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Con texto fotográfico

"Siempre que necesito un poco de ánimo miro los ojos de esta niña" Marcos Moreno

 
Foto: Marcos Moreno
20
ENE 2011
Declaraciones obtenidas por Eduardo Parra

Saber encontrar la felicidad donde sólo hay tristeza es algo de lo que muy pocos pueden presumir. Inmortalizarlo en una fotografía es aún más difícil. Corresponsal del diario El País desde 2008, Marcos Moreno lleva desde 2004 granjeándose una carrera a base de publicaciones en más de cincuenta medios, carrera que alcanzó uno de sus puntos más brillantes con esta fotografía. "Sonrisas de un naufragio" se alzó con un premio Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado 2009 y con el Mingote 2010, uno de los galardones fotográficos más importantes en España.

Marcos Moreno

Era una mañana de un jueves cualquiera. Recibí una llamada telefónica informándome de que habían localizado una patera con varios bebés, niños, mujeres embarazadas y hombres. Inmediatamente después de colgar, di un salto de la cama, y cuando me di cuenta ya estaba camino de Tarifa.

Cuando llegué al puerto, Salvamento Marítimo aún no había llegado. A los diez minutos vi aparecer por el horizonte la Salvamar [embarcación de intervención rápida], que traía los 57 inmigrantes rescatados en aguas del estrecho de Gibraltar. Recuerdo que fue una mañana de tensión y nervios. Algunos venían con hipotermia y otros estaban agotados. Sin embargo, los niños, después de un rato de llantos por el susto que habían pasado, sacaron su energía y empezaron a jugar. Era increíble el contraste de caras entre adultos y niños.

Tengo una niña de cuatro años. Os podéis imaginar cómo me siento cuando veo a esas familias enteras jugándose la vida en el estrecho por cambiar a una vida supuestamente mejor. Ni siquiera puedo imaginar lo que pasará por la mente de esos padres cuando se dan cuenta de que han puesto la vida de sus hijos en peligro. De hecho, hay muchos que ni siquiera lo pueden contar. He visto lo más duro en la inmigración, la muerte, y os aseguro que se me rompe el alma. Esos sueños desmoronados en la arena de la playa o en el mismo mar? es horrible.

Por eso, siempre intento buscar el lado positivo hasta en esto. Ese día, cuando ya casi todos nos marchábamos del puerto, miré hacia atrás y a lo lejos vi cómo un guardia civil hacía gestos extraños frente a una ambulancia. Corrí para ver qué pasaba y me encontré con una niña llorando en brazos de su madre porque la acababan de separar de su padre. El guardia no dudó en intentar hacer reír a la niña con sus bromas, y no sólo le hizo reír a ella: también a la madre, a mí y yo diría que hasta a mi cámara.

Siempre que me entrevistan lo digo, y no me cansaré de hacerlo: gran parte del mérito de esta fotografía es de Alejandro, el guardia civil que aparece reflejado en el cristal de la ambulancia.

La foto la titulé 'Sonrisas de un naufragio', y lo hice inmediatamente cuando la vi en mi ordenador. Esa luz de esperanza en los ojos de la niña me quería decir algo. Tres sonrisas en una foto de inmigración donde lo normal son llantos, lágrimas, rezos y lamentos hizo pensar a muchos de mis compañeros de prensa que era una foto especial, y yo, que nunca me presentaba a nada, que soy un poco desastre para el tema de los concursos y que sinceramente nunca he creído en ellos, presenté la foto y obtuve el premio Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado 2009 en la categoría Guardia Civil Audiovisual (también competí con vídeos) y el premio Mingote de ABC, que me entregó Don Juan Carlos I.

'Sonrisas de un naufragio' ha cambiado mi vida, no sólo profesionalmente hablando, sino también personalmente. Siempre que necesito un poco de ánimo miro los ojos de esta niña, a quien posiblemente nunca en mi vida volveré a ver a pesar de que he intentado localizarla.

Para mí, estos dos premios nacionales han sido muy importantes y me han servido para seguir adelante en esta profesión: dura, muy dura, pero la más hermosa del mundo. Ese privilegio de mostrar el mundo tal como lo veo a través de mi cámara es algo que para mí no tiene precio.

La noche que recibí el premio Mingote fue algo más que una noche en mi vida. Nunca la olvidaré, porque me di cuenta de que una sola foto podía hacer pensar a mucha gente. Y por qué no: tal vez algún día muchas de las injusticias no se volverán a cometer, porque nosotros, los 'foteros', ya las habremos mostrado.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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Alessandro Penso
31 / JUL 2014
0
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