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OpiniónContando píxeles

¿Mini EVIL?

 
7
FEB 2011

Ni siquiera nos hemos puesto de acuerdo sobre cómo llamar a esa nueva generación de cámaras sin espejo (EVIL, compactas de óptica intercambiable y sin espejo...) y ya nos están cambiando el menú inicial. Pero, ¿qué demonios es esa cosa rara de Kenko? Y de ser ciertos los rumores que circulan con cada vez más fuerza acerca de la futurible compacta de ópticas intercambiables de Pentax, ¿qué tipo de sustancias consumen en la firma japonesa?

Algo así se estarán preguntando entre sollozos los vendedores del sector que hayan estado atentos a las últimas noticias de la pasada semana. Se cuenta que todavía no han superado el trauma que hace un año les provocó pensar que un día llegaría a la tienda alguien preguntando qué era la Ricoh GXR.

La curiosa propuesta que Pentax se traería entre manos consiste en una revisión a la baja de las Micro Cuatro Tercios y Sony NEX

Efectivamente, parece que los chicos de Pentax -con sus primos de Kenko o cada uno por su cuenta, eso no está claro aún- están decididos a animar un poco más el escaparate de cámaras digitales. Así que quienes ya hubieran conseguido entender bien aquello de las SLR, las SLT y las cámaras sin espejo, que vayan haciendo hueco en su esquema mental para otra categoría.

O no, porque en realidad la curiosa propuesta que Pentax se traería entre manos (insistimos: de momento no hay más que rumores) no es nada nuevo, sino más bien una revisión a la baja de todas esas Micro Cuatro Tercios, NEX y compañía. O visto desde otra perspectiva, una compacta cualquiera pero con objetivos de quita y pon.

De hecho, una vez más la fotografía digital rebusca en las páginas de la Historia para reinventar con píxeles propuestas que en su día ya lidiaron con los procesos químicos. Cuando hace un año Pentax puso sobre la mesa la Optio I-10 saltaron todas las alarmas: aquello era un homenaje a la Auto 110.

En realidad, más allá de las delicadas formas y el aparente diseño, aquella compacta digital no tenía nada que ver. Ni era una SLR ni había ópticas intercambiables, y de hecho, sus prestaciones tampoco son para tirar cohetes.

Pese a ello, puede que la firma ya estuviera por aquel entonces insinuando sus intenciones. Y a tirar una vez más por el camino de la originalidad para intentar llamar la atención en el escaparate.

Por eso, no es de extrañar que ahora que se han desatado los rumores sobre los planes de Pentax todas las miradas hayan vuelto hacia aquella Auto 110. Nos consta que no tardaremos mucho en ver las primeras fotos filtradas de esta cámara, y por lo que ya hemos podido ver, no se parece en absoluto a aquella pequeña réflex.

Pero sí hay coincidencias en otros aspectos. De entrada, ambas recurren a un soporte de dimensiones menores a los estándares vistos hasta ahora en este segmento. La Auto 110 apostaba por la película de 110 con un tamaño de fotograma de 13 x 17 milímetros, es decir, la mitad que la película de paso universal.

La futurible compacta de Pentax (que, según nos consta, no se llamará NC-1 como reza la rumorología) tomaría esta misma senda y dejaría a un lado los captores APS-C y Cuatro Tercios para apostar por un CMOS de 14 megapíxeles y 1/2,33 de pulgada. Es decir, el usado en muchísimas otras compactas y cuyas limitaciones, además, son de sobra conocidas en lo que respecta a control del ruido y rango dinámico.

De la mano de este diminuto captor llegaría también la segunda de las claves de este sistema: una nueva bayoneta para usar objetivos cuyas dimensiones se presupone que -igual que en la Auto 110- serán mucho más reducidas que las ópticas habituales. Para empezar, ya se habla de un objetivo fijo equivalente a un 50 mm f1.9, seguido dentro de no mucho por un zoom de 28-80 milímetros.

¿Emplearía este sistema la montura C como en el caso de la cámara de Kenko? No parece probable, porque de ser así -y salvo inventos de última hora- habría que despedirse del enfoque automático, entre otras cosas. Y no parece que Pentax esté dispuesta a permitirse esas licencias.

Aunque aplaudimos cualquier experimento, dudamos de la capacidad del mercado para asimilar todos estos inventos

¿Y la compatibilidad con objetivos de otras monturas? Veremos si se deja la puerta abierta, pero no podemos perder de vista que estamos hablando de una cámara con un factor de multiplicación focal de más de 5x, con lo que incluso el angular más pronunciado acabaría convirtiéndose automáticamente en un teleobjetivo.

Así que, a la espera de más pistas (¿esta semana durante la feria CP+ en Japón?), de momento las dudas conviven con una buena ración de curiosidad. Y escepticismo, claro.

La verdad es que a nosotros nos encantan los experimentos y cualquier cosa que se salga de la dinámica informativa habitual -y cansina, a veces- de este sector. ¿Una K-r de colorines y hortera como ella sola? Excelente. ¿Una videocámara de JVC que se atreve con la fotografía? Venga. ¿Una cámara de Pentax con sensor de compacta y objetivos intercambiables? A por ella.

Pero no queda más remedio que dudar de la capacidad del mercado para asimilar todos estos inventos. De hecho, desde aquí ya puedo escuchar la pregunta del millón que muchos se estarán haciendo: ¿Y para qué queremos ópticas intercambiables si ya hay compactas con un zoom decente y luminoso y un sensor mejor que ese que nos proponen?

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

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