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Porfolio

Y yo con estas flores

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Miguel Vallinas reflexiona en su serie “Raíz” acerca de la identidad, la existencia y la elección del individuo

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NOV 2015

“Indagar en cuestiones sobre la existencia, la elección del propio ser, en cómo nos ven, en lo que condiciona nuestro aspecto y la imagen que proyectamos, y sobre todo explicar lo que somos.” Estas son las motivaciones que se esconden tras las serie “Raíz”, un enigmático y sugerente trabajo del fotógrafo Miguel Vallinas, que tal y como él mismo nos explica profundiza en la reflexión sobre la identidad y el ego que ya inició en “Pieles” y “Segundas pieles”.

Para ello Vallinas se sirve de efectivos fotomontajes en los que sustituye las cabezas de los modelos por plantas y ramos de flores en distintas fases estacionarias y de floración. "El cuerpo representa el tallo, y la cabeza es la flor. La raíz es aquello que no se muestra, lo que nos vincula a la tierra, el lugar del que partimos y adonde llegamos, el inicio y el fin. La raíz es la base de nuestra existencia.”

Y precisamente es la raíz, lo que da nombre a la serie, el elemento que queda oculto en todas las fotografías, que están cortadas a la altura de las rodillas de los modelos para ocultar lo que para el autor es “el verdadero sustento del yo”.

Uno de los sets del proyecto "Raíz". | Foto: Miguel Vallinas

Evidentemente la elección de la parte botánica de las fotografía no es casual, ya que el autor busca transmitir a través de ellas “el momento concreto en el que nos encontramos, el cual puede ser temporal o tal vez definitivo, o quizás simplemente represente aquello que queremos exteriorizar y que no coincide en absoluto con nuestra verdadera identidad”.

Vallinas asegura que estudia al detalle tanto la composición de los ramos que ejercen de cabeza de los modelos como el vestuario de los mismos, para que ambos elementos funcionen como un todo coherente.

"El cuerpo representa el tallo, y la cabeza es la flor. La raíz es aquello que no se muestra, lo que nos vincula a la tierra, el inicio y el fin”

El proceso requiere, obviamente, fotografiar por separado a los modelos y los ramos, que luego se convierten en una única imagen a través del fotomontaje. En cuanto al equipo utilizado Vallinas afirma que lleva desde 2008 trabajando con la primera Canon EOS 5D, y que la mayoría de sus fotos las hace con un objetivo 24-105 mm f4 EF L.

Y aunque reconoce que quizás ha llegado el momento de hacer un cambio de cámara y que le gustaría hacer su próximo trabajo con un respaldo digital de formato medio, asegura que con lo que tiene puede presentar su trabajo en impresiones de 70 x 100 centímetros sin problemas.

Foto: Miguel Vallinas
El fotógrafo Miguel Vallinas con una de sus creaciones.

Entre sus fuentes de inspiración, el autor reconoce su admiración por la pintura surrealista de René Magritte, una influencia que puede intuirse fácilmente en esta y otras de sus series fotográficas. También destaca los rostros de porcelana de las instantáneas del fotógrafo ruso Oleg Duryagín, y por encima de todos ellos ensalza la obra del desaparecido Humberto Rivas, que le despertó la pasión por la fotografía.

Fotógrafo publicitario e industrial, Miguel Vallinas dedica todo el tiempo que puede a proyectos personales, buscando siempre “contar en imágenes mis pensamientos e inquietudes”, la verdadera razón por la que, según afirma, se dedica a la fotografía.

Vallinas ha expuesto su obra en ciudades como Hong Kong, Mónaco, Londres, Basilea o Colonia, y su serie “Raíz” ya está comprometida para viajar al próximo fotofever de París, a Nueva York y al Art Basel de Miami Beach.

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