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OpiniónEnfoque diferencial

Alergia

 
14
MAY 2007

No sé si es alergia o es que simplemente el ser humano -en general- y el homínido hispánico -en particular- somos simples. El caso es que nuestra aversión a los manuales de instrucciones alcanza niveles que podrían catalogarse de paranoicos.

No sé si es alergia, pero nuestra aversión a los manuales de instrucciones alcanza niveles de paranoia

No hay día que me encuentre en los foros con preguntas tan simples que, con ojear siquiera una guía rápida de iniciación, obtendrían respuesta. No se trata de incógnitas sólo al alcance de los profesionales o de los aficionados avanzados -el cálculo de una hiperfocal, por ejemplo-, sino de detalles tan nimios como que por qué la última foto que hice de la luna con mi compacta sale oscura, si he puesto el flash.

Lo primero que hacemos cuando adquirimos una cámara es, indefectiblemente, fotografiar nuestro salón. Después la toqueteamos, miramos los menús... y si tiene ráfaga, vamos corriendo a mostrarle a cada uno de nuestros familiares y al gato cómo suena la captura consecutiva de tantas fotos por segundo. Los ruiditos nos molan cantidad.

Surgen dudas tan nimias como que por qué la última foto que hice de la luna con flash sale oscura

Pero de leer el manual, nada de nada; como si fuera tan simple como un cartón de leche que se abre y se bebe. ¡Una cámara no puede ser tan difícil de usar!

Y claro, pasa lo que pasa. Las primeras fotos salen bien; a pleno sol de las seis de la tarde, no hay problema. Las que tiramos en casa con el flash a tope, también. Pero, ¡ay amigo!, cuando se nos complica un poco la cosa... nos ahogamos en un vaso de agua.

Todo lo que el modo automático no es capaz de resolver -no es mágico, por desgracia- suele degenerar en una mala fotografía, y después de gastarnos 300 euros o más en la última cámara digital, eso duele un poco.

Nos metemos en San Google y en veinte foros para ver si no somos los únicos con el mismo problema

Fotos oscuras, movidas y trepidadas, desenfocadas, con un color extraño... Vamos, un abanico de fallos que ni hechos adrede.

¿Cuál es entonces nuestro segundo paso? Se ve que lo habitual es, antes de nada, meterse en San Google para ver si no somos los únicos con el mismo problema. Y lo segundo es ir a veinte foros para -previo registro- preguntar veinte veces si mi cámara está rota. Eso de que pueda haber sido un servidor el que meta la pata lo descartamos casi todos por principios.

Vale que algunos están pésimamente traducidos, pero la mayoría de manuales son prácticos y muy útiles

Sin olvidarnos, desde luego, de aquellos que se empeñan en hacer con -o pedir a- una cámara lo imposible. Está quien no sabe qué tipo de tarjeta lleva su cámara -los menos, por fortuna-, quien se queja de que su cámara da una imagen pésima -y está capturando a 640 x 480 píxeles-, y el que está preocupado porque su cámara "se apaga de repente" -del ahorro energético ni ha oído hablar.

También están quienes pretenden fotografiar buitres con su compacta de bolsillo o el que está molesto porque las fotos de su hijo jugando a baloncesto en el pabellón salen fatal. Son pequeñas molestias que, más allá de la sonrisa que algún lector tendrá ahora mismo dibujada en el rostro, tienen fácil solución si no somos tozudos con nosotros mismos.

Leamos los manuales, que no es malo ni da urticaria, y desde luego nadie va a reírse de nosotros

Con lo fácil que es y lo poco que se tarda en leer un manual... Vale que algunos están pésimamente traducidos (aquello de "para eyacular la tarjeta pulse el botón tal" aún resuena en mi cabeza cada vez que quito una tarjeta de mi cámara), y otros son un tedioso ladrillo teórico.

Pero, afortunadamente, la mayoría de los manuales -bien en papel o bien en formato PDF- son a día de hoy cómodos, prácticos y fáciles de entender. Y muy útiles.

Por todo esto no acabo de entender qué problema tenemos -me incluyo- con los manuales. Tal vez sea una cerrazón psicológica o algún gatillo genético que nos invita a hacer las cosas por nuestros propios medios sin pedir ayuda a nada ni a nadie, para demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de hacerlo todo. O quizás sea simplemente que somos seres humanos.

Por eso hago un llamamiento: leamos los manuales, que no es malo ni da urticaria, y desde luego nadie va a reírse de nosotros por hacerlo. Quizás sí se rían si preguntamos en un foro -o donde sea- que por qué la susodicha foto de la luna sale oscura incluso disparando con el flash.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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