podría resultar más deseable si se busca obtener un rendimiento más fluido cuando se ejecuta un cierto número de aplicaciones.

El estatus del Moto G como campeón indiscutible de su segmento empieza a tambalearse, pero para el consumidor medio, el nuevo teléfono de Motorola tiene todo lo necesario para no decepcionarle. Y ahora, con una carcasa resistente al agua, puede que incluso algo más.

2
Comentarios
Cargando comentarios