Crónica

El cambio social tiene su eco en la fotografía

 

Getty Images explica la transformación de ciertos estereotipos en la imagen publicitaria

Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Schwing durante el acto del pasado jueves.
22
OCT 2013
Eduardo Parra   |  Madrid

De la perfección griega a la belleza real. De ocultar los defectos a potenciarlos. La imagen en la publicidad cambia constantemente, y el informe “Visualizando la diversidad” de Getty Images así lo demuestra. Michaela Schwing, responsable de estrategia de contenido de la conocida agencia, explicaba el pasado jueves en la Fundación Lázaro Galdiano a los medios dicho informe partiendo de una premisa: los cambios pueden ser lentos, pero son.

Schwing hizo hincapié en cómo la imagen estereotipada de ciertos actores (la mujer, los ancianos o el mismo cuerpo) está cambiando en pro de una imagen más diversa y natural pero no por ello menos atractiva. Un cambio que se produce en paralelo a otro: el sentimiento de posesión está dejando paso al sentimiento de bienestar que produce el utilizar algo, no el poseerlo.

Enfocado principalmente a los anunciantes -de hecho la presentación estaba auspiciada por la Asociación de Marketing de España-, el informe aparecido en la revista Curve de Getty Images revela que las campañas publicitarias están sucumbiendo ya a un proceso de cambio, un cambio tal vez lento y en ocasiones casi imperceptible.

Vender felicidad

Así, actualmente se está pasando del objetivo publicitario de “vender” dinero y poder a través de un producto o servicio a vender felicidad. Un ejemplo claro -explicaba Schwing- son los anuncios del sector financiero. Antes los anuncios de estas entidades asociaban su imagen con el lujo y el alto poder adquisitivo. Hoy, por el contrario, se enfocan mucho más hacia las relaciones personales entre la gente mostrando una nueva riqueza “más social”.

La belleza natural, ajena al Photoshop y al retoque, avanza con paso firme en las campañas actuales y ya no se censura lo que no es socialmente considerado como atractivo

Y es que sin duda la crisis ha influido en la publicidad y en las imágenes que a ella se destinan, pero también han influido el progreso y el crecimiento intelectual de la propia sociedad. De esta forma, la belleza natural, ajena al Photoshop y al retoque, avanza con paso firme en las campañas actuales, y aunque aún tenemos ejemplos contundentes de estereotipos -como los anuncios de cosméticos-, el hecho es que ya no se censura lo que no es socialmente considerado como atractivo.

Schwing puso como ejemplo el spot rodado con motivo de los Juegos Paralímpicos de Londres de 2012, donde aparecían personas discapacitadas, apuntando que “la belleza es imperfecta”, y que si antes se utilizaba esa imperfección, esa diversidad como elemento provocador, hoy día el protagonismo recae en personas reales.

El último caso que se trató tuvo como protagonista a un público muy focalizado: los ancianos. Hasta ahora la llamada tercera edad tenía en la imagen publicitaria una presencia fuertemente estereotipada. No es difícil ver en los anuncios no tan antiguos bucólicas escenas de abuelos con nietos o paseos junto a la playa de personas que, siendo ancianas, gozaban de un aspecto envidiable. Hoy día la tendencia también está cambiando aquí. Ahora -afirma Schwing- lo que manda es aceptar la edad que se tiene, aceptar que las arrugas forman parte de la belleza y que ser anciano no es motivo de vergüenza.

Fuentes y más información
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar