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Con texto fotográfico

"Aunque para ellos es un juego, la guerra forma parte de su realidad" Mila Teshaieva

 
Foto: Mila Teshaieva
14
OCT 2010
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Gran parte del trabajo de la ucraniana Mila Teshaieva gira en torno a las antiguas repúblicas soviéticas, por las que siente una especial atracción. En sus reportajes, como el que dedicó a la etapa de posguerra en Osetia del Sur, esta fotoperiodista se sitúa siempre junto a aquellas personas que sufren situaciones especialmente críticas. Ello la ha llevado a trabajar para organizaciones como UNICEF y a ganar el premio Phodar de fotografía humanitaria en Bulgaria.

Mila Teshaieva

En verano de 2008 fui a Osetia del Sur, en el norte de Georgia, justo después de que finalizara la guerra con Rusia. Se acababa de crear una zona de contención, y yo pasé allí varias semanas. Era un área de acceso restringido a los habitantes, pero yo entré y salí multitud de veces, gracias en parte a que tengo los mismos rasgos [que los osetos]. Incluso algunas veces entré haciéndome pasar por la nieta muda de una señora mayor.

Fui ahí para fotografiar el sentimiento de pérdida, tanto de la guerra y como de la tierra, de un pueblo muy orgulloso, un pueblo que sufría especialmente esa situación tras el final del conflicto.

Era muy peligroso, porque los paramilitares de Osetia y los soldados rusos realizaban multitud de controles y registros, y de haber visto a una fotoperiodista con su cámara, seguro que hubiese tenido problemas serios. Pese a todo, los locales me acogieron como si fuese una más, dándome cobijo y un lugar para dormir, compartiendo conmigo hasta el ultimo trozo de comida y escondiéndome cuando era necesario.

Para mí es un país muy especial. He viajado por todo el mundo, pero esa gente es la que mejor me ha tratado y la que más calor me ha dado. Tienen un alma especial. Para ellos, los amigos, la música y el vino son lo más importante en esta vida.

La conexión con ellos fue tan grande que decidí volver al cabo de un año, en agosto de 2009. Era la primera vez que regresaba a un lugar para continuar un tema. La zona de contención no estaba bloqueada, pero había allí gente que continuaba totalmente abandonada. Esta vez fui para fotografiar cómo era para ellos aprender a vivir con el temor a una guerra que, aunque había acabado, podía volver a estallar porque las cosas no estaban nada claras. Intentar reconstruir su vida con el miedo siempre presente es algo duro para ellos.

Un día, al atardecer, encontré a estos niños en la aldea de Nikozi, junto a la frontera con Osetia del Sur. Jugaban con fusiles de madera a hacer la guerra. Son niños normales jugando a lo que los niños de todo el mundo juegan alguna vez, pero el problema aquí es que estos niños hacían lo que habían visto un año atrás. Aunque fuera un juego, para ellos forma parte de su realidad.

Es muy triste, porque ellos son el futuro de este país. En vez de estar en la escuela aprendiendo lo que se supone que aprenden normalmente los niños, parecía que aprendían a hacer la guerra.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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