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Paulo Porta.-
La nitidez es la buena discriminación visual de las formas y los detalles. Muchas cosas influyen en ella: factores externos como la cantidad y calidad de la luz, la geometría de los objetos, la distancia y el color; factores internos debidos al funcionamiento de nuestro sistema visual, y factores tecnológicos como la pureza y geometría de las lentes de un objetivo, el diafragma, la película o el sensor y -desde luego- los filtros interpuestos o el procesamiento automático de la señal.
En este artículo obviaremos temas que no dependen del usuario, como la calibración de cámaras y objetivos, y mencionaremos tan sólo la importancia de tomar aquellas decisiones que aprovechen las posibilidades de nuestro equipo.
Nos referimos a aspectos como la velocidad, el diafragma, el uso del trípode, cálculos sobre la profundidad de campo, la distancia hiperfocal. Sin prescindir de detalles íntimamente relacionados con la fotografía digital, la no aplicación de los preajustes altos o la captura en RAW, opciones que nos permiten un mayor control en el postproceso.
Contraste local versus contraste global
Centrémonos en la mejora digital del enfoque, recordando que el mejor retoque es una buena toma y que el enfoque no es necesariamente un parámetro de calidad de la imagen. La nitidez local, que se manifiesta en la medida en que distinguimos con claridad los contornos, en especial la frontera figura-fondo, y la presencia de detalles pequeños, no siempre favorece el contraste zonal necesario para una buena visión del volumen y la profundidad a nivel global.
Esto lo tenían muy claro los fotógrafos pictorialistas, que utilizaban tanto técnicas de enfoque como de suavizado para que el contraste en las siluetas no distrajese la visión de conjunto.
Además de filtros y vaselinas, la famosa técnica de la máscara de enfoque consistía -en una de sus variantes- en desenfocar ligeramente el negativo durante una pequeña parte del tiempo de exposición. Se hacía en aquellas tomas que se consideraban excesivamente detalladas, con la intención de reforzar más el contraste zonal.
En el retoque digital la máscara de enfoque busca también controlar en qué medida el contraste debe aumentar en toda la imagen o solamente en las siluetas. Se trata de un filtrado sofisticado que combina algoritmos de detección de bordes con un tamaño de máscara ajustable, pero también muy potente, por lo que es importante no pasarse mucho del ajuste óptimo.
Parámetros de la máscara de enfoque
En su versión común, tal como se presenta en Photoshop, la máscara de enfoque se maneja con tres reguladores: cantidad, radio y umbral. Lo que hace la máscara es aumentar el contraste en zonas fronterizas, es decir, oscurece los tonos oscuros y aclara los claros en la medida en que haya píxeles próximos de signo contrario.
Cantidad regula el alcance de la variación en los valores de tono. Radio establece el tamaño de la máscara de convolución, es decir, hasta qué distancia se comparan los valores. Umbral, por último, fija la diferencia mínima para considerar a un píxel próximo diferente del píxel de referencia.
Deducir esto es sencillo. Lo complicado es decidir la combinación óptima en cada momento. El regulador de umbral es crucial para "localizar" el contraste añadido, y va en sentido opuesto a los otros dos.
Un umbral equivalente a 0 aplica el filtro a toda la imagen, mientras que un umbral alto lo limita a los bordes. El valor Cantidad afecta a la amplitud tonal del cambio, mientras que Radio afecta a la espacial, al ancho de la franja acentuada alrededor de los bordes, y puede causar halos molestos. El ajuste fino del filtro implica bajar la cantidad cuando se sube el radio, y viceversa.
Para los que prefieren la rapidez a la flexibilidad, existen otros filtros de enfoque que realmente son ajustes preestablecidos de la misma herramienta. En mis pruebas, aunque no han sido exhaustivas, he averiguado que el comando Enfocar de Photoshop equivale aproximadamente a una máscara de enfoque con valores 120-0,5-0. Enfocar más, por otro lado, da un resultado similar a los valores 360-0,5-2, y Enfocar bordes a 140-0,5-7 (nótese el umbral alto de este último).
También he constatado una conclusión lógica, dadas las variables que influyen en los cálculos: la máscara de enfoque se comporta mejor cuanto más margen y datos tenga para operar. Por este motivo, recomiendo aplicarla siempre en 16 bits y previamente a cualquier remuestreo que vaya a reducir drásticamente el número de píxeles.
Estrategias
Vamos a dar unas referencias más concretas de uso. Hay muchas opiniones y recetas particulares, así que he tratado de seleccionar unos pocos ejemplos lo suficientemente diferentes y representativos de las opciones que se suelen recomendar.
Partimos de un original típico que no presenta problemas graves pero pide a gritos un poco más de definición. En el intento A, se ha aplicado la máscara de enfoque con unos valores que, por tanteo, parecían apropiados: cantidad 200, radio 0,7 y umbral 2.
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Imagen original, con formas bien definidas pero bordes muy suaves. | | A. Máscara de enfoque
valores 200-0,7-2. |
Los inconvenientes típicos que presenta este filtro son: alteración del color, bordes excesivamente marcados, halos, aumento del ruido y aplanamiento de los volúmenes. La alteración del color se soluciona convirtiendo a modo LAB y enfocando el canal L, o bien en RGB, con una transición inmediata al modo Luminosidad.
Como alternativa a la máscara, un conocido divulgador de técnicas de Photoshop recomienda invertir una capa duplicada y aplicarle el filtro Paso alto con radio 10, ajustando la opacidad. Es lo que se ha hecho en el ejemplo B, pero suele proporcionar siluetas menos definidas y aplana los volúmenes.
En C tenemos una solución rápida para evitar los halos. Como son mucho más molestos en las zonas claras alrededor de detalles oscuros, se aplica la máscara y a continuación una transición a modo Oscurecer o a Multiplicar. Elimina los halos blancos, produce buenos silueteados, volúmenes y profundidad, pero oscurece globalmente la imagen, lo que en algunos casos puede ser un inconveniente.
En el ejemplo C, la máscara se aplicó con valores 300-0,7-5, realizando después una transición a modo Multiplicar con porcentaje del 75%, y tratando de compensar el oscurecimiento con el ajuste de los tonos medios con la herramienta Niveles (gamma 1,20).
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B. Enfoque con el filtro Paso alto. | | C. Enfoque con transición a modo Multiplicar y compensada con la función Niveles. |
Otras estrategias más avanzadas se ilustran a continuación. La opción D es mi predilecta; una versión simplificada de una acción que conseguí en la red y de la que lamentablemente desconozco el autor.
Consiste en hacer una máscara de luminancia: se pasa la foto al modo LAB, se copia el contenido del canal L y se pega en un canal nuevo. Luego se invierte este último y con la herramienta Niveles se recorta el negro de salida al valor 20. Después se carga como selección y se aplica la máscara de enfoque con valores 500-0,7-5.
La técnica D actúa mucho más en las sombras que en las luces, así que no produce halos. La nitidez y el refuerzo de las formas, por otro lado, son de lo mejor. El único pero es que resulta poco eficaz cuando hay ruido.
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D. Enfoque sobre selección de luminosidad. | | E. Máscara de enfoque
con los valores 200-0,7-2. |
El proceso E es más complejo. Sigue los principales pasos de una acción de Paul Bleicher, aunque circulan otras similares por la red.
Comenzamos reforzando la imagen con el filtro Paso alto, pero lo más importante es crear una máscara para dos duplicados de la capa.
La máscara se hace a partir de una copia del canal rojo realzado (bien replicándolo y fundiendo en superponer al 50%, bien con el mezclador de canales en monocromo 100-0-0%), filtrada con Detectar bordes, invertida, aclarada con niveles y suavemente desenfocada. Las dos réplicas del original con esta máscara de visibilidad se colocan una en modo Oscurecer al 50% y otra en modo Aclarar al 20%.
El resultado no produce ruido, halos ni alteración de color. En la definición de formas, sin embargo, el ejemplo D resulta mucho más simple e igual de bueno.
Paulo Porta Paulo Porta es profesor de instituto. Imparte plástica y fotografía digital y es autor del manual 'Fotografía e Imaxe Dixital'.
Los artículos de la serie "Mapa de bits" se publican, normalmente, los días 15 y 30 de cada mes.

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