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Agenda fotográfica

Michael Yamashita fotografía los viajes de Marco Polo

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Foto: Michael Yamashita (National Geographic)
24
MAR 2015
Ivan Sánchez | Turín

La ruta de la seda no la trazó, ni mucho menos, Marco Polo. En realidad, cuando el joven veneciano emprendió su viaje acompañando a su padre y su tío, ya hacía más de un milenio que los comerciantes -y no solo comerciantes- del mundo conocido la transitaban de oriente a occidente, y viceversa.

Si Marco Polo narró las maravillas que vio en su viaje a caballo entre los siglos XIII y XIV, Michael Yamashita lo ha hecho con lenguaje fotográfico en los albores del tercer milenio. Siete siglos después, pese a que la ruta de la seda ya no tiene el sentido comercial de antaño, sigue manteniendo algunos enclaves casi inalterados.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Las primeras referencias chinas datan del siglo II antes de Cristo, y en el antiguo Imperio romano la derrota de Craso en Carras -la actual Turquía- trajo como único botín los relatos sobre el tejido que da nombre a la ruta más famosa de la historia de la humanidad. Algunos estudios actuales cuestionan la veracidad de los escritos de Marco Polo, pero fue el libro “Did Marco Polo Go to China?”, de Frances Wood, el gran detonante del viaje que el fotógrafo Michael Yamashita emprendió acompañado en diversos tramos por el periodista de National Geographic Mark Edwards, que escribió la historia de un periplo que ha durado cuatro años.

Las fotografías de esta travesía inauguran las salas de la planta baja del Palazzo Mazzonis de Turín, sede del Museo di Arte Orientale. La exposición, que permanecerá abierta hasta el próximo 12 de abril (la entrada cuesta 10 euros), contiene 76 imágenes a color en gran formato y se divide en tres partes: el viaje de Venecia a China, la estancia en Oriente y el retorno por mar. Además, cuenta con la proyección de varios documentales, en los que se puede ver a Yamashita en acción.

Foto: Michael Yamashita (National Geographic)
Foto: Michael Yamashita (National Geographic)

En 1271 los Polo partían de esa pequeña ciudad mediterránea compuesta de islotes ganados al mar para adentrarse en los territorios de Kublai Khan. También fue el origen del trayecto de Yamashita, que visitó Iraq, Irán, Afganistán, China, Vietnam, Laos, Birmania, el Tíbet y la India antes de regresar a Italia.

“Equipado con cuatro cámaras, una docena de objetivos, un millar de carretes y una traducción comentada de ‘Il Milione’ [conocido como ‘El libro de las maravillas’, o simplemente como ‘Los viajes de Marco Polo’], me lancé a la búsqueda de Marco Polo”, comenta el autor.

Foto: Michael Yamashita (National Geographic)
Foto: Michael Yamashita (National Geographic)

El resultado de esta gran producción de National Geographic son unas fotografías con el sello estilístico de Michael Yamashita, que lo mismo se sirve de la luz dorada del atardecer para iluminar panorámicas de los templos de Bagan (Birmania) o las ruinas de Bab (Irán), que fotografía el rezo de un grupo de combatientes afganos junto a un carro blindado.

Yamashita hace un empleo acusado del gran angular para las escenas urbanas, en las que es frecuente ver a niños jugando o estudiando, y del teleobjetivo para paisajes tan variados como las dunas de Dunhuang (a las puertas del desierto del Gobi) o los exuberantes valles verdes de la región china de Yunnan.

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MAO de Turín

Inaugurada en diciembre, la exposición "Marco Polo. La Via della Seta nelle fotografie di Michael Yamashita" podrá verse hasta mediados de abril en el Museo di Arte Orientale de Turín

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Ivan Sánchez (Quesabesde)
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Ivan Sánchez (Quesabesde)
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Ivan Sánchez (Quesabesde)
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Ivan Sánchez (Quesabesde)
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Ivan Sánchez (Quesabesde)
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Ivan Sánchez (Quesabesde)

En cualquier caso, las personas son las grandes protagonistas de este gran reportaje. También Marco Polo debió conocer miles de personas y docenas de culturas diferentes. Además de una ruta comercial, la de la seda debió de ser la principal línea para el cruce de culturas y el intercambio de ideas entre Levante y Poniente.

La globalización y los nuevos medios de transporte han hecho del tránsito de mercancías algo testimonial y mucho más local, ralentizando el ritmo de la evolución tecnológica y preservando las culturas, las tradiciones, las religiones, la historia, la naturaleza y la idiosincrasia de sus habitantes. Muestra de ello es la fotografía en la que dos hombres se tocan con la frente -como sus ancestros- para cerrar un pacto en un mercado de Kasgar, al oeste de China.

Foto: Michael Yamashita (National Geographic)
Foto: Michael Yamashita (National Geographic)

La evolución del paisaje, la lenta pero efectiva modernización de los lugares y sus gentes, los posos culturales que todavía perviven y el cambio en la naturaleza de los intercambios que se dan en la ruta de la seda marcan un cierto statu quo a través de la ruta.

Sin embargo, el viaje de Yamashita y Edwards tuvo vicisitudes bien diversas: si Marco Polo contó con salvoconductos y mensajes papales para el Gran Khan, ellos han tenido que lidiar con embajadas como la iraquí, poco propensa a extender visados a periodistas estadounidenses.

Foto: Michael Yamashita (National Geographic)
Foto: Michael Yamashita (National Geographic)

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