• Jordi Ruiz Cirera: “Creen que la fotografía puede conllevar el pecado de ...
  • Tino Soriano: "Quería huir de las imágenes que hacen los especialistas en ...
Con texto fotográfico

"Se estima que en 2013 hubo 26.000 casos de acoso sexual en el ejército de Estados Unidos" Mary F. Calvert

4
Foto: Mary F. Calvert
26
MAR 2015
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Los casos de acoso sexual en las fuerzas armadas de Estados Unidos son más frecuentes de lo que dicen los registros de denuncias. Mary F. Calvert lleva tiempo fotografiando a mujeres que han sufrido abusos durante sus carreras -la mayoría de las veces por parte de superiores- y más tarde por haberlos denunciado. Este proyecto de larga duración está llevando a la fotoperiodista estadounidense a lo largo de todo el país, documentando el trauma que sufren estas mujeres y la lucha legal en los despachos.

Mary F. Calvert

Comencé este proyecto para hacer un reportaje que pudiera fotografiar en Estados Unidos, porque en ese momento no tenía financiación para hacer algo fuera del país. Mi marido me sugirió que mirara algo que tuviera relación con el acoso sexual en el ejército americano, un problema terrible al que nadie estaba prestando atención.

Investigué un poco, y las cifras me dejaron conmocionada: se estimaba que en el año anterior [2013] se dieron 26.000 casos de acoso sexual en las fuerzas armadas. Muy pocas de esas personas denunciaron esos ataques, y se dictaron muy pocas condenas a raíz de las que lo hicieron. La mayoría de supervivientes que denunciaron las violaciones o el acoso acabó fuera del ejército en cuestión de un año. Básicamente tuvieron que abandonar su carrera.

Esta habitación era de una chica que ya se había suicidado cuando conocí a su padre, Gary Noling, un gran hombre. Le conocí por otras mujeres que había fotografiado para este reportaje y que me dijeron que tenía una historia conmovedora. Contacté con él, y accedió a que le fotografiase. El día que tomé esta imagen era el quinto aniversario del suicidio de Carri.

"Su hija estuvo en los marines y denunció a sus superiores por acoso y violación. El día que tomé esta imagen era el quinto aniversario de su suicidio"

Me dijo que el dormitorio de Carri estaba en el piso de arriba, y le pedí si me lo podía enseñar. Cuando subimos me comentó que rara vez entraba allí. Una vez dentro me mostró muchas cosas que pertenecían a Carri. Hubo un momento en que se quedó callado de pie, mirando fijamente la foto [que hay en la cabecera de la cama], y es cuando aproveché para hacer esa fotografía.

Su hija estuvo en los marines y denunció a sus superiores por acoso y violación. Sufrió muchas represalias y acosos por haber hecho esa denuncia. Finalmente la despidieron por mala conducta, lo que significa que perdió todos sus privilegios como veterana. Cuando volvió a casa de su padre, en Ohio, él creyó que simplemente estaba de permiso; no tenía ni idea de que la habían echado por mala conducta. Cinco días después, durante la noche, bebió hasta provocarse la muerte. Durante esos días que estuvo en casa pintó su habitación de rojo.

Su padre no supo nada de los acosos. Notó a su Carri diferente, pero no supo por qué hasta que le enviaron sus pertenencias. Entonces descubrió los diarios que había escrito: en ellos explicaba las continuas violaciones y las represalias posteriores a la denuncia.

Gary es ahora solo una sombra de lo que era. Tiene el corazón destrozado por lo que le ocurrió a su hija y por su pérdida. Carri había salido con su hermana y bebió alcohol de alta graduación. Murió por intoxicación alcohólica. Nadie sabe con certeza si fue intencionado. Nunca dejó una nota de suicidio, pero en sus diarios hablaba de forma explícita sobre quitarse la vida. Su padre cree que fue un suicidio.

Procuro hacer muy pocos retratos [en este trabajo], pero considero esta foto un retrato de Gary. En la mayoría de escenas simplemente acompaño a las protagonistas en su vida diaria porque quiero mostrar las consecuencias del trauma por acoso sexual en el ejército. Lo de no incluir retratos es para dejarlas que actúen con naturalidad, que continúen con su vida como si yo no estuviera allí.

Las primeras mujeres que fotografié se hicieron abogadas y ahora ejercen en Capitol Hill, en Washington DC. Hablan con senadores y congresistas a quienes les explican lo que les ocurrió. Estas mujeres estaban totalmente acostumbradas a que su historia fuera de ámbito público. Ellas fueron las que me presentaron a otras mujeres.

En realidad siempre me quedo sorprendida cuando me dan permiso y me firman la autorización, porque dejo muy claro que las fotos que voy a hacer van a ser publicadas en todo el mundo. A un par de ellas incluso les he comentado: ‘Te voy a hacer unas fotos que no te van a gustar, no va a gustarte cómo sales en ellas.’ La respuesta de una de ellas fue: ‘Ya me has hecho fotos que no me gustan, pero creo que es importante contar cómo es la historia de nuestra vida.’

"Sé que el acceso a mi web está bloqueado en al menos dos espacios controlados por el ejército"

Otra me dijo que mirando las fotos que le hice y comparándolas con su vida anterior, se da cuenta de cuánto ha cambiado y cómo ha mejorado su salud. Varias han afirmado que las fotografías que les he hecho son honestas. Para mí es un gran cumplido, porque mi objetivo es mostrar un retrato preciso del trauma por acoso sexual en el ejército.

He tenido algunas dificultades a la hora de fotografiar. Las imágenes que he tomado en Capitol Hill no son de juicios. Allí no permiten que entren cámaras. Las peticiones que he hecho para fotografiar en algunas bases militares y en los entrenamientos de la Oficina para la Prevención y la Respuesta al Acoso Sexual [SAPR, por sus siglas en inglés] han sido denegadas o ignoradas, y sé que el acceso a mi web está bloqueado en al menos dos espacios controlados por el ejército.

Es un proyecto en el que todavía estoy trabajando. Ahora empiezo con otra parte sobre veteranas que se quedan sin techo: es el grupo de indigentes que está creciendo más deprisa en Estados Unidos. Quiero profundizar en la espiral de caída en picado por la que pasan muchas de esas mujeres, especialmente cuando las han echado del ejército con un trastorno de personalidad después del trauma sexual. Muchas de ellas lo pierden todo y acaban en la calle, durmiendo en el sofá de alguien o en algún asilo estatal.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
4
Comentarios
Cargando comentarios