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Fotolibres

Miserachs: jugando a fotografiar

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La controvertida propuesta expositiva del MACBA para su retrospectiva de Xavier Miserachs ya tiene catálogo. Y no es un catálogo cualquiera

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ENE 2016

¿A qué edad dejamos de jugar? ¿En qué preciso momento desaparecieron los juegos porque estábamos demasiado ocupados en cosas serias de verdad?

Solo unos pocos adultos consiguen escapar a la seriedad que impone la edad. Y creo poder afirmar que Xavier Miserachs (1937-1988) fue uno de ellos. Lo intuyo por sus fotografías. En ellas puedo ver cómo Miserachs juega con las líneas, las luces, las composiciones. Pero sobre todo juega con los muchachos alegres que rodean a ese marino con la gorra de Cervera. Juega con hombres que beben cerveza en vasos enormes. Juega con un grupo de señoras que fuerzan la sonrisa ante la presencia de su cámara. Y lo hace con todos aquellos que se va cruzando por las calles de la Barcelona de los 60 mientras él juega a ser fotógrafo.

Estamos demasiado ocupados en cosas serias de verdad. Y ya no somos capaces de hacer como hacía Miserachs: sencillamente jugar

Ahora, 51 años después de que se publicara su “Barcelona. Blanc i Negre”, Horacio Fernández nos propone seguir jugando con las fotografías que conforman el libro. Lo hace con una propuesta expositiva en el MACBA que ha dado -y dará- mucho que hablar por sacar las fotografías del bote de formol que supone el paspartú y el marco de toda la vida.

En un ejercicio de coherencia poco usual entre exposición y catálogo, lo mismo consigue la edición porfolio de RM ideada por Ramon Pez y Laia Abril. Un catálogo de tapa blanda envuelta en una sedosa camisa roja. Con un solo párrafo de texto central tan breve como preciso atribuido a Miserachs que merece ser parafraseado:

“No ocurre nada, la imagen parece tomada al azar. Aparece gente que no se sabe por qué está allí ni por qué los incluí en la foto. El espectáculo que ocurre en la escena es totalmente anodino. A la búsqueda de un tema inexistente, la mirada se pasea por la imagen y va descubriendo signos en la indumentaria, en las paredes, en el mobiliario urbano, en los vehículos. El fotógrafo ha propuesto una imagen de la realidad, pero la interpretación va a cargo del lector, quien difícilmente haría el esfuerzo si la viera aislada, fuera del contexto de un libro, de un discurso.”

Un catálogo que bien podría considerarse una pieza más de la exposición y en el que las míticas fotografías de Miserachs se presentan dobladas unas sobre otras, de tal modo que dos mitades de dos fotografías diferentes coinciden al girar la página creando una nueva imagen. Al no estar sujetas por ninguna costura ni grapa, las fotografías pueden desplegarse hasta recuperar su encuadre original. Un catálogo que es una exposición portátil. Un juego más.

51 años son muchos años. Tal vez demasiados. Ya sea por la edad o por la mitificación de algo tan cotidiano como la fotografía, la actual y la de Miserachs, ocurre que estamos demasiado ocupados en cosas serias de verdad. Y ya no somos capaces de hacer como hacía Miserachs: sencillamente jugar. Jugar en serio de verdad.

Editor: RM Verlag y MACBA | Textos: Horacio Fernández | Edición: Ramon Pez y Laia Abril | Año: 2015 | Páginas: 144 | Dimensiones: 19,3 x 28,95 centímetros | Precio: 35 euros

Fe de erratas: el libro "Barcelona. Blanc i Negre" se publicó hace 51 años, no 71 como se indicaba en el artículo.

Toni Amengual es fotógrafo y autor de los libros "Pain", premio PHotoEspaña 2015 al mejor libro autoeditado y título incluido en la colección del MoMA, y "Devotos", presentado en 2015.

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