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Microsoft pone fin a una era con la compra de la división de dispositivos de Nokia

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El gigante de Redmond fabricará sus propios teléfonos mientras que la compañía finlandesa se orientará a servicios e infraestructuras

Stephen Elop (que aquí aparece a la derecha de Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft) será el nuevo vicepresidente de dispositivos de la compañía.
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ABR 2014

Ocho meses después de sacudir la industria de la telefonía móvil, Microsoft ha cerrado oficialmente la compra de la división de dispositivos de Nokia. El departamento Devices & Services dejará de existir como tal para ser absorbido por el coloso de Redmond, donde será conocido simplemente por la denominación Microsoft Mobile Oy. La operación tendrá un coste total aproximado de 5.500 millones de euros para la compañía dirigida por Satya Nadella. Concluida la compra, Nokia seguirá existiendo como empresa independiente de Microsoft.

Ladillo: Literalmente, Nokia ha decidido abandonar la producción de teléfonos y vender tanto los departamentos de ingeniería como la propia utilería.

En contra de la creencia generalizada, Microsoft no se ha hecho con el control de Nokia, sino que la firma finlandesa ha disgregado y vendido a Microsoft su departamento de diseño y producción de teléfonos móviles, a excepción de las factorías de Chennai (India) y Masan (Corea del Sur), la primera de las cuales será cerrada.

La nueva Nokia será una compañía mucho más pequeña, centrada más en el desarrollo de software y servicios como Here Maps que en la creación de hardware de consumo. Nokia Solutions and Networks, heredera de la antigua alianza Nokia Siemens Networks, será de hecho el espinazo que vertebrará la nueva compañía. Mapas, soluciones para empresas e infraestructuras se convertirán en su raison d'être.

No habrá más Nokia con Windows Phone

La compra de la división Devices & Services deja a Microsoft en una situación inusual e incluso potencialmente incómoda para sus socios, puesto que ya no se limitará a impulsar su propia plataforma móvil con Windows Phone, sino que fabricará la mayor parte de los teléfonos que la utilizan. Basta saber que, según Adduplex, el 93,5% de los teléfonos Windows Phone comercializados en todo el mundo son Nokia.

Los incentivos de firmas como HTC, Huawei o Samsung para saltar al terreno de juego son escasos, pero Microsoft ha conseguido arrancarles el compromiso de lanzar nuevos teléfonos reduciendo el precio de las licencias.

Junto a la capacidad de desarrollo y producción de smartphones (incluido el departamento responsable de las cámaras PureView), Microsoft también ha adquirido durante un periodo de diez años los derechos compartidos sobre las patentes de Nokia (valorados en 1.650 millones de euros) e incluso su propia marca comercial, que será utilizada en futuros teléfonos móviles de gama baja. Y sólo en teléfonos de gama baja.

Microsoft conservará Nokia X y Asha Platform

Según las condiciones del acuerdo, Microsoft no podrá lanzar ningún nuevo dispositivo basado en Windows Phone usando la marca Nokia, que será relegada a los terminales ya disponibles en el mercado y a aquellos basados en soluciones alternativas como Series 30 y Asha Platform. Sí podrá utilizar el nombre Lumia, cuyos derechos ha adquirido para mantener un cierto grado de coherencia y familiaridad cuando lance sus propios teléfonos con Windows Phone.

Es destacable el detalle de que Microsoft no piensa dejar de lado a los clásicos teléfonos baratos que en su día llevaron a Nokia a lo más alto.

A pesar de que el panorama ha cambiado radicalmente y de que los smartphones dominan con mano de hierro el mercado, todavía hay un número muy significativo de consumidores en todo el mundo que simplemente quieren un teléfono muy económico para hacer llamadas y cuya batería aguante toda una semana, unas necesidades que Nokia satisface plenamente con sus teléfonos de las plataformas Series 30 y Asha.

Microsoft no podrá lanzar ningún nuevo dispositivo basado en Windows Phone usando la marca Nokia, aunque sí podrá utilizar el nombre Lumia

Para mayor intriga, Microsoft se muestra dispuesta a conservar e impulsar Nokia X, el fork de Android para smartphones asequibles con el que la firma finlandesa sorprendió en el Mobile World Congress.

Durante la pasada edición de la feria Barcelonesa, Stephen Elop, hasta hace poco director ejecutivo de Nokia y ahora jefe de dispositivos de Microsoft, declaró que Microsoft ve un valor importante en esta nueva plataforma. Según Elop, la idea es que los consumidores den un primer tiento a los servicios on-line de Microsoft usando uno de estos teléfono, volcando su vida digital en la nube de Redmond para más tarde terminar comprando un teléfono basado en Windows Phone cuando quieran disfrutar de mayores prestaciones.

Una apuesta con un más que evidente riesgo de canibalización, pero que Microsoft parece dispuesta a continuar. Oficialmente, al menos.

Qué será del universo Windows Phone plantea una duda mucho más interesante que preguntarse qué sucederá con Nokia. Aunque los términos del acuerdo permiten que el fabricante finlandés pueda volver a lanzar teléfonos bajo su propia marca pasado 2015, resulta casi impensable su regreso a la industria de la telefonía móvil como fabricante.

Nokia X
Nokia X
Nokia X, la nueva apuesta por Android de Microsoft.

Microsoft no sólo controla ahora Windows Phone, sino que la compra de Nokia prácticamente convierte a la compañía en propietaria absoluta de todo su ecosistema de hardware, lo que probablemente redundará en una mayor alineación entre software y dispositivos.

Durante los próximos meses los consumidores seguramente no apreciarán grandes cambios a nivel de producto o marca. Nokia acaba de renovar los extremos de su gama con los Lumia 630 y 635 y el Lumia 930, surtiendo así las estanterías de las tiendas con producto fresco y plenamente vigente con el que impulsar sus ventas a corto y medio plazo. Microsoft, por su parte, ha confirmado que se ocupará de administrar el sitio web de Nokia y sus canales sociales hasta abril de 2015.

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