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Prueba de producto
Motorola Moto G (2014)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Motorola Moto G (2014): análisis

11
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SEP 2014
Texto: Alberto Ballestín  |  Fotos: Álvaro Méndez

El teléfono más exitoso en la historia reciente de Motorola se renueva. Referencia indiscutible dentro de la gama media, el excelentemente recibido Moto G ha sido actualizado con pequeños retoques destinados a optimizar una de las más aplaudidas relaciones calidad-precio de la industria. Una pantalla más grande, la posibilidad de utilizar tarjetas microSD para ampliar su almacenamiento y cámaras mejoradas son las principales novedades de un teléfono con el que Motorola vuelve a sentar cátedra entre los terminales de bajo coste.

Ha sido el smartphone más vendido de España, y con el lanzamiento de su segunda generación aspira a consolidar un liderazgo ganado a tesón. El Moto G original, auténtica vara de medir en el segmento intermedio, ha logrado una popularidad que ya querrían otros smartphones ofreciendo exactamente lo que busca el consumidor a un precio adecuado. Una fórmula que a priori parece tan sencilla que cuesta comprender cómo es posible que el resto de los fabricantes aún no la hayan replicado.

Motorola Moto G 2014
Motorola Moto G 2014
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El Moto G original, sin embargo, no era un teléfono totalmente exento de defectos. Tan cerca como estaba de alcanzar la más genérica y casi anodina de las perfecciones, la estrella de Motorola adolecía de una cámara algo pobre y algunas carencias subsanables, como la ausencia de una ranura de tarjetas con la que incrementar un espacio de almacenamiento algo exiguo para los usuarios con grandes catálogos de música. El nuevo Moto G se encarga de limar estas y otras pequeñas rebabas.

A pesar de los cambios técnicos, la tarjeta de presentación del nuevo Moto G se mantiene indeleble, haciendo gala de una ROM basada en Android 4.4.4 sin personalización alguna, unas prestaciones adecuadas dentro de su segmento y una estética que, aunque revisada, no destaca de forma alguna. Todo sea en pos de ofrecer un teléfono completo y asequible. Y es que por los 180 euros que cuesta, el Moto G tiene todavía menos rivales que antes.

La discreción hecha teléfono

Otrora conocida por teléfonos tan radicales y representativos como los finísimos Razr y el singular Aura, Motorola ha descubierto en esta nueva etapa bajo el alero de Google que no es necesario ofrecer un diseño espectacular para seducir al público. La primera generación del Moto G tenía el extraño honor de distinguirse por un diseño genérico hasta el anonimato, y su sucesor no ha variado este enfoque a pesar de los cambios.

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Si te he visto no me acuerdo

Una vez más, Motorola aboga por un diseño tan sencillo que se mueve entre lo anónimo y lo indistintivo

motorola moto g (2014)
Motorola Moto G (2014)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Motorola Moto G (2014)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Motorola Moto G (2014)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Motorola Moto G (2014)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Motorola Moto G (2014)
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Motorola Moto G (2014)
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Dotado ahora con una generosa pantalla de 5 pulgadas, el nuevo Moto G es considerablemente más grande que el modelo saliente, aunque no por ello resulta incómodo o pesado. De hecho, sus 149 gramos solo suponen un incremento de 6 gramos con respecto al modelo de primera generación, mientras que su grosor es ahora incluso inferior, perdiendo unas décimas de cintura hasta situarse en 11 milímetros.

Al margen de unas dimensiones sensiblemente mayores atribuibles al uso de una pantalla más grande, el nuevo Moto G destaca por la presencia de dos altavoces frontales que otorgan a la parte delantera del teléfono un diseño prácticamente simétrico. Su aspecto recuerda en gran medida al del Moto E, aunque la mejora en calidad percibida es más que evidente. Es un teléfono agradable, pero no llama la atención de ninguna manera.

motorola moto g 2014
Motorola Moto G 2014
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El Moto G sigue siendo un teléfono fácil de usar y agradable de llevar pese al mayor tamaño de su panel

Una vez más, el Moto G carece de un botón dedicado para la activación de la cámara. Los únicos controles físicos disponibles -encendido y volumen- se encuentran agrupados en el lateral derecho con un relieve y un tacto muy adecuados. El conector para auriculares está situado en el centro de la parte superior, mientras que el puerto micro-USB vuelve a aparecer descubierto en la parte baja del teléfono.

Para acceder a sus lectores de tarjetas SIM (en plural, pues incorpora dos) y microSD, es necesario levantar la tapa trasera. La operación vuelve a ser algo complicada sin la ayuda de herramientas o unas uñas resistentes. La cubierta vuelve a tener una pequeña forma redondeada para mejorar la sujeción del dispositivo, y está realizada en un plástico mate con un acabado de tacto suave y ligeramente gomoso.

Más pulgadas, los mismos píxeles

Más grande es mejor. Esta aseveración adquiere el carácter de axioma cuando se observan las tendencias de un mercado que desde hace años impulsa con denuedo el lanzamiento de dispositivos con pantallas cada vez mayores.

En el caso del Moto G, la primera generación llegó a las tiendas con una pantalla de 4,5 pulgadas. Un año después, su sucesor aterriza con un panel de nada más y nada menos que 5 pulgadas.

motorola moto g 2014
Motorola Moto G 2014
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Este notable incremento sitúa al relativamente modesto Moto G a la misma altura que algunos de los buques insignia del año pasado, tal es el caso del Samsung Galaxy S4. Las pantallas grandes ya no son por tanto exclusivas de los teléfonos de gama alta, aunque tampoco cabe esperar la misma densidad de píxeles que en los modelos más avanzados del mercado.

A pesar de su mayor tamaño, el nuevo Moto G mantiene sin cambios su resolución, por lo que una vez más el usuario se encuentra ante un panel con 720 x 1280 píxeles. Ésta no es en absoluto una cota inaceptable, especialmente si se considera que algunos de sus rivales directos todavía utilizan pantallas de 540 x 960 píxeles de resolución de una calidad bastante mediocre.

Más allá del posible efecto negativo que pueda tener la nueva pantalla en la portabilidad del propio teléfono (que sigue teniendo un manejo muy aceptable gracias a su diseño de fondo redondeado y marcos relativamente finos), subir de 4,5 a 5 pulgadas ha redundado en una menor densidad de píxeles, descendiendo de 326 a 294 puntos por pulgada. La calidad de imagen es aceptable, pero ya es posible apreciar una ligerísima pixelación inapreciable en el modelo anterior.

No corta la respiración, pero la pantalla del Moto G cumple su cometido y cuenta con una lámina protectora de Gorilla Glass 3, marcando distancias con sus rivales

motorola moto g (2014)
Sony Xperia Z3
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La pantalla del nuevo Moto G vuelve a utilizar la tecnología LCD IPS frente al panel OLED integrado en el más caro Moto X. Esto significa que su visibilidad en exteriores es notablemente inferior, aunque afortunadamente posee un nivel de brillo relativamente elevado. Su contraste también resulta satisfactorio, al igual que los negros y los ángulos de visión.

De nuevo, Motorola ha tenido el buen detalle de proteger la pantalla del Moto G con una lámina de cristal reforzado Gorilla Glass 3.

Mejor sin maquillaje

La simplicidad que caracteriza a los modelos asequibles de Motorola va más allá de su exterior. Lejos de quedarse en el caparazón, este afán por reducir el concepto smartphone a la mínima expresión (o tal vez a su dimensión más apropiada) alcanza a la propia ROM del nuevo Moto G.

Motorola se ha vuelto a decantar por la última versión de Android sin más complementos ni aditivos que un pequeño número de aplicaciones propias; el resto viene tal cual salió de los laboratorios de Google.

El rendimiento del Moto G no presenta diferencias apreciables con el de ningún otro móvil basado en el chipset Snapdragon 400 de Qualcomm

motorola moto g (2014)
Motorola Moto G 2014
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

La ausencia de widgets y capas de personalización, unida al uso de Android 4.4.4, redunda en un funcionamiento óptimo y fluido. También es necesario señalar que Motorola ha conservado tanto el chipset Snapdragon 400 del modelo original como su gigabyte de RAM, por lo que el rendimiento general no presenta diferencias significativas.

En lo que respecta a los benchmarks, AnTuTu se salda con una nota de 17.997 puntos y Quadrant arroja un registro de 9.102 puntos, mientras que 3DMark, más orientado a medir las prestaciones de los dispositivos portátiles como máquinas de juego, otorga 4.691 puntos al mediano de Motorola.

motorola moto g 2014
Motorola Moto G 2014
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El comportamiento en el uso real y práctico del teléfono es el esperable de cualquier teléfono armado con el chipset de gama media de Qualcomm. No es la máquina de juegos o multimedia más potente del mercado, pero Android se mueve sin rastro de ralentizaciones, y todas las aplicaciones habituales salvo la galería fotográfica (que carga las imágenes con una ligera parsimonia) se lanzan y ejecutan con la velocidad adecuada.

A nivel de aplicaciones, el nuevo Moto G viene configurado con una herramienta de migración de datos para facilitar la renovación del terminal, una aplicación para compartir nuestra posición geográfica con los contactos escogidos y Motorola Assist.

El uso de una ROM Android sin modificaciones resta personalidad al Moto G pero hace que su respuesta sea más rápida y fluida

motorola moto g (2014)
Motorola Moto G 2014
Foto: Alberto Ballestín (Quesabesde)

Esta última app funciona de fondo para aprender más acerca del comportamiento del usuario en el día a día, permitiendo establecer horas de silencio telefónico y reconociendo cuándo nos encontramos al volante para activar la lectura de mensajes y notificar por voz los nombres de los contactos que estén llamando por teléfono.

Es necesario señalar que, a pesar de la ausencia de bloatware o programas innecesarios, el modelo de 8 GB se queda bastante escaso en cuanto empiezan a instalarse aplicaciones pesadas y almacenar unos pocos álbumes. No es una opción recomendable para todos los usuarios, que siempre tienen la oportunidad de usar una socorrida tarjeta microSD.

motorola moto g 2014
Motorola Moto G 2014
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La batería posee la misma capacidad que la del Moto G original, y su duración ronda el día y medio con un uso mesurado de Internet

La batería del nuevo Moto G es suficiente. A pesar de que su acumulador de iones de litio mantiene una capacidad de 2.070 mAh, el incremento de la pantalla no parece tener un impacto excesivamente negativo en la autonomía del teléfono.

La medición de la autonomía en circunstancias reales es un proceso escasamente científico dado el hecho de que no hay dos usuarios iguales ni a un móvil se le pide exactamente la misma carga de trabajo dos días seguidos, pero con una hora de navegación diaria y las redes sociales más habituales en actualización automática, es fácil exprimir día y medio de batería al nuevo Moto G. No es un registro espectacular, pero el teléfono cumple.

Una cámara más aprovechable

La cámara del Moto G original era posiblemente uno de sus puntos más flacos. Sin ser muy mala, sus 6 megapíxeles y la mediocre calidad brindada por su sensor afeaban ligeramente un teléfono sin apenas deficiencias. La cámara de 8 megapíxeles del nuevo Moto G sigue sin ser excepcional (tampoco cabe esperar maravillas de PureView o Xperia de campanillas por solo 180 euros), pero permite tomar algo más aceptable que una foto socorrida de urgencia.

Sin ser la más resultona, la cámara del Moto G puede capturar una buena cantidad de detalle y muestra un rendimiento razonable en condiciones de baja luminosidad

motorola moto g (2014)
Motorola Moto G 2014
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La aplicación de cámara es tan sencilla como en modelos anteriores. Una ruleta a la izquierda permite acceder a las opciones de captura, incluyendo la resolución de la imagen, el almacenamiento interno o en tarjetas y el uso de HDR, mientras que la pantalla principal es manipulable por el usuario para realizar zoom o enfocar el punto deseado usando gestos intuitivos.

Las imágenes generadas por el sensor de 8 megapíxeles utilizado por Motorola exhiben un nivel de detalle razonablemente pasable y una correcta reproducción de los colores, sin que se aprecien artefactos importantes. La función HDR no resulta pesada, y aunque no es un búho como el Lumia 1020 o el Xperia Z2, su rendimiento nocturno podría ser bastante peor. Es recomendable en cualquier caso jugar con el enfoque para conseguir el nivel de brillo adecuado.

Muestras: 8 megapíxeles
Fotografías realizadas con un Motorola Moto G
fotografías realizadas con un motorola moto g
fotografías realizadas con un motorola moto g
fotografías realizadas con un motorola moto g
fotografías realizadas con un motorola moto g
fotografías realizadas con un motorola moto g
fotografías realizadas con un motorola moto g

Los puntos flacos de la cámara son la dificultad en el enfoque, los ya tradicionales problemas a la hora de capturar fidedignamente ciertos objetos complejos (las copas de los árboles siguen siendo la perdición de todos estos teléfonos) y la incapacidad del móvil para grabar a resolución Full HD. El límite de captura de vídeo está en 720 líneas horizontales, aunque al menos existe la posibilidad de realizar grabaciones a cámara lenta.

El sensor frontal también ha sido mejorado de forma significativa, elevando su resolución de 1,3 a 2 megapíxeles. Su calidad puramente utilitaria impide que el nuevo Moto G se convierta en una auténtica máquina de selfies y videoconferencias, no obstante.

El rey ha muerto, larga vida al rey

Motorola lo ha vuelto a conseguir. No hay un smartphone en la horquilla de precios comprendida entre los 150 y los 300 euros que pueda hacer sombra a su última propuesta intermedia. A su lado, los teléfonos de la competencia son simples figurantes.

El Xperia M2 puede ofrecer una mayor calidad de construcción y el LG G2 mini posee unos controles más innovadores, pero ninguno de ellos (ni ningún otro móvil análogo) posee unas características tan soberbiamente equilibradas.

motorola moto g 2014
Motorola Moto G 2014
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El excepcional equilibrio entre precio y prestaciones del Moto G lo convierte en uno de los mejores teléfonos de gama media

La ausencia de NFC o un emisor de infrarrojos para controlar el televisor son carencias que pueden resultar dolorosas para los usuarios acostumbrados a manejar teléfonos de mayor categoría, pero posiblemente pasarán desapercibidas para el típico comprador de un Moto G. Por contra, todo el mundo se puede beneficiar de las mejoras en la cámara, la incorporación del lector de tarjetas microSD y la doble ranura SIM, y la garantía de recibir las últimas actualizaciones de Android con la máxima premura.

La gran virtud del renovado Moto G no es su generosa pantalla. Tampoco su buen tacto o el uso de una cámara aceptable. El auténtico logro de este terminal orientado al más común de los consumidores es haber logrado eliminar las diminutas carencias de un teléfono que ya era extraordinario, dejando como resultado uno de los terminales más satisfactorios del mercado y todo un ejemplo de lo que debería ser un móvil Android de gama media.

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